martes, 28 de agosto de 2018

Un repaso al genocidio (17)

Pero no acaba ahí la labor anglosajona; nos dejamos en el tintero muchos casos, pero por cercanía y volumen debemos tratar el caso de Filipinas. “Entre los años 1899 y 1913 los Estados Unidos de América escribió las páginas más negras de su historia. La invasión de Filipinas por ninguna otra razón que la adquisición de posesiones imperiales, provocó una feroz reacción del pueblo filipino. 126.000 soldados estadounidenses fueron traídos para sofocar la resistencia. Como resultado, 400,000 Filipinos "insurrectos" murieron bajo el fuego estadounidense y un millón de civiles filipinos murieron a causa de las dificultades, los asesinatos en masa y las tácticas de tierra arrasada llevadas a cabo por los estadounidenses.”



A este respecto escribió el general de brigada J. Franklin Bell: "A fin de combatir dicha población, es necesario que el estado de guerra sea lo más insoportable posible, y no hay manera más eficaz de lograr esto que mantener las mentes de la gente en un estado de ansiedad y el temor de que vivir bajo tales condiciones se hará pronto intolerable".

Bernard Fall, se refirió a la conquista de las Filipinas como "la guerra más sangrienta colonial (en proporción a la población) jamás librada por un poder blanco en Asia, que costó la vida a 3.000.000 filipinos. Así mismo, estimamos que matamos a un sexto de la población de la isla principal de Luzón a unas 600.000 personas.”

Para destruir la guerrilla, EE.UU. decidió sacrificar al pueblo filipino: es la destrucción de las ciudades de destino y pueblos, los soldados estadounidenses queman las casas y van a romper la moral de las personas con las violaciones en masa, los fusilamientos y torturas generalizadas copiando métodos chinos y japoneses, tales como el consumo de agua hasta la muerte, a través de un embudo colocado en boca. En 1908, Manuel Arellano Remondo, en Geografía General de las Islas Filipinas, escribió: "La población se redujo debido a las guerras, en el plazo de cinco años desde 1898 hasta 1900, desde el comienzo de la primera insurrección, la población se estimaba en 9.000.000, y en la actualidad (1908), los habitantes del archipiélago no superen 8.000.000 en número". En vista del gran número de bajas civiles sufridas por la población, el historiador filipino E. San Juan Jr., dijo que la muerte de 1,4 MILLONES de filipinos es un claro acto de genocidio por parte de los Estados Unidos”. “Mientras apenas 16.000 insurgentes fueron muertos, fueron muertos un millón de civiles… Los anglosajones protestantes estadounidenses pretendían que toda su cultura, fuertemente influida por la cultura y religiosidad española fuese barrida del mapa.”

 "Zinn Historia del pueblo de los Estados Unidos (1980) cita a 300.000 filipinos muertos en Batangas, mientras que el estadounidense William Pomeroy Neo-colonialismo (1970) cita a 600.000 filipinos muertos sólo en Luzón en 1902. La cifra actual de 1,4 millones cubre el período de 1899 a 1905".

Pero es que parece que las instrucciones recibidas por los invasores eran precisas"El comandante dijo que el general Smith le dio instrucciones de matar y quemar, y dijo que cuanto más se mató y quemó más satisfecho estaría, que no era el momento de tomar prisioneros, y que quería hacer de Samar un desierto horrible. Major Waller pidió al general Smith el límite de edad para matar, y él respondió: "todo sobre diez."

La orden de Smith en la campaña de Samar no podría haber sido más explícita: "matar y quemar, matar y quemar, más que matar y cuanto más se queme, mejor". Dijo Smith: "no hay tiempo para tomar prisioneros". La guerra debía ser librada "de la manera más nítida y más decisiva posible. Cuando se le pide que defina el límite de edad para matar, Smith dio su respuesta infame: "Todo sobre diez". Smith ordenó convertir Samar en un "desierto horrible" para que "incluso los pájaros no podiesen vivir allí".

“El genocidio se tornó táctica de guerra… que posteriormente usarían también en Vietnam… Los aldeanos eran internados en campos de concentración rodeados por campos de tiro…que llegaron a tener una tasa de mortandad del 20%. El 25 de Diciembre de 1901, el general Franklin Bell ordenó la detención de dos provincias enteras de Filipinas: Batangas y Laguna. Todo lo que no podían llevar consigo debía quedar atrás, inclñuida la sementera. Todo fue quemado por el ejército de los EUA”.

