lunes, 30 de abril de 2018

Un repaso al genocidio (15)

Muchos de los aborígenes fueron empleados como animales en experimentos de laboratorio. El Instituto Smithsoniano en Washington DC tenía los restos de 15 mil personas de distintas razas. Al Museo Británico fueron enviados por barco 10 mil aborígenes con el objeto de ver si eran el “eslabón perdido” en la transición de animal a humano. Los museos pagaban muy bien todo este tipo de “muestras de laboratorio”.  Esa misma actividad sería llevada a cabo en el exterminio de los fueguinos, llevado a cabo por ingleses y holandeses en connivencia con el gobierno masónico de Argentina.



“En el Museo los aborígenes eran descritos como “animales australianos”. Además instruía a sus colaboradores en la forma de saquear tumbas y en el modo de obturar las heridas de balas de las “muestras” recién asesinadas.
Una científica evolucionista alemana, Amalie Dietrich (apopada “Angel de la Muerte Negra”), llegó a Australia ofreciéndose a los propietarios de las grandes granjas para exterminar a disparos a las “plagas de aborígenes” que asolaban sus campos. De esa manera conseguía “productos típicos” para dotar a los museos europeos.”

La población aborigen de Tasmania fue exterminada por los ingleses.

“La Guerra negra o Genocidio de Tasmania (en inglés conocida como Black War) se refiere al período de guerra no declarada durante la colonización británica entre las fuerzas del gobierno británico junto con los nuevos colonos contra los aborígenes tasmanos en la Tierra de Van Diemen (actualmente Tasmania) a principios del siglo XIX. La colonización se convirtió en un genocidio, promovido y recompensado económicamente por el gobierno británico, que provocó la total destrucción de la población aborigen tasmana. Desde la llegada de los primeros barcos con colonos europeos en 1772 los tasmanos fueron utilizados como fuerza de trabajo esclava y fuente de placer sexual, fueron torturados y mutilados. Se los había cazado y se habían vendido sus pieles a cambio de una recompensa del gobierno. Hacia 1830 el número de tasmanos se había reducido de unos cinco mil a sólo 220 o 72 -según las fuentes- que fueron finalmente recluidos hasta su muerte. En 1860 murió el último hombre tasmano; un miembro de la Royal Society of Tasmania, George Stokell, mandó abrir su tumba para hacerse una petaca con su piel. La última mujer palawa (tasmana), una mujer llamada Truganini o Trugernanner murió en 1876.”

Genocidio completo en Tasmania, los ingleses aquí provocaron 8 veces más muertes que la Inquisición en 350 años y en toda la Hispanidad… o lo que es lo mismo, acoplando los plazos y las cifras, el Imperio británico, en esta ocasión demostró ser 49 veces más letal que la Inquisición; con una peculiaridad, cada proceso de la Inquisición era eso, un proceso, con acusación, defensa, pruebas, dilaciones, recursos… y delito comprobado del que el reo no se arrepentía; algo que no se puede aplicar a este caso. Pero no fue eso lo peor: exterminaron a toda la población. No mataron más sencillamente porque no había más que matar.

“Como represalia por cazar ganado, raptaban a los niños y los ponían a hacer trabajos forzados; violaban y torturaban a las mujeres, y les daban harina envenenada; y ejecutaban a los hombres. En 1824, el gobernador autorizó a los colonos balear a los aborígenes y en 1828 instituyó la ley marcial. Los soldados y colonos arrestaban o mataban a los aborígenes que encontraban en los pueblos. Grupos racistas respondían a todo acto de resistencia con masacres despiadadas. Hacia 1835, el saldo era de 3000 a 4000 muertos. Solo quedaban en la isla 123 aborígenes y a esos los expulsaron a otra isla.”

¿El porcentaje de verdad de lo relatado? Miremos el mapa humano y calculemos. Miremos lo que dice Darwin y demás autoridades inglesas, y convengamos…

TEXTO COMPLETO: http://www.cesareojarabo.es/2018/06/un-repaso-al-genocidio-texto-completo.html

2 comentarios :

Rafael-F dijo...

No me parece adecuado introducir el tema de la Inquisición en este post entre otras muchas cosas porque la Inquisición no sólo actuó en España o Latinoamérica sino también en otros muchos lugares del mundo católico y, además, sus efectos se dejaron sentir durante siglos en toda la población afectada. Creo que el genocidio de los tasmanos no es peor porque la Inquisición asesinara a menos persanos -recordemos que sus condenados lo eran no por asesinatos, violaciones o tan siquiera robos sino por el hecho de pensar distinto a cuanto decía la Iglesia-. Simplemente es una salvajada sin hacer ningún tipo de comparaciones.

Unknown dijo...

Sólo se que si algún día debo ser procesado, ruego a Dios que sea por un tribunal tan ecuánime como el de la Santa Inquisición.

 
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