sábado, 24 de diciembre de 2016

Los Campamentos del Frente de Juventudes (7)

Nuevas Normas para los Campamentos de la Organización Juvenil Española

La O.J.E. nació el 18 de Julio de 1960, tras varios años de acontecimientos internacionales de grave importancia para España; en 1953, el pacto con Estados Unidos; en 1955, la entrada en la O.N.U.

El europeísmo, la democratización de las formas, por tanto, comenzó a dejarse notar.

Así sucedió con lo relativo al Frente de Juventudes, al que, con su nuevo delegado, D. José López Cancio, artífice del cambio, y Delegado Nacional hasta 1963, se le recortaron las facultades; en los más pequeños se sustituyó la camisa azul mahón por la camisa beig; se eliminó el yugo y las flechas en la camisa de los mayores y se incorporó la cruz potenzada del escultismo francés, a la par que se añadía una cabeza al histórico cisne, dando lugar a que los sectores que no admitieron el cambio comenzasen a llamar a la insignia citada “el pato mareado”.

No obstante lo apuntado, como defenderé a lo largo de esta exposición, no se desfalangizó la O.J.E., cuando menos hasta el año 1975, gracias a la perseverante labor de los muchachos de las Falanges Juveniles que, a pesar de las prohibiciones, continuaban usando la antigua simbología, las mismas consignas, los mismos saludos y las mismas canciones. Se puede decir, por tanto, que la normativa existente a partir de 1960 no acabada de acoplarse a la realidad social de la O.J.E.

La legislación seguía su propio camino, y así en 1967, la Ley Orgánica del estado no hace ninguna mención a las Falanges Juveniles, y por lo mismo, cualquier opción política que estuviese dentro de la legalidad podía ser asumida por los afiliados de la O.J.E.

Sin embargo, como ya queda apuntado líneas más arriba, los campamentos seguían manteniendo, con sus más y sus menos, las normas que caracterizaron al Frente de Juventudes, sin estar cerrados, como resulta obvio, a las normas emanadas de la Delegación Nacional.

Con las nuevas normas surgieron dos nuevas figuras en el organigrama66:

•    Junta de Gobierno
•    Junta Juvenil

Esta normativa, de la época de Gabriel Cisneros como Delegado Nacional, marca claramente la diferencia de la nueva O.J.E. con las antiguas Falanges Juveniles, adoptando un lenguaje propio de los tiempos que se avecinaban, de democracia inorgánica, de partidos y de libre asociacionismo, y que nada aportaban para una mejora de la tarea educativa.

Evidentemente, el léxico varió de manera importante. Pero la libertad era un elemento indispensable y siempre presente en los Campamentos de las Falanges Juveniles que, a pesar de la nueva y constantemente modificada ordenación de 1960, siguió aplicándose en los de la Organización Juvenil Española.

Bien es cierto que dentro de las primitivas normas de Campamentos no estaba recogida la posibilidad de aceptar sugerencias de los acampados, pero también es cierto que, además de no haber existido ninguna norma que lo prohibiese, las charlas de político eran libérrimos foros de opinión.

Se puede aceptar que con la llegada de la O.J.E. en sustitución de las Falanges Juveniles, se dulcificó la vida de los campamentos, en algunos aspectos, como puede ser el premilitar, pero ateniéndome a las experiencias a que he tenido acceso a través de las entrevistas personales con los protagonistas y en la consulta de la revista Mástil, sigo opinando que en la vida de los mismos no varió sustancialmente nada, limitándose las matizaciones y las dulcificaciones al campo de la semántica.

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