jueves, 7 de septiembre de 2017

FERNANDO VII, DESEADO Y FELÓN (5)


El 19 de Agosto de 1825 es ahorcado en Roa (Burgos), el Empecinado.



Tras un primer momento de dura persecución contra los oficiales liberales, que pierden los empleos, la libertad o la propia vida, viéndose obligados en gran número a emigrar buscando al otro lado de las fronteras un mal menor al que se les reservaba en su Patria, las comisiones de depuración moderarán su celo inquisitorial —salvo para ocupar puestos de especial responsabilidad, como el mando de un regimiento—, pasando a convertirse desde el bienio 1826-27 en un trámite burocrático, incómodo y restrictivo, eso sí, por el que se les exigía fidelidad a la Real Persona. (Cepeda 1981)

Fernando VII, que no tiene descendencia, queda viudo de la reina Maria Josefa Amalia el 17 de mayo de 1829, y presionado por los liberales para evitar que la corona recayera en Carlos Mª Isidro, se casa con Maria Cristina de Nápoles, su sobrina, el 11 de septiembre del mismo año. Justo a los nueve meses, el 10 de Octubre de 1830, tiene una hija: Isabel, lo que ocasiona un rifi-rafe legal en torno a la ley sálica que había instaurado por Felipe V el año 1713. Las intrigas de palacio, en esta ocasión llevadas a efecto por la cuñada del rey, Carlota (cuyo marido, el infante Francisco, era el cuarto gran maestre de la masonería española), en el lecho de muerte de Fernando VII, arrancan del moribundo la derogación de la ley sálica que vetaba la corona a don Carlos en beneficio de Isabel.

Esta derogación, conocida como la Pragmática Sanción, venía a ser, al fin, la promulgación de lo que había sido aprobado por las cortes el 31 de mayo de 1789, durante el reinado de Carlos IV. Los partidarios de D. Carlos no reconocieron el documento.

El 29 de marzo de 1830 se promulga finalmente la Pragmática Sanción, que permitirá reinar a la descendencia femenina.

Mientras, los exiliados en Francia realizaban intentonas; Valdés, Espoz y Mina y Milans del Bosch lo intentan por la frontera francesa, mientas Torrijos realiza un desembarco en La Línea; en todos los casos sin resultados. Las únicas consecuencias se plasmaron en la aplicación del terror por parte de Fernando VII. Hechos que se llevaron por delante a personas inocentes como el librero madrileño Antonio Miyar o a la granadina Mariana Pineda, que por meras sospechas o por culpas menores fue fusilada el veintiséis de mayo de 1831.

El 10 de octubre de 1830 nace Isabel, la hija de Fernando VII.

Estas circunstancias se produce lo que ha pasado a la historia como “Los Sucesos de la Granja”. El 16 de septiembre de 1832, encontrándose ya cercano el fin del reinado de Fernando VII, que en estos momentos se encontraba gravemente enfermo, fue convencido para derogar la “Pragmática Sanción”, pero al recuperarse, la reina, apoyada por los liberales y reformistas, defenderá los derechos de su hija, con lo que el 1 de octubre Fernando destituyó a los ministros "carlistas" y el 31 de diciembre anuló el decreto derogatorio.
En el mismo acto era destituido Calomarde (que acabó huyendo a Francia), sustituido por Cea Bermúdez, quien, procedió a purgar todos los estamentos del estado, y en concreto el ejército de elementos partidarios de Carlos, procediendo a emitir un decreto de amnistía que permitía el regreso de los exiliados liberales.

En estas circunstancias, Carlos María Isidro, el hermano de Fernando VII, marchó al exilio.

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