domingo, 16 de septiembre de 2018

Algunos apuntes sobre la Inquisición (17)

Obsérvese que se habla de falsos conversos... lo que supone que se trataba de inquirir sobre conversos. “Y es que contra lo que comunmente se cree, el Santo Oficio no juzgaba judios, musulmanes  o gentes  de otras religiones, sino que procesaba  a católicos, libremente bautizados como tales, que renegando de la fe retornaban  a sus cultos, llevaban un catolicismo aparente ya que en realidad eran seguidores de su primitiva religión. Antes de la existencia del Santo Oficio los apóstatas eran sancionados por las autoridades civiles  con pena de muerte por hoguera, lapidación, o decapitación así como con la confiscación  de sus bienes. La Apostasía también era castigada por el derecho musulmán.”

Y volvemos a insistir que nos encontramos en los principios de la Edad Moderna, con unos usos y costumbres que se parecían más entre los existentes en los distintos reinos en esos momentos, que entre esos tiempos y los actuales. Podemos argüir que el concepto de libertad aplicado a todos los que accedían al bautismo puede llegar a ser discutible… Ni más ni menos que en la actualidad es discutible que todos los miembros de la sociedad seamos democráticos. Lo somos por decreto, y quién no lo es debe ser consciente de las consecuencias que le puede reportar que se descubra su falsa adscripción al sistema.

“Aunque la Inquisición fue creada para evitar los avances de la herejía, se ocupó también de una amplia gama de delitos que solo indirectamente pueden relacionarse con la religión. Sobre un total de unos 49.000 procesados entre los años 1560 y 1700 registrados en los archivos de la Suprema, fueron juzgados los siguientes delitos: judaizantes-5.007-; moriscos-11.311-; luteranos-3.499-; supersticiones-3.750-; proposiciones heréticas-14.319-; bigamia-2.700-; solicitaciones-1.241- ofensas al Santo Oficio- 3.954-; varios-2.724.”

El 70% de los casos fueron causas referentes a delitos contra la fe, mientras que el resto, 30%, delitos contra la moral.

“La solicitación era una práctica generalizada, como lo demuestra el Edicto de Gracia, promulgado, en 1623, por el Inquisidor General Andrés Pacheco, en el que se mencionan múltiples maneras que el confesor utiliza para conseguir favores sexuales de sus penitentes. Estos Edictos, al conocerse las prácticas obscenas de estos religiosos desvergonzados, produjeron el consabido escándalo. Para justificar sus abusos sexuales y vencer los lógicos escrúpulos de las penitentes, estos religiosos inventaban doctrinas falsas, dándoles a entender y diciendo que aquellos tocamientos no eran pecado, que lo hacían para alegrarlas, consolarlas y ayudarlas. Para sojuzgar y humillar a las mujeres a través del confesionario, confiesan a las discípulas en lugares secretos retirándose siempre de los templos y yglesias parrochiales donde concurre el pueblo cristiano.... Las discípulas eran las beatas alumbradas.”

“La sociología profesional de los procesados fue variando con el tiempo. En el s.XVI el predominio de las clases medias urbanas (42% artesanado y 20% comercio-finanzas), y el campesinado (30%), fue evidente. El clero fue aumentando hasta un 40% llegado hasta llegar al s.XVIII. La nobleza ocupó una presencia mayor del 4%.”

Bajo el título de “proposiciones heréticas” se incluían los delitos verbales, desde la blasfemia hasta las afirmaciones relacionadas con creencias religiosas, la moral sexual o el clero. La homosexualidad o sodomia que así se denominaba en aquella época era castigada con la pena de muerte por los tribunales civiles.

“La Inquisición juzgó frecuentemente las desviaciones y excesos en materia sexual -muchísimos procesos tienen que ver directa o indirectamente con ello- y solió hacerlo con moderación, quizá por presumir que eran fruto de la ignorancia del pueblo. La razón por la que se usa poco rigor con los fornicarios -confesarán los inquisidores gallegos en 1585- es que entendemos por experiencia y estamos persuadidos que los más que prendemos... dicen a tontas y sin saber lo que se dicen y por ignorancia y no con ánimo de hereticar. Mayor rigor mostró cuando el aserto tantas veces repetido de que la fornicación no es pecado entroncaba con interpretaciones globales, como las de los dejados, y no eran consecuencia de la valoración aislada de un individuo que, tal vez, pretendía justificar su conducta.”

La Inquisición, que en principio estaba encargada de asuntos de la fe, pasó a tratar otros asuntos, como la exportación ilícita de caballerías, y más ya que “se dió jurisdicción á los inquisidores para conocer de las causas de contrabando, de extraer del reino la moneda de vellón ó cobre, adjudicando á su fisco la cuarta parte de lo que se aprendiere.”

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/05/algunos-apuntes-sobre-la-inquisicion.html

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