jueves, 2 de febrero de 2017

Sobre la herejía (8)

Para Arrio, de Dios se predican todas las perfecciones en grado sumo (unidad, impasibilidad, eternidad, etc.), luego estas perfecciones no se pueden predicar exactamente más que de El, y si el Hijo, como nos dice la Revelación, es distinto del Padre, no puede poseer aquellas perfecciones sino de una forma distinta, es decir, derivada y participada.

Arrio y los arrianos admiten que haya un Lógos eterno o Sabiduría divina que, sin embargo, no es sino un atributo del mismo Dios Padre. Con un acto de su voluntad Dios Padre produjo, antes de los siglos) un Lógos engendrado, que no es Dios, pero posee, por la misma voluntad del Padre, cualidades divinas.

No obstante, Arrio, a regañadientes, admite que Jesús es «Dios», pero en el mismo sentido en que lo es el Lógos: es un «Dios por producción», no en sí y absolutamente, Con lo cual es imposible que Arrio admita algo del tipo de la unión hipostática de una naturaleza humana con una persona divina.

Cristo, siendo criatura, no puede salvar, sólo puede ser ejemplo. S. Atanasio atacará precisamente aquí, con gran acierto, la herejía arriana, señalando su «oculto gnosticismo.

Los arrianos deducían que el Hijo había sido elevado por el Padre a la dignidad divina, que en origen no poseía64. Optaron por negar que en ningún sentido Dios podía tener un Hijo, y por tener a Jesús como segundo, o Dios inferior, ubicado entre medio de la Primera Causa y las criaturas, aunque previo a todas las criaturas, creado, dando pie a lo que conocemos como unitarismo; Posteriormente Mahoma afirmaría que “Dios no engendra, ni es engendrado” (Corán, 112). Las discusiones al respecto llevaron a no pocas dificultades entre los teólogos. El mismo Orígenes llegó a llamar a Jesús “el segundo Dios”.

Los arrianos se limitan a afirmar que Cristo pudo (y no que quiso) ser tentado y que recibió su gloria extrínsecamente. La cristología arriana es una pura descripción de las operaciones llevadas a cabo por un ser extraordinario, divinizado, que no es Dios. Cristo no es el Salvador, es solamente un modelo de obediencia al Padre que nosotros debemos imitar.

Para los arríanos, el Espíritu Santo era la primera creatura hecha mediante el Logos. El debate inmediato posniceno se centró en la divinidad del Logos, siendo apenas mencionado el Espíritu, como en el Credo de Nicea.

También dirán que hubo un 'tiempo' que no era y en que el Padre no era Padre. Los ortodoxos responderán que la generación del Hijo es un misterio, que no sucede como entre los hombres, que el Padre es mayor que el Hijo solo en cuanto principio. Dios es inmutable y siempre ha sido Padre, luego eternamente ha tenido un Hijo.

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