sábado, 8 de abril de 2017

Las "formas" del comunismo (6)

Mentira y exterminio, arma política (4)


En cualquier caso, aquí lo que vamos a tratar es el genocidio marxista, no los aspectos que le restaron clientela, tanto en la guerra civil como en las purgas posteriores.



El comunista Mario Sousa, en su alegato a favor de Stalin nos dice algunas cosas que son más que razonables, y alguna de ellas extrapolables: “Los hechos aquí presentados del periódico The Guardian de enero de 1978 nos da una indicación de como la policía política dirige las noticias que llegan al gran público. Robert Conquest fue agente del IRD desde los comienzos de esta sección de la policía secreta y hasta 1956. El ”trabajo” de Conquest era escribir las así llamadas ”historias negras” de la URSS, historias falsas consideradas como hechos verídicos para ser distribuidas a los periodistas y a otras personas con influencia en la opinión pública. .... El libro de Conquest ha sido utilizado como obsequios a los llamados ”tontos útiles”, para profesores universitarios y gente que trabaja en la prensa, la radio y la televisión para así garantizar que las mentiras de Conquest y de la extrema derecha sean apoyadas en bastos sectores de la población.”  Algo, al cabo, en lo que el sistema comunista tiene amplia experiencia: desde el genocidio que organizó en España en 1936 al genocidio que organizó en Katin, cuya autoría, para mayor inri, pretendió cargar sobre las repletas espaldas del nacionalsocialismo alemán.

“Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933. Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases. Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores. Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks. Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”. En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia. Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa. Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.”

“Para cumplir con las metas establecidas en los planes quinquenales, el Estado empleó métodos violentos que generaron grandes resistencias en distintos sectores. A menudo los campesinos preferían matar animales y quemar cosechas antes que permitir colectivización forzosa. El Estado respondía arrestando y deportando a rebeldes a campos de trabajo forzado o bien optaba por fusilarlos.”

“En 1932, con la mayoría de las explotaciones ucranianas colectivizadas a la fuerza, Stalin ordenó un aumento en las cuotas de producción de comida. Lo hizo en múltiples ocasiones hasta que no quedó comida para los ucranianos. La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado. Los historiadores han calculado que dicha cosecha podría haber alimentado a los ucranianos por dos años.” Aquí es cuando se produjo la terrible hambruna que combinada con la gripe y con la acción del PCUS diezmó la población ucraniana. No en vano los kulaks habían sido declarados enemigos del pueblo.

“El hambre de 1932-1933 se extendió prácticamente a todas las regiones de Ucrania que en aquel entonces era la parte integrante de la URSS. El hambre no fue provocado por la sequía, catástrofe natural u otras causas de carácter objetivo, sino por razones políticas y fue provocado intencionalmente. El régimen totalitario de Stalin quería de este modo aniquilar a la población que se oponía al régimen y deseaba desarrollar su producción agrícola independientemente del estado. La hambruna artificial de 1932-1933 no fue un fenómeno natural sino una acción administrativa cínica ejecutada en forma consciente como atestiguan los documentos de la época. Ucrania disponía de suficiente cantidad de trigo, pero este fue vendido al exterior. Por órdenes del gobierno estaba prohibido cualquier comercio en zonas rurales, se prohibió abastecer las aldeas de alimentos, fueron perseguidos y condenados a 10 años de cárcel, incluso se fusiló a aquellos que usaban el trigo para el pago de salarios. Estos hechos están documentados en los archivos oficiales de los organismos del gobierno de aquellos tiempos. Consecuencias de la hambruna. Tomando en consideración las perdidas de la población como consecuencia de agotamiento físico extremo, las diferentes enfermedades producidas por la inanición, actos de canibalismo, represiones, suicidios debidos a traumas psíquicos y el colapso social la cantidad de víctimas de la hambruna constituye cerca de 7 millones de personas ( 20% por ciento de la población del país). Cada día morían aproximadamente 25 mil personas, cada hora - mil, cada minuto -17 personas, La aniquilación física masiva de los campesinos ucranianos fue un acto terrorista planificado por el sistema político contra la población pacifica, a consecuencia de la cual desapareció toda una generación de agricultores. Sin embargo, en 1937 se produjeron las mayores purgas y asesinatos de Stalin que tuvieron como consecuencia la muertes de millones de seres humanos.”

Otros autores abonan estos extremos: “El gobierno de Stalin ordenó un irrazonable aumento de las cuotas de cosechas que Ucrania debía otorgar al estado soviético. Si un campesino cosechaba 25 fanegas debía entregar 20, lo que le restaba era insuficiente para sobrevivir, pero incluso esa parte, en ocasiones, le era confiscada.”

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