miércoles, 16 de mayo de 2018

Algunos apuntes sobre la Inquisición (15)

OBJETO DE LA INQUISICIÓN

“El Santo Oficio, como una institución de la fe, tenía menos interés en el delito que en el arrepentimiento y en la salvación de la conciencia; pretende conocer los delitos para procurar inducir el arrepentimiento, quizá forzándolo a través de sus recursos de tortura. Desde mi punto de vista, el discurso de la “limpieza de conciencia” de las personas, propugnada en sus insistentes comunicaciones, revela una de sus intenciones fundamentales e intenta evitar ejercer sus funciones conforme el derecho judicial reclama. A pesar de que sus muchos críticos contemporáneos han subrayado el papel represivo de la práctica inquisitiva, ello implica la práctica común de cualquier tribunal de justicia de la época. La creencia de que la institución podía contribuir a la rectificación de las desviaciones y a la corrección de los errores era una razón suficiente para utilizarla.”  

Cada vez son más los investigadores históricos que se aproximan a la Inquisición sin prejuicios de la Ilustración, y comienzan a descubrir, además de las injustas acusaciones de que ha sido objeto el tribunal, el verdadero objeto del mismo, que no hace sino coincidir con lo que proclama desde su instauración.

Desde la óptica actual, es de difícil explicación el hecho de que la Iglesia constituyese un tribunal coercitivo para salvar las almas. Pero debemos tener en cuenta que era un tribunal mixto, con intereses religiosos y con intereses político-sociales.

Por otra parte tampoco las circunstancias actuales son tan distintas a las existentes en el siglo XVI, si bien la dirección marcada por el poder va dirigida en otro sentido.

Observamos hoy que si la Inquisición tenía unos inquisidores y unos familiares, la democracia tiene unas referencias, pie de rey de democracia, a las que se deben ajustar todas las ideas, y unos palmeros que, como el caso de los familiares de la Inquisición, no tienen en principio beneficios reconocidos, si bien su categoría de familiares les abre determinadas puertas.

La Inquisición llamaba a la conversión y al arrepentimiento. Así, las instrucciones emanadas del inquisidor Fray Tomás de Torquemada rezaban:”Primeramente que los inquisidores loego en legando en el lugar donde se ha de facer la inquisición pongan sus cartas e edictos de treinta ó quarenta dias ó como mejor visto les fuese que todos los que en algun caso de heregia ó apostasia se fallaran culpados y en este dicho tiempo vernan con dolor sin fuerza ninguna á confesar sus errores y diran la verdad de todo lo que supiere no solamente de si mesmos mas de los otros que con ellos participaren en el dicho error, que estos tales sean recebidos con toda caridad, y abjurando sus errores en forma les sean dadas penitencias publicas ó secretas segun la infamia ó calidad del delito á alvedrio de los inquisidores y denseles algunas penitencias pecuniarias que paguen en cierto tiempo, y estos dineros sean puestos en mano de una persona fiable y den los inquisidores ó los escribanos la copia dellos al rey nuestro señor ó á mi como á inquisidor principal, para que se gasten en la guerra ó en otras obras pias y para que se paguen los salarios de los inquisidores y otros ministros que en la santa inquisicion entenderan, y seanles dexados todas los otros bienes que tuvieren asi mobles como raices, y cerca de los oficios publicos que tienen deben por ahora ser privados fasta que se vea su forma de vevir, y si fueren buenos cristianos y conocidamente se viere la enmienda en ellos pueden ser habilitados para que ayan los dichos oficios si fueren vacos ó otros semejables.”

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/05/algunos-apuntes-sobre-la-inquisicion.html

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