domingo, 4 de junio de 2017

Sertorio, el `primer separatista (9)

Pero ni la desatención de Roma a su ejército, ni el éxito personal de Sertorio ni las extrañas alianzas de éste conseguían que su proyecto llegase a buen puerto. “Muchos soldados de Sertorio se pasaron a Metelo y aquél, irritado por este hecho, ultrajó de modo bárbaro y salvaje a muchos y se granjeó su odio… les recomía, el hecho de que, habiendo llegado a ser infieles a su patria por causa de Sertorio,  no fueran considerados fieles por éste, y no les parecía justo que, por causa de los desertores, fueran condenados los que habían permanecido fieles.”

“Para la campaña del 76 a. C., ante la amenaza romana, dividió su ejército en tres cuerpos: uno mandado por Perpena bloqueó el paso del Ebro, con 20.000 infantes y 1.500 jinetes y una reserva al mando de Heremio; el de Hirtuleyo en Lusitania, para inmovilizar a Metelo, y el suyo, en el país de los berones (La Rioja), para acudir en ayuda de cualquiera de los otros. En ese mismo año y el 75 a. C. cambian los planes y la guerra se traslada a Levante, donde se libran los grandes combates del 76 a. C., en el curso bajo del Turia, vía de penetración a los llanos, en los del Júcar y el Palancia. ”

“Una aproximación a la relación de fuerzas en este momento sería la siguiente: Las tropas sertorianas estarían divididas en tres grandes cuerpos de ejército, uno con Perpena a la cabeza de 20.000 infantes y 1.000 jinetes en el bajo Ebro, un segundo cuerpo de ejército bajo Hirtuleyo con 15.000 infantes y 200 jinetes en la Lusitania hostigando a Metelo, y un tercer cuerpo bajo Sertorio con 20.000 infantes y 500 jinetes. En el bando senatorial Metelo contaría con alrededor de 40.000 infantes y varios miles de auxiliares y Pompeyo inició su presencia en Hispania con unos 30.000 legionarios, 1.500 jinetes y, al igual que Metelo, varios miles de auxiliares, que posiblemente incluiría algunos vascones.”

La situación en que se encontraban las fuerzas de Sertorio el año 73 a.C. era complicada. La práctica totalidad de Hispania estaba recuperada por los ejércitos romanos, estando limitado el control sertoriano en el triángulo que tiene como vértices a Calahorra, Huesca y Lérida; el Valle del Ebro, más Tarragona y Denia.

A partir del cuarto año de sublevación, Sertorio “sufría continuas derrotas y se hizo en extremo irascible a causa de sus sospechas de todo tipo, cruelísimo en los castigos y lleno de recelo hacia todos, hasta el punto de que Perpenna, que había venido de manera voluntaria junto a él procedente de la facción de Emilio y con un gran ejército, temió por su propia seguridad y planeó una conspiración con otros diez hombres.”

Viéndose acorralado y abandonado de sus aliados, asesinó a un número importante de los estudiantes iberos que tenía como rehenes en Osca, y los supervivientes fueron vendidos como esclavos.

Sobre este asunto dice Plutarco que Sertorio “En premiar los servicios usaba de largueza y magnificencia, siendo benigno en castigar las faltas; sin embargo, lo ejecutado cruel y sañudamente con los rehenes hacia el fin de sus días parece que descubre que su carácter no era el de la mansedumbre, sino que por reflexión lo sabía comprimir, cediendo a la necesidad. Por lo que hace a mí, nunca creeré que una virtud decidida y bien cimentada en la razón pueda por ningún caso de fortuna degenerar en el vicio opuesto; con todo, no considero imposible que los mejores propósitos, y los caracteres más formados a la virtud, hagan mudanza en sus costumbres por desgracias y calamidades injustamente padecidas; y fue lo que me parece le sucedió a Sertorio, que, cuando se vio abandonado de la fortuna, irritado por los mismos acontecimientos se hizo cruel contra los que le ofendían”.

