sábado, 4 de junio de 2016

Sertorio, el primer separatista (3)

Pero lo que queda manifiesto ya desde un  primer momento es que la conquista de Roma no tiene carácter de colonia. Hispania será una provincia, no una colonia. Ya “en el año 171 se asentaban en Carteia 4000 personas, fruto de la unión de soldados romanos y mujeres hispanas.”

En el año 94, los iberos, en su larga lucha de resistencia contra Roma, llevan a cabo una degollina de legionarios en Cástulo (ciudad ibera cercana a Linares), de donde milagrosamente sale vivo Quinto Sertorio, quién es capaz de reorganizar el ejército, que acaba arrasando Cástulo. Esta acción daría a Sertorio gran prestigio en Roma.  Este hecho posibilitaría que el año 90 a.C Sertorio fuese “nombrado cuestor de la Galia Cisalpina, en esa época recién había estallado la Guerra Social, (91-88 a.C), entre Roma y sus aliados italianos que pedían tener derecho a la ciudadanía romana.”

Sertorio militaría como aliado de Mario y favorable al sector partidario de ampliar el derecho romano a los aliados italianos.

“Tras finalizar la Guerra Social en el 88 a.C, Sila fue elegido cónsul y fue encargado por el Senado de dirigir la guerra contra el rey Mitrídates del Ponto, el cual había aprovechado la guerra interna de Roma en Italia para expansionarse a costa de sus vecinos. Mitrídates odiaba el poder de Roma y harto de que ésta hiciera de árbitro en los conflictos de Oriente, ordenó el asesinato de todos los romanos que habitaban Asia Menor, muriendo cerca de 80.000 personas en un atroz genocidio.“

Pero el asunto, lejos de apaciguar la situación social en Roma, la enervó, avivando las ansias de poder de Mario quién, “envidiando el poder y prestigio que podría alcanzar Sila en la campaña contra Mitrídates, influenció al Senado para que le quitara el mando a Sila y se lo diera a él. Sila no aceptó la intromisión de Mario y usó sus seis legiones para avanzar sobre Roma, iniciándose así la Guerra Civil entre los partidarios de Mario y de Sila.” 

Por su parte, el sector de Mario estaba conformado por una serie de personajes que acaparaban un fuerte sector de poder. Entre ellos se encontraba Sertorio, que estaba enfrentado a Sila porque“Pidió el tribunado de la plebe; pero, oponiéndosele la facción de Sila, quedó desairado; por lo que parece fue desde entonces enemigo de éste.”

Los unos (los populares) acusaban a los otros de acumular todos los privilegios en detrimento de los primeros (y tenían razón), y los otros (los optimates), se agarraban a esos mismos privilegios, llegando a formar una férrea oligarquía. Pero ni unos ni otros actuaban en beneficio del interés público, sino en exclusiva de su casta… de su clase.

Mientras fue a reducir a Mitrídates del Ponto, Sila dejó el cargo de Roma a los cónsules Lucio Cornelio Cinna y Gneo Octavio, pero “En el año 87 el cónsul Gneo Octavio destituyó a su colega L. Cornelio Cinna, porque éste quería extender el derecho de voto a los italianos, y desterró y mató a muchos te sus partidarios. Cinna reunió un ejército con la ayuda te Mario, Carbón y Sertorio, y puso cerco a Roma. Tras diversas vicisitudes, el Senado entregó la ciudad y Octavio fue ejecutado.”  Por su parte, Sertorio “se convierte en uno de los más significados hombres de vanguardia en el asalto de Roma dirigido por Mario y Cinna.”

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