“Un millón de filipinos murió luchando contra la ocupación estadounidense dirigida por el general Arthur MacArthur. La Guerra comenzó cuando los filipinos, tras la derrota de España, no vieron cumplida la promesa norteamericana de conceder la independencia a las islas. En esta segunda guerra que los filipinos iniciaban por su independencia, Estados Unidos practicó la tortura de las llamadas "curas de agua," que obligaban al prisionero a ingerir cantidades ingentes de líquido, produciéndose muchas veces la muerte por colapso. La derrota de los filipinos frente a la superioridad militar americana representó la anulación de la Primera República de Filipinas y la abolición de la Constitución de Malolos, que establecía el español como lengua oficial de Filipinas. Tras la definitiva victoria norteamericana en aquella Guerra Filipino-Estadounidense, se produjo una importante resistencia de las clases medias hispanoparlantes contra la imposición del inglés y la marginación del español, lengua ésta que los americanos vetaban en la política y la educación.”

"La población disminuyó por razón de las guerras, en el quinquenio de 1895 a 1900, pues al empezar la primera insurrección se calculaba en 9 millones y actualmente (1908) no llegarán a 8 millones los habitantes del archipiélago".

“Siempre se hubo señalado como una existente agenda genocida por parte de los WASP usenses de asesinar disimuladamente a la población filipina de habla-hispana de Manila y cercanías, sopretexto de la guerra de liberación de 1945 en contra de los ocupantes japoneses, viene confirmándose.
El bombardeo, estilo alfombra, que en 1945, adrede se ordenó sobre un Intramuros de habla española (juntamente con los distritos de Ermita y Binondo, donde también se hablaba el idioma criollo, o chabacano del español), queda considerado como una medida genocida tomada, no tan solamente en contra de las existentes iglesias católicas sino en contra también de la población filipina que rezaba en español en esas mismas iglesias.
La resistencia, por parte del piloto usense, Major John A. Cox, de obedecer la orden "de arriba" de bombardear a la iglesia de San Agustin de Intramuros, puesto que en la misma ya no había japoneses sino gente de habla hispana, ya es prueba suficiente del genocidio que se hizo. (Vea la p-gina 34 del libro "San Agustin, Art & History, 1571-200," publicado por "Solutions" en Hong-Kong, ISBN 971-91571-8-6, escrito por Pedro E Galende, OSA, y Regalado Trota José.)
También queda como otra prueba contundente del referido genocidio, el proyecto WASP usense de precisamente aterrizar sus tropas en Filipinas, en vez de Okinawa o Formosa, para destruir al pueblo filipino que hablaba español y establecer una "reocupación neocolonial" de Filipinas con miras de truncar la independencia asegurada por las leyes Tydings MacDuffie y Jones.”

“El Presidente Sacay asumió el poder tras la captura y arresto domiciliar del Presidente Aguinaldo; pero en 1906 fue engañado, mediante políticos filipinos que empezaron a creer en la "benevolencia" norteamericana, con una falsa oferta de amnistía y un puesto a la proyectada Asamblea Nacional. Fue calladamente ahorcado en 1907 de una forma injusta y totalmente criminal en comparación con el caso de José Rizal. ¡Ahorcaron criminalmente al segundo presidente de la República de Filipinas!

El citado Don Luciano de la Rosa nos informa que "es de esperar que una enorme proporción de esas bajas sean filipinos de habla hispana ya que eran los de este habla los que mejor entendían los conceptos de independencia y libertad y los que escribieron obras en idioma español sobre dichas ideas".

“Es de esperarse que este genocidio perpetrado tras la invasión estadounidense fuese cometido mayormente contra la población filipina de habla hispana, ya que eran los que mejor entendían los conceptos de independencia y libertad; los que escribían sus obras y expresaban sus ideas en la lengua de Cervantes.”

”El poeta filipino Fernando María Guerrero exclamaba en 1913 en su poema a Hispania:
"Oh, noble Hispania!
Es para ti mi canción, canción que
viene de lejos como eco de antiguo amor,
temblorosa, palpitante y olorosa a tradición
para abrir sus alas cándidas
bajo el oro de aquel sol que
nos metiste en el alma con el fuego de tu voz
y a cuya lumbre, montando, clavileños de ilusión,
mi raza adoró la gloria del bello idioma español,
que parlan aún los Quijotes de esta malaya región,
donde quieren nuevos Sanchos que parlemos en sajón".

TEXTO COMPLETO: http://www.cesareojarabo.es/2018/06/un-repaso-al-genocidio-texto-completo.html

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