En relación a la conspiración de Perpenna,“una vez que algunos de estos hombres fueron descubiertos, unos fueron castigados y otros lograron escapar, pero Perpenna, que, contra lo que se esperaba, no fue descubierto, puso aún mayor empeño en su proyecto, y como Sertorio no se separaba nunca de su guardia personal, le invitó a un banquete y, después de haberle emborrachado a él y a la guardia que rodeaba la sala del banquete, le dio muerte al acabar la fiesta.”

Pero la acción no había sido orquestada con la anuencia del ejército romano, sino que sencillamente era un ajuste de cuentas entre traidores a la Patria. Perpenna pretendía sustituir a Sertorio en su posición de caudillo frente a Roma.

Pero “muerto Sertorio y disuelto su ejército, sólo seis ciudades continuaron una resistencia inútil: Uxama (Osma), Clunia (Coruña del Conde), Termarntia (Tiermes), Osca (Huesca) y Calagurris (Calahorra). Esta última superó en la resistencia las gestas de Sagunto y Numancia, llegando los defensores a comer carne de mujeres y niños, hasta encontrar muerte en la pelea.”
Con Pompeyo se produce la primera unidad de España, en el seno del Imperio Romano, que aporta su cultura, su lengua y sus costumbres como principales elementos de civilización. Pompeyo acabaría posteriormente con la rebelión de Espartaco, que se iniciaba justo cuando estaba combatiendo a Sertorio, y con Mitrídates.

La forma de actuación de Pompeyo fue de suma prudencia, pues “A Perpena lo llevaron a su presencia, y le mandó quitar la vida, no con ingratitud y olvido de lo ocurrido en Sicilia, como le acusan algunos, sino conduciéndose con la mayor prudencia y tomando un partido que fue la salud de la república, porque habiéndose apoderado Perpena de la correspondencia de Sertorio mostraba cartas de los principales personajes de Roma que, queriendo trastornar el sistema vigente y mudar el gobierno, llamaban a Sertorio a la Italia. Temeroso, pues, Pompeyo con este motivo de que se suscitaran otras guerras mayores que las apaciguadas, quitó de en medio a Perpena y quemó las cartas sin haberlas leído.”


Notas:
  Apiano de Alejandría.  Historia de Roma. Guerras civiles, libro I http://es.scribd.com/doc/138263271/083-Apiano-de-Alejandria-Historia-Romana-II-Guerras-Civiles-Libros-I-II
  Quinto Sertorio en Hispania. http://imagina65.blogspot.com/2012/09/la-zona-historica-quinto-sertorio-en.html
  Valle Montero, Francisco José La inclusión del mundo vasco en la esfera romana (218 – 13 a.C.)
http://culturavasca.asmoz.org/trabajos/2006-2007/FranValle.pdf
  Quinto Sertorio en Hispania. http://imagina65.blogspot.com/2012/09/la-zona-historica-quinto-sertorio-en.html
  Apiano de Alejandría.  Historia de Roma. Guerras civiles, libro I http://es.scribd.com/doc/138263271/083-Apiano-de-Alejandria-Historia-Romana-II-Guerras-Civiles-Libros-I-II
  Martín García, Marco Antonio. Sertorio, 122-72 a.C. http://senderosdelahistoria.wordpress.com/2008/01/04/sertorio-122-72-ac/
  Plutarco Vidas Paralelas. Tomo IV http://www.imperivm.org/cont/textos/txt/plutarco_vidas-paralelas-tiv-craso.html
  Apiano de Alejandría.  Historia de Roma. Guerras civiles, libro I http://es.scribd.com/doc/138263271/083-Apiano-de-Alejandria-Historia-Romana-II-Guerras-Civiles-Libros-I-II
  Quinto Sertorio en Hispania. http://imagina65.blogspot.com/2012/09/la-zona-historica-quinto-sertorio-en.html
 Plutarco. Vidas Paralelas. Tomo V Agelisao-Pompeyo. http://www.imperivm.org/cont/textos/txt/plutarco_vidas-paralelas-tv-alejandro.html

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