domingo, 22 de mayo de 2016

España bajo el Islam (8)

¿Y cómo contrarrestaban esta debacle problacional los invasores?... Los grupos tribales árabes yemeníes ocuparon dos grandes zonas. Andalucía suroccidental (desde Archidona y Málaga hasta Beja) y la Marca Superior, es decir, el valle del Ebro. La franja central de Al-Andalus (desde Mérida a las zonas montañosas de Levante) nos ofrece un poblamiento árabe menos abundante, pero con predominio qaysí (árabes del norte. Andalucía oriental (de Málaga a Tudmir o región murciana) fue también una zona de masiva ocupación árabe, aunque sin neto predominio de ninguno de los dos grandes grupos étnicos. Frente a la teoría tradicional, la región valenciana nos presenta el caso de un territorio casi vacío de poblamiento árabe.

Los beréberes, es decir, el grupo más numeroso de los conquistadores, procedían del Magreb occidental, pero también los había de Ifriqiya. Los grupos más representados eran los Magila, Miknasa, Zanata, Nafza, Hawwara, Masmuda y SinhaYa. Su concentración en diversas zonas de AI-Andalus es inversamente proporcional a la intensidad del poblamiento árabe: hubo pocos beréberes en el valle del Ebro, Andalucía Oriental, Sevilla, zona costera de Málaga, etcétera. En cambio, fueron zonas profundamente berberizadas la región levantina y el extremo occidental de la cordillera Bética y serranía de Ronda, así como ciertos islotes del valle del Guadalquivir (Carmona, Morón, Osuna, Ecija ... ). La tercera gran zona berberizada es la región central, excepto el paréntesis indígena de Toledo: abundan los beréberes en Guadalajara, Medinaceli, Ateca, Soria ... e incluso más al norte, en Castilla, nombre probablemente impuesto por beréberes de Túnez en recuerdo de su Qastilya natal (J. Oliver Asín). Al sur de Toledo, era importante la población beréber (representada por el grupo tribal de los Nafza), así como en el Fahs al-Ballut (o «Campo de las encinas», en Los Pedroches), donde era más numerosa que la población árabe.

El año 714 habían llegado los invasores a todo el territorio español. Este año inundaban el Ampurdán; muchos eran los judíos y renegados que se distinguían en las filas del ejército invasor, a quienes se encomendaba generalmente la custodia de las ciudades de mayor importancia, sin encontrar resistencia de envergadura en ninguna parte, salvo en los Pirineos.

El año 717, el mismo en que era asesinado Abdelaziz ben Muza, huía de Córdoba Pelayo, antiguo espatario de Rodrigo y en 718, ya rey según unos (parece que sin base) y simple caudillo según otros, organizaba la resistencia en Asturias, en los territorios que, presumiblemente, gobernaba su padre. Los rebeldes comenzaron por no pagar los impuestos acostumbrados y por atacar a los berberiscos.

Por otra parte, la suerte de los mozárabes cambiada radicalmente con la ascensión del nuevo gobernador Alhor ben Abderramán, que fue cruel y benévolo a conveniencia, tanto con los españoles como con los mismos moros. Sería sustituido por Alsama ben Málic el año 719, que hizo un censo y catastro de todo el país, dando tierras a quienes le acompañaban, y  afirmando la voluntad de permanecer visto el control ejercido por el Islam sobre toda España.  A lo que parece, el califa Omán exigía que los tributos obtenidos lo fuesen conforme a ley, lo cual es cierta garantía. Pero esa exigencia acabó el año 720, cuando fallecía.

El año 721 la invasión árabe llegó a dominar el condado del Rosellón, que no sería liberado hasta el año 760 por Pipino el Breve, después de haber liberado Narbona un año antes. Pipino el Breve restableció el antiguo condado visigodo, fijando la capital en Ruscino; los condes poseían un castillo, el "Castrum" o "Castellum Rossilio", por eso Ruscino pasó a llamarse Castellrosellón.

El año 722  (o 718 según otros autores, como Modesto Lafuente) iniciaba la reconquista con la batalla de Covadonga, venciendo al general Alsama, primero y a los pocos días a Munuza. Faltaban 10 años para que Carlos Martel parase los pies en Poitiers a los islamistas. Covadonga es, según Claudio Sánchez Albornoz, una batalla de trascendentes consecuencias en la historia del mundo. Una de las consecuencias que abonan ese aserto es que como consecuencia del resultado victorioso de las tropas españolas, es el retorno de las tropas que Alhor tenía desplazadas en la Septimania, renunciando a su expansión por la Galia.  Este emir moriría en batalla contra los francos el año 725 y sería sustituido por un  general sanguinario. Se sucederían en el gobierno varios emires que aportaban nuevas cargas a los españoles.

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