domingo, 26 de agosto de 2018

La crisis del siglo XVII (XVI)

La Guerra de los Treinta Años “tuvo sus más primitivos orígenes en el profundo antagonismo religioso engendrado por la difusión de la Reforma protestante. La animosidad religiosa, sobre todo entre los más decididos partidarios de las facciones protestantes y católicas que estaban enfrentadas, extendió la guerra y fue asimismo un factor decisivo en fases posteriores. Sin embargo, según el conflicto iba ganando impulso, su carácter cambió, primando las rivalidades dinásticas de los príncipes alemanes y la determinación de ciertas potencias europeas, sobre todo Suecia y Francia, de frenar la supremacía del Sacro Imperio Romano Germánico, que por entonces era, junto a la Monarquía Hispánica, el principal instrumento político de la poderosa Casa de Habsburgo.”



 “La guerra adquirió una dimensión internacional cuando varios estados protestantes alemanes solicitaron ayuda extranjera para enfrentarse al Sacro Imperio. Inglaterra, Francia y otras potencias de Europa occidental se alarmaron por la creciente fuerza de los Habsburgo, pero los dos primeros reinos (entonces aliados frente a España) se abstuvieron de intervenir de forma inmediata debido a sus dificultades internas. Sin embargo, Cristián IV, rey de Dinamarca y Noruega, sí acudió en ayuda de los protestantes alemanes movido principalmente por consideraciones no religiosas: deseaba ocupar nuevos territorios en el noroeste de Europa y acabar con el control que la Casa de Habsburgo ejercía sobre el ducado danés de Holstein.”

Pero por otra parte, Luis XIII de Francia, para facilitar su campaña abierta en Italia, veía conveniente reabrir la guerra en los Países Bajos. Por su parte, el rey Jacobo de Inglaterra, para presionar la restauración de su yerno Federico en el Palatinado también estaba interesado en renovar la guerra en los Países Bajos. Un incumplimiento manifiesto de los tratados firmados con España. Estas circunstancias, unidas a la defenestración de Praga, serían los principales acontecimientos que dieron pie a la Guerra de los Treinta años, que duraría hasta el tratado de paz firmado el 24 de octubre de 1648 en Münster, Renania.

“No es nada exagerado mantener que en el siglo XVII no había ninguna nación tan europea como lo era España; no sólo porque España era una de las naciones más poderosas de Occidente, sino también por su compromiso con las grandes empresas europeas de aquel momento, en concreto, pensemos en su vinculación con la Guerra de los Treinta Años.”   “España se puede sostener que no entró nunca en una guerra ofensiva, sino que se mantuvo siempre en una guerra defensiva. Tal vez esto fue un grave error estratégico al perder España la iniciativa en la conducción de la guerra.”

Intereses particulares de los validos fueron, sin duda, que esto sucediese así, porque la actitud no se sostiene ni desde el punto de vista militar, porque los ejércitos españoles estaban directísimamente implicados. Era la falta de voluntad de dirigir la guerra por parte de unos dirigentes políticos que, da la sensación que querían guardar las formas mientras otros eran los que morían en los campos de batalla.

La guerra, que acabó implicando a un importante número de países, tenía motivaciones distintas: “En 1618 había habido cuatro tensiones fundamentales en el sistema político europeo: la lucha entre España y los holandeses; la confrontación de príncipes y estados en gran parte protestantes con los Habsburgo católicos en el imperio; la enemistad entre Suecia y Polonia; y la rivalidad entre Francia y los Habsburgo.”

Esta última circunstancia tuvo para España resultados letales debido al encono que mostraba el maquiavélico cardenal Richelieu, que dirigía los asuntos de Francia, en la corte de Luis XIII desde el año 1622.

Por su parte, la actitud del sucesor del duque de Lerma, Baltasar de Zúñiga, tío de Olivares, enviando a Austria ingentes cantidades de dinero y 7000 soldados que estaban en los Paises Bajos más 10.000 que estaban en Lombardía  fue una actitud tardía que costaría a España los Países Bajos, si bien el general Spínola hizo una campaña impecable tomando 30 ciudades en seis meses.

Texto completo http://www.cesareojarabo.es/2018/04/la-crisis-del-siglo-xvii-texto-competo.html

0 comentarios :

 
;