miércoles, 28 de diciembre de 2016

Un repaso al genocidio (7)

Lo peor del caso es que éstos no fueron hechos aislados. Otras masacres se produjeron en multitud de lugares, como por ejemplo en Lucs sur Boulogne, donde el 27-2-1794 fueron asesinados sus quinientos sesenta y cuatro habitantes; el hospital del bosque de Vezins donde fueron asesinadas otras mil personas el 25-3-1794.

“La llamada «Humanista, gloriosa y liberadora Revolución Francesa», costó a la Cristiandad más de tres mil sacerdotes asesinados, una multitud de religiosas profanadas, violadas y torturadas hasta la muerte, pueblos enteros destruidos y miles de mártires fusilados, guillotinados, descuartizados, ahogados, incendiados vivos, torturados, por oponerse a la Revolución Liberal y Masónica por fidelidad a la Religión Católica, Apostólica y Romana.”

Como señala Hans Graf Huyn:"…fueron violadas las monjas; cuerpos vivos de muchachas soportaron el descuartizamiento; se formaron hileras con los niños para ahogarlos en estanques y pantanos; mujeres embarazadas se vieron pisoteadas en lagares hasta morir, y en aldeas enteras los vecinos perecieron por beber agua que había sido envenenada. Casi ciento veinte mil habitantes de La Vendée fueron asesinados, y arrasadas decenas de miles de viviendas".

Nunca Francia pidió perdón por la docencia del Terror.

Pero tras estas matanzas, Robespierre estimaba que debía dar la sensación de moderado, por lo que procedió a eliminar a quienes más habían destacado en seguir su política exterminadora. “Tras la eliminación de los ultrarrevolucionarios (seguidores de Hébert) (24 de marzo de 1794) tildados de "demagogos", y luego de los "Indulgentes" agrupados en torno a Danton y Desmoulins (5 de abril de 1794), Maximilien Robespierre trató de imponer su ideal de república democrática y virtuosa, constituida por pequeños propietarios libres e iguales en derechos, coronándola espiritualmente con la institución del Culto al Ser Supremo.”  Pero un culto al ser supremo ateo, a la diosa Razón.

Una diosa Razón que llevaba a Robespierre a afirmar que “bajo el régimen constitucional es suficiente con proteger a los individuos de los abusos del poder público; bajo el régimen revolucionario, el propio poder público está obligado a defenderse contra todas las facciones que le ataquen. El gobierno revolucionario debe a los buenos ciudadanos toda la protección nacional; a los enemigos del pueblo no les debe sino la muerte". Estas son palabras del mismo Robespierre en su obra “La teoría del gobierno revolucionario”. ¿Y quién determina quienes son los enemigos del pueblo?

“Cualquier persona acusada de contrarrevolucionaria, era enviado a la guillotina sin piedad. Así fueron ejecutados desde los extremistas contra la Revolución, hasta los más moderados. Esta situación llegó a límites no imaginados e ilógicos pues más de 35.000 personas fueron ejecutadas por Robespierre, llegando al extremo de ejecuciones sin sentido más que la mínima sospecha de los líderes de este período.”

“La persecución religiosa desatada durante la Revolución francesa, además de causar numerosas víctimas, se cebó con el arte sagrado. En nombre de la Razón, se devastaba la cultura por ser de origen religioso.”

El activismo revolucionario era la excusa. “Éste necesitaba presuponer la omnipresencia, aunque solapada, de la contrarrevolución, como manera de consolidar un discurso en el cual la defensa de la revolución predominaba por sobre los derechos de los individuos… Se trató sin duda de un reinado de la sospecha y la denuncia madrugadora. Hechos por los que esta fase sería asemejada a la mecánica estalinista conducente a las grandes purgas de 1937- 1938.”

“Los comités de vigilancia, los juicios farsa y la inculpación por extensión familiar, así como los certificados de civismo y la sospecha sobre categorías generales como nobles y sacerdotes, por no hablar del exterminio de “todo lo que se mueve” en Lyon y la
Vendée, constituyeron saltos cualitativos del Terror.” 

Algún  historiador ha descrito al Gran Terror “como un ‘compromiso legalista’: ‘un esfuerzo por ajustar y por definir el campo legal concedido a la violencia inicial de la Revolución en contra del Antiguo Régimen” 

“A los Jacobinos ‘se les fue la mano’, calculándose las víctimas del Terror en unos 800.000 ‘sospechosos’ entre presos y ejecutados.”   Aquí no les salvaba el arrepentimiento, y el espectáculo público, cubriendo de insultos a los ajusticiados daba una nota de color que es echada en falta en los autos de fe de la Inquisición.

Pero no terminaría ahí el genocidio:“La Comuna de París decreta el cierre de las iglesias, la destrucción de las estatuas y hasta el derribo de los campanarios, que eran, á su juicio, un atentado á la igualdad republicana.” , y “En 1871, tras la derrota de Luis Bonaparte frente a Bismarck, los trabajadores franceses toman el poder en París, instaurando el gobierno de la Comuna. La burguesía francesa y alemana se confabula para reprimir a la clase obrera. El liberal Thiers encabeza la represión. Resultado: cerca de 100.000 trabajadores asesinados, decenas de miles de detenidos y más de 7.000 deportados.”

La Comuna de París, bajo el “terror de los malvados Jacobinos y Blankistas cobró las vidas de 20.000 personas. Después de todo, Weishaupt había explicado a sus discípulos: "¡Usted debe ahogar a todo aquel que no pueda persuadir!”

Alguien se sintió rehabilitado en estos tiempos, después de siglos de haber sido expulsados de Francia. “Con la Revolución Francesa obtuvieron los judíos carta de naturaleza, que se iría extendiendo por toda Europa a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, pero en Rusia continuaron las expulsiones hasta 1909. Desde 1882 hasta 1909 arribaron a EE.UU, procedentes de Rusia “1.397.423 judíos, aparte de los más de 54.000 que alcanzaron el país entre el 1 de Julio de 1908 y el 30 de Junio de 1909.”

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