domingo, 11 de marzo de 2018

DESARROLLO HISTÓRICO DEL SEPARATISMO EN FILIPINAS (2)

Estos acontecimientos, que tuvieron su origen en los astilleros de Cavite, serán la antesala de la formación masónica, revolucionaria y violenta del Katipunan.
Toda esta actividad estaba siendo auspiciada desde la colonia inglesa de Hong Kong.



La actividad de los filipinos en Hong Kong y en ciudades de Europa –especialmente Madrid-, sería trascendental para la preparación del primer movimiento revolucionario en el Archipiélago (1896), en el que no se hizo más que obedecer ciegamente, según la prensa conservadora de la época, las consignas dictadas desde esos centros de conspiración. (Vitar 2006)

Y se desarrollaba esta actividad en medio de una pasmosa indiferencia nacional. En el último cuarto del siglo XIX, la mayor parte de las islas Filipinas no conocía un efectivo control de España. La población era de unos diez millones de habitantes, algo más de la mitad de la española de entonces, distribuidos entre 1.300 islas y en ocho etnias distintas, que practicaban media docena de religiones y hablaban siete idiomas diferentes.
En 1888, Valeriano Weyler era nombrado capitán general de Filipinas el 15 de marzo, encontrándose con la lacra del bandolerismo, al que tenía considerablemente marcado y controlado a finales de junio. También la masonería estaba implantada y gestaba el movimiento separatista, fomentada desde Hong Kong  por los ingleses.
Con esta situación, a mediados de año, el  general Weiler escribiría:

hemos dominado en Luzón y en Bisayas por nuestra influencia moral, sostenida principalmente por el párroco, que, por el dominio que ejerce con sus feligreses, sabe lo que ellos piensan, les aconseja, les dirige, les hace españoles…/… Quitar, pues, la influencia de los párrocos, es quitarla al elemento español, no teniendo en cuenta seguramente que estamos entregados a un ejército indígena cuyo dialecto no entendemos, ni entienden ellos a sus jefes y oficiales (Retana 1896:106)

No obstante, el mismo general, y en el mismo año, decía en una extensa Memoria dirigida al Ministro de Ultramar, que

el Gobierno obraba mal dejando á los frailes la dirección de aquellas islas, porque éstos trataban á los indios como en los tiempos de la conquista; que los indios no han adquirido el desarrollo intelectual y civil de los pueblos de Europa, pero no están en la infancia de su raza; que del yugo teocrático, que ya no podía sujetarlos, producía el efecto de irritarlos; que los indios no tenían la propiedad territorial asegurada, y una gran parte de lo que ganaban con su industria, poco desarrollada, les era arrebatado en virtud de la ley y aun contra la ley»; que «los funcionarios trataban a los indios con altivez y con injusticia, y eran además grandemente venales», y que «si no se corregía todo esto, no seria extraño que los indios se levantasen un día en masa contra España. (Isern 1899: 300)

Pero ¿era acaso la influencia frailuna la causante de la situación? Debemos tener en cuenta que las Filipinas estuvieron, desde el principio, regidas principalmente por los frailes, y no fue sino a finales de los años ochenta cuando el conflicto se inició, se generalizó, incendió la guerra y dio el resultado conocido.
Es justamente en este periodo cuando la Compañía Mercantil e Industrial Hispano-Filipina, apoyo económico del periódico “El resumen”, desarrolló toda su actividad. Tenía su sede en el bazar e imprenta titulado «La Gran Bretaña» situado en la calle Real de Manila, esquina a la de S. Juan de Dios. La Compañía no era sino una tapadera de la Liga Filipina.

El 12 de julio de 1888 fue creada, la Asociación Hispano-Filipina. El masón Miguel Moraytaera era uno de sus principales inspiradores. Los objetivos de la nueva asociación eran conseguir reformas políticas y sociales para el Archipiélago, y para presionar a las autoridades se proponían llevar a cabo una campaña de propaganda, tanto en España como utilizando a los nativos desplazados en Hong-Kong. (Cal 1998: 33)

Y en ese mismo año Rizal fue a Japón, de allí a Madrid, y luego a París y a Londres . Consecuencia de su actuación antiespañola, en Manila fue acusado de asociación ilícita y de promover la rebelión.

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/02/desarrollo-historico-del-separatismo-en.html

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