jueves, 12 de enero de 2017

Comentarios a la constitución europea (7)

En su artículo I-51, afirma que “La Unión respeta y no prejuzga el estatuto reconocido, en virtud del Derecho nacional, a las iglesias y las asociaciones o comunidades religiosas en los Estados miembros”

Para nada cita la inequívoca importancia que en todos lo ámbitos ha desarrollado a lo largo de los siglos la Iglesia Católica. No cita ni aquí ni en ninguno otra ocasión, la importancia del Cristianismo, lo que reafirma la inconsistencia moral e ideológica de un sistema político como el que auspicia.

En el artículo II-2 se reconoce el derecho a la vida, pero nada indica del aborto y de la eutanasia, dos atentados contra la vida que los partidos que auspician la unión europea están imponiendo sin respetar esos principios que dicen defender.

En el artículo II-3, afirman que “1. Toda persona tiene derecho a su integridad física y psíquica”, sin hacer mención a los constantes ataques psíquicos que los medios de comunicación emanan a diario.

En el artículo II-5, afirman que “Nadie podrá ser sometido a esclavitud o servidumbre.”, pero no hacen mención a la situación actual de esclavitud a que se ve sometida la sociedad; una esclavitud que es presentada como un acuerdo libre entre los trabajadores, que carecen de fuerza legal, y un sistema capitalista de producción que exige dedicación completa mucho más allá de lo que permite la ley natural, que impide la construcción de una familia normal y la atención a la misma.

En su artículo II-11 se proclama la libertad de expresión y de información
“1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.
2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo”, cuando la verdad es que todo hace indicar que tal afirmación es un escarnio, dado que los medios de comunicación, verdaderos controladores de la vida pública, están en manos de pocas personas, y donde emitir un juicio queda supeditado a la “corrección política”

En su artículo II-21, “Se prohibe toda discriminación, y en particular la ejercida por … orientación sexual.”

Con esta afirmación se discrimina directamente a toda persona que no sea homosexual o practique el bestialismo.

La Familia recibe un ataque frontal al ser equiparada con situaciones que requieren una discriminación positiva, como los homosexuales, quienes debían tener derecho a recibir una adecuada asistencia médica que atienda y corrija su desviación.

0 comentarios :

 
;