sábado, 16 de julio de 2016

Algunos apuntes sobre la Inquisición (4)


La Inquisición resulta un punto de escándalo, sobre todo en cuanto se habla de la Inquisición española, llegándose a entender que la única Inquisición fue la española. Dejando de lado el interés que se mostró en 1478 porque la Inquisición española tuviese su propio marchamo, señalemos que se instauró en Aragón en 1242, a quién siguió Navarra y Portugal; no así Castilla, que no tuvo Inquisición hasta 1478… y no fue abolida formalmente hasta 1834. Su actuación más intensa se registra entre 1478 y 1700, durante el gobierno de los Reyes Católicos y los Austrias. En cuanto al número de ajusticiados, los estudios realizados por Heningsen y Contreras sobre las 44.674 causas abiertas entre los años 1540 y 1700, concluyeron que fueron quemadas en la hoguera 1346 personas (algo menos de 9 personas al año en todo el imperio).

La Inquisición antigua se instituyó primeramente contra los herejes, mas luego se fue extendiendo a los sospechosos, fautores o receptadores, a los delitos de blasfemia, sortilegio, adivinación, cisma, tibieza en la persecución de los enemigos de la fe, y otros delitos semejantes, y también a los judíos y moros.

Pero no se puede aplicar toda norma a toda la historia de la Inquisición; no siempre persiguió los mismos delitos; no siempre exigió limpieza de sangre, ni siempre castigó por blasfemar, decir palabras malsonantes o emitir juicios sobre asuntos de fe.

En general, en lo tocante a la blasfemia, “la Inquisición entendió, dado su abundante uso, que se trataba de exabruptos fruto de la cólera, y no de lo que el sujeto podía creer, dejando el castigo en otras manos. Cuando el Santo Oficio juzgó casos de blasfemia, las penas fueron abjuración de levi, auto público, mordaza, azotes y galeras, en función de la gravedad de lo dicho.”

“Con todo, y en contra de lo que se cree o podría suponer, el Tribunal del Santo Oficio, paradójicamente, aplicaba sanciones más benignas que un tribunal civil en los casos de blasfemia.”

La Inquisición fue adaptando su actuación a las necesidades del momento; primero el problema de judaizantes; luego el de moriscos y protestantes… el iluminismo, la sodomía o el contrabando de caballos. Parece en su conjunto un tribunal encargado de la seguridad nacional.

0 comentarios :

 
;