martes, 8 de noviembre de 2016

La representación política en el Islam (6)

Más ejemplos singulares han pasado a la historia, como el asesinado del poeta Abú Àfak o el de Kaab ibn 'Áshraf que fueron condenados a muerte por Mahoma por haber manifestado diferencia de criterio. La biografía que de Mahoma escribió Ibn Is´háq, trata ampliamente las campañas y expediciones de los musulmanes en la época del profeta. Entre las expediciones cuenta numerosos asesinatos políticos.

Eso es la génesis de la doctrina musulmana. Más adelante, en el siglo VIII, los califas abasíes harían de Mahoma un profeta rodeado de toda perfección y convirtiendo su violencia en mística religiosa.

Y pensamos… ¿No hablábamos del pensamiento político en el Corán?  Seguimos.

Mahoma, a los 49 años, casó con una niña de 6 años, a la que respetó… hasta que cumplió nueve… y para celebrarlo realizó la Hégira, por la cual acaba controlando la ciudad de Medina.

Analizando más aspectos del Islam podemos descubrir algunas otras diferencias sustanciales con la concepción cristiana de la vida.
Ya hemos señalado alguna diferencia en el trato de la mujer… y de los hijos... y de los enemigos… y de…

¿Y de la esclavitud?, ¿qué opina el Corán sobre la esclavitud?

El Corán asume como un hecho normal la esclavitud, si bien ordena tratar con humanidad a los esclavos. En ese aspecto, todo parece semejante al derecho romano, y si fuese así, debemos reconocer que, en algunos aspectos, llevarían ventaja a las relaciones laborales existentes en el mundo liberal capitalista, con los sindicatos incluidos. Pero no vamos a introducirnos en este tema, que daría para largas disputas.

Lo importante en el islam es la concepción de la esclavitud, que a pesar de lo expresado habría que compararla con la concepción de la esclavitud en el Imperio Romano, aspecto que tampoco vamos a abordar en este momento.

Pero para ubicarse en estos conceptos dentro del ámbito islámico, podemos preguntarnos si, por ejemplo entenderíamos que Cristóbal Colón o Hernán Cortés, por poner dos ejemplos, hubiesen actuado como esclavos de un señor determinado, llámese Reyes Católicos, llámese Carlos I, o llámese como se llame. Si no tuviésemos capacidad para entender ese extremo, entonces, difícilmente seríamos capaces de comprender la concepción islámica a este respecto; al respecto de la esclavitud.

Y me temo que es el caso. Porque, por poner un ejemplo, Tárik, el artífice de la conquista de España, no era sino un esclavo de Muza Ibn Nusair. Un  esclavo que acabó traicionándolo y que no acabó siendo castigado por su amo gracias a que el califa Sulayman le privó de ese derecho como consecuencia de que a su vez él le perdonó la vida.

Pero la esclavitud… ¿qué límite tiene la esclavitud?, ¿puede la mujer considerarse libre en el Islam? «Vuestras mujeres son un campo para vosotros. Id a ellas como os parezca», dice en el sura 2, v. 223. El hombre puede forzarla a obedecer, puede mandarle e incluso puede pegarle (sura 4, v. 38/34)… Y puede repudiarla, mientras ella no; ya hemos visto que el testimonio de la mujer vale exactamente la mitad del hombre, y en las herencias pasa otro tanto….

Pero hay más… La mujer no puede orar cuando tiene la menstruación, y siempre lo hará totalmente tapada. La mujer no tiene obligación de acudir a la mezquita, y cuando lo hace se queda detrás de los hombres.

A la hora de rezar la mujer debe hablar en tono más bajo que el hombre, y se situará detrás de él.

Y aún así, el Islam representa una ventaja jurídica para la mujer árabe.

Para finalizar: Pensamiento político es todo el Corán, ya que difícilmente puede ser considerado religioso un texto que destila odio y más parece un tratado de terrorismo que una doctrina religiosa. Cierto es que a lo largo de la obra, que tiene un total de 127136 palabras se cita 1650 veces a Alá; 104 veces la palabra “dios”…y 167 veces la palabra “perdón”… pero relativa a la negación del mismo se repite hasta en 19 ocasiones, siendo la reiteración de ideas, en ocasiones hasta con las mismas palabras, en torno a cincuenta.

Es de señalar que en los textos cristianos que he utilizado, compuestos por cinco autores (los cuatro evangelistas y San  Pablo), en un texto que consta de 128827 palabras, el nombre de Dios es citado en su conjunto, en 958 ocasiones. Me permito al respecto recordar el segundo mandamiento de la ley de Dios.

Como última muestra, consideremos la Sura 9 Aleya 80: Da lo mismo que pidas o no que se les perdone. Aunque lo pidieras setenta veces, Alá no les perdonaría, porque no han creído en Alá y en Su Enviado. Alá no dirige al pueblo perverso. (De remarcar es la cifra que da de setenta veces que se pida perdón y que Alá no perdonará. Recordemos que Jesús dice que hay que perdonar no ya siete veces, sino setenta veces siete).

Podríamos seguir desmenuzando el texto del Corán, y personalmente aconsejo que se haga a nivel individual. Es francamente aleccionador, y lamentablemente, la gente no lee, cuando el peor enemigo que puede encontrar el Corán es, precisamente, que sea leído.

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