domingo, 18 de febrero de 2018

Antonio Pérez, el primero entre los traidores (XIV)

Se trataba de un rosario de regalos de mucha importancia que Antonio Pérez había recibido de otros tantos interesados en alcanzar alguna gracia en la corte. Regalos en objetos de valor y en efectivo que alcanzaban cifras escandalosas. Los donantes, el príncipe de Parma, el duque de Toscana, Pompeo Colonna, Marco Antonio Colonna, virrey de Sicilla, el marqués de Estepa, el marqués de Mondéjar, el duque de Terra-Nova, Pedro de Aragón, Andrea Doria, Juan de Austria, el cardenal de Toledo, la princesa de Éboly, Luys de Ovara, Pedro de Padilla, Juan de Angulo,  Hidrónimo Conde de Lodrón, Luys de Requesens, Baltasar López de Cueva, Álvaro de Sande, Juan de Cardona, el marqués de Santa Cruz… Tantos regalos que “teniendo poca hazienda al tiempo que comenzó a exerçer su officio, después que le ha tenido, tratándose y gastándo lustrosamente en cantidad de ocho a diez mil ducados cada año por las muchas dádibas y presentes que ha resçebido, se ha podido tratar de esta manera, haziendo casas y empleando en çensos más de cincuenta mil ducados…”  De todo protestaba Antonio Pérez, negando unos cargos y admitiendo otros, sin admitir culpa por ello.



Este año 1584 fue de especial acoso a Pérez. El motivo sería el asesinato de Escobedo, pero la causa fue evidentemente el resultado de la visita (auditoria de sus funciones). El “31 de enero: ante el temor de que intente huir a Aragón donde estaba el Rey, los alcaldes van a detenerle antes de comunicarle la sentencia del proceso de Visita. Antonio Pérez salta por la ventana y se refugia en la iglesia de San Justo. Los alcaldes fuerzan la puerta y le detienen. Tras unas horas en casa del alcalde es enviado con grillos a Turégano. La iglesia puso pleito al Estado por el allanamiento y reclamó la devolución de Antonio Pérez pero de nada sirvió. 2 de marzo: le comunican la sentencia: 2 años de reclusión, 10 de destierro (contados los de reclusión) y suspensión de cargos durante ese tiempo. Desde el pueblecito de Muñoveros, cercano a Turégano, sus secuaces organizan un intento de liberar a Antonio Pérez, que fracasa principalmente por la habilidad del alcaide del castillo de Turégano que engañó a los atacantes. Antonio Pérez es condenado a tres meses de grillos y calabozo, sus bienes embargados y su mujer e hijos llevados a Madrid y encerrados.”

Mientras tanto, con la colaboración del arzobispo de Toledo, “una parte del clero se pronunció, aunque embozadamente, a su favor”.   reclamaron al reo y amenazaron con el anatema a las personas que participaron en el arresto, y se pidió la excomunión de los alcaldes participantes en el mismo. “Los autos fueron llevados al tribuna de la Nunciatura que confirmó la sentencia de la vicaría.”  El asunto estuvo de tribunal en tribunal hasta 1589. “Entre Turegano, Madrid y Torrejón de Velasco consumieron tres años de prisión, en algunos momentos bien cruda, como castigo del intento de fuga de Pérez… En la primavera de 1588 una leve concesión regia hizo más suave la condena de Pérez, al permitirle volver a Madrid”  Nuevamente se le había dado arresto domiciliario, donde era visitado por todos sus conocidos, y hasta se le concedió permiso para pasear por Madrid. Las facilidades para la huída eran manifiestas. Nuevamente fue llevado a una cárcel de verdad, y nuevamente se le daría por prisión una mansión.

El propio Antonio Pérez relata este hecho asegurando que la detención fue llevada a cabo para evitar una repetición de los hechos protagonizados por su mujer cuando Felipe II estaba en Portugal. Argumenta también que para esta peripecia contó con el apoyo del Cardenal de Toledo.

Por supuesto, para acorralar al secretario traidor, Felipe II utilizó todas las artimañas legales que, también por supuesto, fueron denunciadas por el traidor en sus relaciones.

Mientras, el rey se hallaba en Aragón asistiendo a las Cortes de Monzón. Aunque Pérez no era aragonés, contaba como tal, ya que“una resolución del tribunal de Zaragoza le había declarado todos los privilegios de aragonés, como los gozaba su familia.”  Circunstancia que haría valer en el futuro, y que pretendía hacer valer en ese momento, cuando fue detenido.

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2015/10/antonio-perez-el-primero-entre-los_9.html

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