domingo, 23 de septiembre de 2018

LOS VOLUNTARIOS REALISTAS Y LA MILICIA NACIONAL (3)

La milicia nacional actuaba con prepotencia, persiguiendo a quienes se negaban a alistarse, llegando a producirse considerable número de destierros. Tal le sucedió a Ramón Cabrera en Tortosa, quién como otros tantos, empezó a tomar contacto con las partidas. (Caridad 2014: 47)



Barcelona fue la primera ciudad en organitar la Milícia Nacional Voluntaria, desde el mismo momento de proclamarse la Constitución, bajo la dirección del coronel José Costa, y llegó a tener seis batallones y unos 3000 hombres, un 16% de los vecinos. (Arnabat 2004: 19)

Más de un año llevaban activas estas fuerzas represivas cuando el 18 de noviembre de 1821 las Cortes extraordinarias aprobaron el Decreto orgánico de la Milicia Nacional activa.

La errática trayectoria de Fernando VII posibilitaría el reconocimiento de una fuerza popular contraria a la Milicia Nacional, que se había creado espontáneamente como respuesta a las acciones tiránicas del liberalismo; así, el 18 de abril de 1823, por un decreto de la Junta Provisional de Gobierno, se reconoció la organización militar de los Voluntarios Realistas en sustitución de la milicia nacional liberal. Nominalmente, así, Fernando VII aparecía como el responsable de la creación del cuerpo de los Voluntarios Realistas, que por razones obvias, serían finalmente combatidos por el mismo Fernando VII. En los primeros años de su creación, el número de voluntarios realistas fue de unos 120.000.

Y es que el origen de los Voluntarios Realistas se encuentra en las guerrillas que desde 1821 se lanzaron al campo para hacer frente al régimen constitucional, protagonizando enfrentamientos con la Milicia Nacional.

Los cuerpos de voluntarios realistas no son, como generalmente y en opinión vulgar se cree, una creación de Fernando VII o de su gobierno, ni resultado de una reacción nacida de la victoria contra el Trienio obtenida a finales de 1823. Nacieron oficialmente antes de que el rey volviera al pleno ejercicio de su soberanía; de modo inicial, su institución fue el deseo de aprovechar la fuerza que al final de los años constitucionales habían adquirido aquellos grupos de voluntarios, que ya en 1821 habían comenzado a alzarse en los pueblos en defensa de los derechos de Fernando VII. (Suárez 1956: 47)

Los voluntarios realistas eran, además de profundamente contrarios al liberalismo,

una milicia armada compuesta por civiles nacida para contrarrestar, en el ámbito local, el papel revolucionario cumplido hasta ese momento por la Milicia Nacional, e inspirada en ella. (Rújula 2008: 95)

Su labor principal sería

…mantener el orden y policía interior, patrullando de día y noche según lo exijan las circunstancias, y en los días de funciones y regocijos públicos que se dispongan por el Ayuntamiento: dar cuerpos de guardía para las Casas consistoriales, Teatro y demás sitios en que se ejecuten las funciones, o sea precisa su asistencia, como también en los incendios, quimeras y otros acontecimientos que puedan producir algún desorden popular, y presentarse todos al toque de generala. (Rújula 2008: 98)

Pero el decreto de 18 de abril de 1823 daba a los voluntarios realistas la misma condición que había tenido, y que posteriormente tendría, la milicia nacional. venían a ser sendas policías políticas de adscripción voluntaria y disciplina militar; fuerzas armadas incondicionales afectas respectivamente, al rey y a la constitución, con todo lo que implicaba cada una de estas figuras.

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