domingo, 22 de julio de 2018

España bajo el Islam (21)

En la expedición a Galicia ocasionó grandes perjuicios y tomando ingente cantidad de cautivos, ganado y otras rapiñas, pero en el Bierzo topó con las fuerzas de Bermudo, con un resultado que no conocemos, ya que el Albeldense da la victoria a los españoles y Al-Makari la da a los invasores.  El ejército asturiano era comandado por quién todavía no era rey: Alfonso II.

Barcelona sería reconquistada el año 801, tras 84 años de dominación árabe por Luis el Piadoso, pero se encontraría con dos partidos entre los españoles: uno favorable a los francos porque los liberaba del poder musulmán y otro contrario, ya que no veían con buenos ojos pasar de la dominación árabe a la dominación franca. Posteriormente sería nombrado conde de Barcelona el godo Bera, que también era conde de Gerona, Besalú. Rasés y Conflent  y lo sería hasta el 820, cuando fue depuesto por infidelidad a Carlomagno. Le sustituyó Rampón, conde franco impuesto por Carlomagno, y que ejercería hasta el año 825, cuando una vez muerto fue sustituido por Bernardo de Septimania, godo del partido profranco, quién sufrió un levantamiento de los contrarios al poder franco en la comarca de Vic, al mando de Aizón, lugarteniente que fuera de Bera, que vio engrosar su partido con muchos españoles descontentos con el poder franco. Aizón acabaría huído a Córdoba, donde finalmente fue asesinado por orden del emir.

Rebelado Bernardo contra Ludovico Pio, y apoyando a Pipino de Aquitania, fue vencido y destituido de todos sus cargos, que los recuperaría en 835, tras la muerte de su sucesor, Berenguer de Tolosa. Bernardo seguiría jugando con dos barajas, y finalmente, en 844 fue decapitado por orden de Carlos el calvo. 

Los moros fueron expulsados de Ausona (Vic), de donde quedó como gobernador el conde Borrell; Osca (Huesca), y Cardona, Manresa, Egara entre las principales, pasando acto seguido a liberar Tarragona y Tortosa el año 809 por Ludovico Pío.
El celo hispánico del partido contrario a los francos no jugó en esta ocasión al servicio de la Patria, sino al servicio del invasor, cuando con el alzamiento anti franco del año 826, Aizón posibilitó que los moros volviesen a invadir todo el condado de Vic, y las comarcas de Lérida, Tarragona y Tortosa.

La participación franca en la reconquista, así, significó no pocos problemas añadidos. Los francos acabaron tomando la mayor parte de lo que con el tiempo sería Cataluña, hasta el Ebro, en lo que se conoce como Marca Hispánica, denominación utilizada esporádicamente del 821 al 850, resucitada por Pierre de Marca en 1688 para justificar la incorporación de Cataluña a Francia; según Marcelo Capdeferro, la Marca Hispánica, que estuvo compuesta de los condados de Rosellón, Gerona, Ampurias, Besalú, Ausona, Urgel, Cerdaña, Barcelona, Pallars, Ribagorza, Sobrarbe, Aragón y Pamplona , no existió en esencia como tal “marca” o territorio dominado por los francos . Aquí, sin embargo, puede señalarse el punto de inflexión en la pérdida de control hispánico sobre la Narbonense, si bien continuaron manteniendo el Fuero Juzgo.
Tuvieron serios problemas, ya que los francos aprovechaban que los españoles habían puesto en cultivos algún territorio, para enajenárselo o reducirlos a servidumbre. Ludovico Pío, en 816, les reconoció sus derechos, que fueron posteriormente reafirmados por Carlos el Calvo, en 844 , todo lo cual se vio reafirmado con la asunción de Wifredo el Velloso en 878, que se vio con los títulos de conde Barcelona, Gerona y Ausona… y del condado de Urgel, que cedió a su hermano Miró.

Y los infantes que tomaban las plazas, en concreto Barcelona, eran gentes de los Pirineos comandadas por un musulmán, Balhul, que hasta llegó a tomar espúreamente Tarragona.

En este tiempo estaba surgiendo otro reino hispánico en los Pirineos: Navarra. No se sabe a ciencia cierta el lugar donde se fundó el reino de Navarra.

No obstante, Pamplona estaba en poder los moros, y Carlomagno, que después de Barcelona sitió Zaragoza, debió retirarse por la sublevación de los sajones en el norte de sus dominios. Pasó por Pamplona, destruyó las murallas, y sufrió la emboscada de Roncesvalles, llevada a cabo por los vascones. Era el 15 de Agosto de 778. Carlomagno se percataba que era imposible actuar en España sin la aquiescencia de los españoles, que no querían estar sometidos n i a musulmanes ni a francos.

Roncesvalles marca un hito en la conformación de este reino hispánico, con la victoria sobre el reino franco de Carlomagno en la persona de Roldán, que si en la literatura francesa dio lugar al “Cantar de Roldán”, en la española dio lugar al “altabiskarko cantua” .

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