domingo, 3 de diciembre de 2017

Sobre la herejía (13)

Con la predicación de Ulfilas, El ejército abandonó el mitraísmo que había importado de Persia hasta los confines del Imperio y se hizo sólidamente arriano. Éste es el detalle fundamental de todo el asunto. De no ser por el ejército, el arrianismo nunca hubiera significado lo que significó. Con el ejército – y con ese ejército apoyándolo con entusiasmo – el arrianismo casi triunfó y consiguió sobrevivir aún cuando no constituyó sino poco más que las tropas y sus principales oficiales.92

Pero Arrio tuvo un precursor: Pablo de Samosata, contemporáneo de Dionisio, y obispo de Antioquía. Tres concilios efectuados en Antioquía (264-268 ó 269) condenaron y excomulgaron al samosateno, pero Luciano estructuró la doctrina que sería seguida por el historiador Eusebio de Cesarea, Eusebio de Nicomedia y Arrio. De haber finalmente triunfado esta doctrina, se hubiera anticipado al Islam, reduciendo al Hijo Eterno a la categoría de profeta, y deshaciendo así la revelación cristiana.93

Arrio, un libio por descendencia, se crió en Antioquía y fue compañero de escuela de Eusebio, luego obispo de Nicomedia, tomó parte (306) del oscuro cisma meleciano, fue hecho presbítero de la iglesia llamada “Baucalis”, en Alejandría, y se opuso a los sabelianos, comprometidos ellos mismos a una visión de la Trinidad que negaba toda real distinción en el Supremo. San Epifanio describe al hereje como alto, grave y persuasivo; no se ha sostenido ninguna calumnia sobre su carácter moral; pero hay alguna posibilidad de que diferencias personales hayan llevado a su disputa con el patriarca Alejandro a quien, en sínodo público, acusó de enseñar que el Hijo era idéntico al Padre (319). Las circunstancias reales de esta disputa son oscuras; pero Alejandro condenó a Arrio en una gran asamblea, y este último encontró un refugio con Eusebio, el historiador de la Iglesia, en Cesarea. Motivos políticos o partidarios amargaron el conflicto. Muchos obispos de Asia Menor y Siria tomaron la defensa de
su “compañero Lucianista”, como no dudaba en llamarse a sí mismo Arrio. Sínodos en Palestina y Bitinia se opusieron a los sínodos en Egipto. 94

Basándose en el esquema de Plotino sobre las hipóstasis (el Uno, el Intelecto y el Alma), Arrio consideró que esas mismas hipóstasis, o realidades individuales subsistentes, se podían aplicar respectivamente al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. El problema surge cuando vemos que las hipóstasis a las que se refieren los neoplatónicos se distinguen entre sí, participan de una misma naturaleza pero mantienen relaciones de subordinación. En fin, vayamos a la conclusión: el Hijo y el Espíritu Santo no son sino emanaciones o productos del Padre que no pueden ser comparados con Él y que carecen de Su naturaleza.95

Por lo que se refiere al dato de la Escritura, Arrio ve confirmado su esquema en el pasaje del libro de los Proverbios (8, 22) que se refiere a la Sabiduría: "El Señor me creó al principio de sus tareas, antes de sus obras más antiguas". Cristo, considerado como la Sabiduría de la que habla el Antiguo Testamento, es una criatura de Dios, la primera de todas pero criatura al fin y al cabo, que serviría como intermediario entre Dios y el resto de la creación.96


Notas:

92 Las grandes herejías
http://www.laeditorialvirtual.com.ar/pages/Belloc_Hilaire/LasGrandesHerejias_01.htm
93 Barry, William. "Arianism." The Catholic Encyclopedia http://ec.aciprensa.com/wiki/Arrianismo
94 Barry, William. "Arianism." The Catholic Encyclopedia http://ec.aciprensa.com/wiki/Arrianismo
95 El arrianismo. Juan Antonio Cabrera Montero. http://historia.libertaddigital.com/el-arrianismo-
1276240018.html
96 Id. Id.

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