jueves, 26 de abril de 2018

La crisis del siglo XVII (XIV)

POLÍTICA MILITAR FRENTE A EUROPA: FLANDES Y LA UNIÓN DE ARMAS





En 1604 se firmó la paz con Inglaterra que daba fin a la guerra iniciada en 1585. El tratado de Somerset House se produjo como consecuencia de las victorias obtenidas sobre los invasores ingleses, en especial la obtenida sobre el pirata Drake el año 1596, al mando de la contra armada invencible en su ataque fallido sobre Lisboa, donde los ingleses sufrieron una humillante derrota, más desastrosa que la sufrida por España en la Armada Invencible. “A raíz de este acuerdo de paz, Inglaterra fue capaz de consolidar su soberanía en Irlanda, además de ser autorizada a establecer colonias en determinados territorios de América del Norte que no revestían interés para España. Por su parte, los ingleses debieron abandonar su pretensión de controlar las rutas comerciales entre Europa y América y su promoción de flotas corsarias contra España, cesar en su apoyo a las revueltas en Flandes y permitir a las flotas españolas enviadas para combatir a los rebeldes holandeses utilizar los puertos ingleses, lo cual suponía una total rectificación en la política exterior inglesa.”




Fue, sin lugar a dudas, un hecho  que costó a España más de lo que en aquel momento podía parecer. Para España, el problema de Irlanda era de suma importancia; era vital para supervivencia del Imperio, como importante, y por los mismos motivos, resultaba para Inglaterra. Irlanda era un aliado de España que facilitaba hombres, generales que combatían junto a los tercios españoles en Flandes, que se sentían identificados con la labor de España y que esperaban la necesaria ayuda de España para liberarse del yugo inglés.

“No fue hasta finales de 1604 cuando se creó un Tercio de irlandeses, otorgando el mando a Henry O’Neill, hijo de Hugh O’Neill. Con esta distinción Felipe III reconocía el papel de los O’Neill en la lucha contra Inglaterra y los servicios que de ella había recibido la Monarquía.”

Pocos beneficios reportó esta paz para España, lo que se vió agravado cuando “la revuelta de los tercios en 1606 quebrantó la convicción española respecto a la posibilidad de reconquistar las Provincias Unidas y, junto con la suspensión de pagos de 1607 y las pérdidas sufridas en el comercio de las Indias ese mismo año, convenció al gobierno español de que había llegado el momento de negociar.”  Se daba paso al intento de negociar con los rebeldes flamencos lo que se conocerá en la historia como “la tregua de los 12 años”.

El mismo día que se firmaba la tregua de los 12 años en Amberes, el 9 de Abril de 1609, se procedía a la  expulsión de los moriscos durante el reinado de Felipe III y siendo su valido Francisco de Rojas y Sandoval, el Duque de Lerma. La tregua firmada con Holanda suponía el reconocimiento de la independencia holandesa, que no fue real hasta 1648, con una particularidad digna de ser destacada: En el tratado, firmado el 17 de Junio y “convenido entre los reyes de Francia y de Inglaterra y los Estados Generales…/… declaran que la garantía debe obligar no solo en el cafo de infraccion, y violación de la dicha tregua, fino tambien en el de ponerfeles algun embarazo á los mifmos Estados Generales en el comercio de Indias durante el termino de ella.” , lo que llevó a que en 1621, cuando acabó la tregua hubiese “fortalezas holandesas en Arguim (África occidental), en Pulicat (India), en Batavia (Indonesia) y en la desembocadura del Amazonas en América…/… Pero había más. Las expediciones holandesas se dedicaron también a fomentar rebeliones contra España entre las tribus nativas de América y se produjeron ataques directos contra puestos españoles. Así pues, los consejeros de Felipe III pudieron argumentar no solo que la tregua abia enriquecido á Holanda, sino que la prolongación del status quo empobrecería a las potencias ibéricas a través de la apropiación de sus imperios ultramarinos.”



Parece evidente que los tratados internacionales firmados durante el valimiento del duque de Lerma en el reinado de Felipe III minaron el Imperio español que comenzaría a caer estrepitosamente durante el valimiento del conde duque de Olivares.

¿Qué estaba consiguiendo el duque de Lerma con los vejatorios tratados internacionales que estaba firmando? “Con el tratado de Vervins de 1598, con el de Londres de 1604, y con el de la tregua ajustada en abril de 1609, había ido comprando España, con más o menos sacrificio de su honra nacional, la paz con Francia, con Inglaterra y con las Provincias Unidas de Flandes, las tres guerras que le habían consumido sus hombres, agotado sus tesoros y robado sus brazos a la agricultura, al comercio y a las artes. Quedabale la guerra con los berberiscos y los turcos en que distraía sus fuerzas, parte por necesidad, parte por el espíritu, de tantos siglos heredado, de buscar y combatir de quiera que estuviesen los enemigos de su religión.”  Una paz sin honra y sin otra justificación que la misma paz; una paz que ponía España al pie de los caballos de sus enemigos y que lanzaba por la borda los esfuerzos ímprobos de generaciones de españoles.

Texto completo http://www.cesareojarabo.es/2018/04/la-crisis-del-siglo-xvii-texto-competo.html

2 comentarios :

ALMUDENA ESTEVEZ NAVARRO dijo...

Es tal la velocidad de publicación de artículos que no solo está de más hacer comentarios (casi se podrian suprimir) ¡es que es difícil leerlos y asimilarlos!

Creo que debería pensar en publicar libros al respecto de cada tema, o algo así, si existe editorial interesada, y si no autopublicar.

Digo yo...

Unknown dijo...

No lee nadie. Nadie está interesado. Yo estudio, escribo y publico, por placer. Tengo algo publicado, pero tengo mucho más por publicar.

 
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