viernes, 16 de diciembre de 2016

Tal día como hoy, dieciséis de diciembre

EFEMÉRIDES HISTÓRICAS


El 16 de diciembre de 1873, "El Cantón Murciano" publicaba:


AL EMBAJADOR DE LA REPÚBLICA ANGLO AMERICANA. — Señor embajador:
Suplicamos á Vd. se sirva trasmitir a su gobierno las siguientes palabras de un pueblo héroe, de un pueblo mártir, de un pueblo fuerte, de un pueblo invencible.
Hace veintiún dias y veintiuna noches que eslan vomitando sobre nosotros el hierro de la muerte, como si fuéramos fieras del bosque o perros rabiosos.

Ninguna autoridad ha dado aviso a los niños, a las mujeres, a los enfermos y a los ancianos.
Ninguna autoridad ha dicho a la madre española: muere con tu esposo pero salva a lu hijo.
Ningún gobierno nos ha intimado le rendición; nosotros no nos hubiéramos rendido, no nos rendiremos, aunque nos dijera que nos rindiéramos.
Pero el hecho es que no nos ha dicho que nos rindamos. Nadie ha pronunciado una sola palabra; nadie nos ha dado un consejo; nadie nos ha dado una sola razón; con nosotros se hace lo que con una víbora, aquí le cojo, aquí le aplasto. No nos aplastará, señor embajador; el objeto es aplastarla.
Nosotros no sabemos a estas horas quién nos combate; no sabemos si son ladrones; no sabemos sí son asesinos; no sabemos si son incendiarios: y resistiremos hoy, resistiremos mañana, y siempre, a esos presuntos incendiarios, a esos ignorados ladrones, a esos silenciosos asesinos.
Sépalo la América, sépalo Europa, sépalo el mundo: aquí se comete un atentado horrible contra el derecho de familia, de la patria, de la civilización, del cristianismo, del ser humano; y en el nombre del ser humano, del cristianismo, de la civilización, de la patria y de la familia; en
nombre del pueblo y de Dios preguntamos a la gran República americana si nos autoriza en un caso extremo como medio último de salvación, enarbolar en nuestros buques, en nuestros castillos, en nueslros baluartes, un pendón federal glorioso y acatado en todo el Norte.
El pendón que ondeara en Filadelfia, aquel Congreso que supo dar un dia generoso, un día infinito, un día sacrosanto a las nacientes libertades americanas.
Tenemos una gloria inmensa en ser españoles, raza de héroes, genio de gigantes. Tenemos una gloria inmensa en heredar el nombre y las cenizas de nuestros mayores: mas si España consiente eslos sacrificios gentiles, esta crueldad inmolada en los Kalmukos de la Siberia, aprenda España
que hay en este mundo una criatura más grande que el a: la humanidad.
Delibere la Unión del Norte sobre estas maldades de Occidente, y hagamos saber su resolución con la calma del justo.
Sí, con calma, pueblo americano, porque Cartagena tiene que ser como la roca de los mares, ní se rompe, ni se rinde, ni tiembla.
Cartagena l6 de Diciembre de 1873.
—Roque Barcia.-Es copia, R Rojas


El dieciséis de diciembre de 1958, decía Emilio Aguinaldo: Al llegar a Filipinas inmediatamente hice que se declare la independencia de Filipinas de España esperando que los Yanquis nos apoyen. Pero me traicionaron. ¡Nos traicionaron! En vez de apoyarnos como aliados nos provocaron la guerra muy adredemente porque su intención era robarnos la reserva en oro y plata que acumulamos en Malolos bajo la custodia del Gral. Antonio Luna y el Capitán Sevillano Sevilla. Esa reserva vale más de mil millones de dólares y nos lo robaron al caer Malolos en manos de Arthur MacArthur Y me persiguieron hasta Palanan, La Isabela, para capturarme. No se atrevieron a ejecutarme porque no les convenía hacer eso. Me quieren vivo para echarme la culpa del asesinato de Andrés Bonifacio y el de Antonio Luna.../...Estoy arrepentido en buena parte por haberme levantado contra España y, es por eso, que cuando se celebraron los funerales en Manila del Rey Alfonso de España, yo me presenté en la catedral para sorpresa de los españoles. Y me preguntaron por qué había venido a los funerales del Rey de España en contra del cual me alcé en rebelión… Y, les dije que sigue siendo mi Rey porque bajo España siempre fuimos súbditos, o ciudadanos, españoles pero que ahora, bajo los Estados Unidos, somos tan solo un Mercado de consumidores de sus exportaciones, cuando no parias, porque nunca nos han hecho ciudadanos de ningún estado de Estados Unidos… Y los españoles me abrieron paso y me trataron como su hermano en aquel día tan significativo…

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