domingo, 25 de noviembre de 2018

La caída del Imperio Romano (19)

Pero hay más. Egica pudo haberse visto enfrentado a una amenaza mucho más grave durante aquel mismo período. Una única moneda que está relacionada en cuanto a su estilo con las del reinado de Egica indica que un rey llamado Sunifredo tomó el poder en Toledo en algún momento durante aquellos años y estuvo gobernando el tiempo suficiente para que la casa de la moneda comenzara a emitir en su nombre. Este nombre es también el de un comes sanciarum et dux que firmó las actas del XIII Concilio de Toledo en 683. Pudiera ser que las traiciones de Sisberto y Sunifredo fuesen una misma cosa.



Egica asoció al trono a su hijo Witiza, que sería rey en solitario del año 702 al 709.

En estas fechas, según la crónica de Juan de Víclaro, una flota de Constantinopla intentó reconquistar posiciones en España; no lo consiguió, pero sí importó la peste, que rápìdamente se extendió por España, y con especial virulencia en Toledo, de donde partió la corte el año 701.

Witiza organizó al estilo de los invasores que estaban en puertas un harén, dando libertad para que todos hiciesen lo propio y promulgando que el clero también lo hiciese, así como negando obediencia al sumo Pontífice.  Convocó el XVIII Concilio, que nada tiene que ver con la doctrina y si contra la doctrina, ya que se dictaron leyes a favor de la poligamia y el concubinato y del matrimonio de los clérigos.  Pero de este concilio no se conservan las actas

Por otra parte, Witiza, previendo conspiraciones, persiguió a los descendientes de Chindasvinto, que estaban al servicio de la corona, matando con su propia mano a Favila, padre de D. Pelayo, que huyó a sus estados, en Vizcaya, y de los que Witiza sospechaba alguna conjura .

No conforme con eso, Witiza hizo derribar las murallas de defensa de casi todas las  ciudades excepto las de Toledo, León y Astorga,  y desmembró el ejército, hizo arzobispo de Toledo a su hermano Oppas y amenazó al Papa con invadir Roma porque éste le amenazó con la excomunión.

El pueblo se rebeló ante un nuevo asesinato, el de Teodofredo, tío de Pelayo y padre de Rodrigo, llegando a proclamar rey a éste, quién combatió y venció a Witiza, que había designado sucesor a su hijo Agila II, que llegó a emitir moneda.

Existen historiadores actuales que señalan la posibilidad de que se produjese una guerra civil que enfrentó a los partidarios de Rodrigo con los partidarios de Witiza.
No obstante, la crónica de Alfonso III dice que Witiza nació del matrimonio de Egica con Cixilo, hija de Ervigio. Dado que este matrimonio se planeó como parte de los acuerdos para que Egica sucediera a Ervigio, y si Witiza fue el fruto de esta unión, no pudo nacer mucho antes de 688. Si esto es así, entonces sólo tenía alrededor de veinticinco años en el momento de su muerte o cuando fue depuesto, por lo que no podía tener hijos con edad suficiente para traicionar a alguien o algo; como mucho, el mayor de ellos tendría todavía menos de diez años en 711 o 712.

Rodrigo mandó sacar los ojos a Witiza y lo encarceló, según los datos allegados de esas fuentes. No hay datos de dónde y cómo murió Witiza.

No obstante, faltan documentos que revaliden exactamente todas esas actuaciones grotescas de Witiza, aspectos que son señalados por historiadores españoles del siglo XVIII como Juan Fco. Masdeu o Gregorio Mayans, y basándose en eso, no sería de extrañar que hoy sea reivindicado el buen nombre de este esperpento histórico. Podemos inferir que las maldades de Witiza han sido magnificadas, pero existen crónicas cercanas a Witiza en el tiempo que, como la Moissiacense, si no confirman todos los datos que nos invitan a despreciar a Witiza, sí confirman algunos y dejan entrever la veracidad de otros.

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2015/09/la-caida-del-imperio-romano-texto.html

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