lunes, 29 de enero de 2018

EL ANEXIONISMO ANGLO-USENSE (V)


En ese totum revolutum, tal día como el 17 de Agosto de 1827 pudo transmitir el embajador usense en Madrid a su Gobierno:



La adjunta copia de un despacho  confidencial del Conde de Alcudia, Embajador de España en Londres, me fue  entregada hoy por mi amigo persona en quien tengo la mayor confianza. De la autenticidad de ese despacho no tengo la menor duda, y como él llegó a mis manos, en la más estricta reserva... En esa nota el  Embajador Español da cuenta a su Gobierno de un plan concebido por el de Inglaterra y ya puesto parcialmente en ejecución para promover una revuelta en islas Canarias y de Cuba. (González 1903: 36)

El origen de esa información procedía directísimamente del duque de Wellington…

La pregunta es: ¿con qué fin filtró esta información?... ¿El de comprobar la fidelidad de sus agentes? Lo que llama la atención es que, desde que se tuvo noticia de esta “filtración”, en Cuba no se efectuaron mejoras en sus defensas. ¿De qué servía, entonces, esa información al gobierno español? ¿Para qué le servía el servicio de espionaje?, ¿y qué atención prestaban a la seguridad nacional cuando esa misma información volvió al origen?

Llama la atención, sí, que el duque de Wellington no fuese acusado de espionaje por Inglaterra y que no se reforzasen las defensas en las costas españolas.

La respuesta, quizá tiene fácil explicación si tenemos en cuenta que con la terminación de la guerra angló-boer Inglaterra consolidó su Imperio, y las Canarias, en la ruta de las Islas británicas, que en otras circunstancias les hubiesen sido demasiado apetecibles, no levantaban ahora su apetito porque ya controlaban España como colonia.

Pero al otro del Atlántico, la geopolítica exigía otras acciones, máxime teniendo en cuenta que Cuba era un baluarte inequívocamente español, trufado de agentes del gobierno, sí, pero patriota.

La verdad es que la información filtrada por Wellington era cierta

Desde que se reanudó en 1835 la insurrección de Cuba, los políticos gringos, así yankees como ingleses, y la prensa amarilla de todo el orbe no han cesado de insultar a España y al criterio en todos los tonos y con los epítetos más injuriosos, presentando como razón la conducta del pueblo ibero en sus diferentes colonias. (Aragón 1898: 14)

¿Y qué hacía el gobierno español?... posibilitar la creación de núcleos de incipiente separatismo en Cuba; así, en 1835, permitió la vuelta a Cuba de Tomás Gener Bohigas, que estaba en el exilio desde 1823.

El objetivo era claro y el tiempo pasaba. En 1840, justamente cuando Narciso López había vuelto a Cuba como funcionario del estado y daba comienzo a su actuación conspirativa, el gobierno usense remitía a su representante en Madrid unas instrucciones fechadas el 15 de julio en las que se decía:

El Gobierno Español sabe, porque así se lo hemos dicho muchas veces, que los Estados Unidos no desean que Cuba salga del poder de España para caer en el de cualquier otra Potencia; y escusado es decir que en este punto nuestra política no ha sufrido alteración alguna. Pero como es posible que en España, merced a los frecuentes cambios de Gobierno se haya perdido de vista algún tanto, este asunto tan importante para nosotros, parece oportuno recomendar a V., que no permita que ese Gobierno o quien tenga voz y voto en los negocios públicos, deje de conocer nuestras miras u olvide lo que tenemos declarado. (González 1903: 40)

Seguía diciendo el comunicado:

Está V. autorizado para asegurar al Gobierno Español, que en caso de que se efectúe cualquiera tentativa donde quiera que proceda para arrancar de España esta porción de su territorio, puede él contar con los recursos  militares y navales de los Estados Unidos para ayudar a su Nación, así para recuperar la Isla como para mantenerla en su poder. (González 1903: 40)

De este comunicado, extrañamente coincidente con la vuelta a Cuba de López se puede concluir que el gobierno de los Estados Unidos estaba dando un aviso al gobierno español, que estaba sumido en permanentes conflictos que culminarían el doce de octubre con la renuncia de Maria Cristina a la Regencia y la asunción de Espartero. Pero el aviso era doble, ya que estaba manifestando sus intenciones sobre Cuba al tiempo que avisaba de su poderío naval y se manifestaba conocedor de la debilidad de la marina española.

0 comentarios :

 
;