domingo, 18 de noviembre de 2018

La revuelta comunera (19)

El ambiente iba caldeándose conforme iban siendo conocidas las pretensiones recaudatorias. Pero quienes se mostraban más dolidos no eran los que corrían con la mayor parte de los impuestos, los pecheros, sino aquellos que, habiendo sido pecheros hasta hacía poco, habían pasado a ser hidalgos o a tener las ventajas de éstos por haber accedido a un estatus que les permitía prestar servicios de mayor enjundia que los pecheros, y ello les comportaba una muy importante disminución en sus obligaciones impositivas. Un alto porcentaje de la población.

En esa conflictividad jugaba un importante papel el peso de los impuestos. “En total, en la segunda mitad del siglo XVI, el campesino veía cómo le desaparecía por este concepto más de la mitad de la cosecha…/… En muchos casos el único modo de resolver la situación era solicitando un préstamo, con lo cual añadía una carga más a las muchas que ya pesaban sobre él.”

La nobleza, toda la nobleza de la alta a la baja, y principalmente aquellos que habían accedido a sus privilegios últimamente, como queda dicho, sentían cómo iban a ser sujetos activos del pago de unos impuestos a los que antes eran ajenos. La mayor parte de estos sujetos a impuestos imprevistos hasta la fecha, habían pasado a residir en las ciudades, y en las ciudades es justo donde se iniciaría la revuelta.
La actitud desdeñosa que presentaba Carlos en estos momentos era comentada; así, se decía que “no falta quien piensa que esto lo hacen con estudio los principales, porque son afrancesados, y pagados secretamente por los franceses, para enervar las fuerzas del miserable joven, y que no se pueda levantar la cabeza contra los franceses, si trata de ello.”

“Y los españoles, impacientes que extranjeros tuviesen tanta mano en su tierra, quejábanse con harta demostración y sentimiento. También decían que el rey era intratable, esquivo, y que daba pocas muestras de querer bien a la gente española; que al fin era extranjero y criado entre extranjeros, enemigos de esta nación.”

Existía el temor que España pasase de ser nación a ser provincia de un imperio extranjero. Por otra parte. “ningún historiador de aquellos miserables tiempos omite circunstanciar el esceso de los de Flandes en atesorar riquezas: al llegar á este punto abandonan los más parciales de don Cárlos y de su córte la entonación adulatoria, y rinden a la verdad humilde culto.”

El 2 de febrero de 1518 las Cortes de Castilla se reúnen en la iglesia de San Pablo de Valladolid para el juramento de Carlos, y se aprovechan las mismas, como venía siendo costumbre, para pedir los “servicios”, al tiempo que las cortes exigían, previo a su concesión, el juramento del rey.

Esos “servicios” no eran sino unos impuestos especiales, que en este caso ascendían a “doscientos cuentos de maravedís”. Doscientos millones de maravedís, unos 36 millones de euros de 2014, lo que para una población de 4.200.000 personas era una importante contribución.

El  12 de enero de 1519 fallece el emperador Maximiliano, y el 28 de junio Carlos es elegido emperador tras el pago de grandes cantidades de dinero a los siete príncipes electores alemanes, lo que comportó un nuevo aporte multimillonario por parte de los reinos hispánicos. Aragón supo aplicar su parte para pagar deudas contraídas con anterioridad por la corona, por lo que las ansias de expolio fueron moderadamente truncadas, pero Castilla volvió a hacer un nuevo esfuerzo, rebañando sus exhaustas arcas.

Esta situación motivó grandes algaradas y protestas, hasta el punto que el 19 de febrero de 1520, Carlos I escribe a la ciudad de Toledo, centro principal de las revueltas, prohibiéndole que se concierte con otras ciudades, pero este requerimiento no hace sino avivar las protestas, que tienen punto culminante el 27 de febrero, cuando se produce un  motín. El pueblo se opone a que Padilla y demás regidores acudan a Galicia donde son convocados por el rey para rendir cuentas por la actitud rebelde del Concejo de Toledo. Los toledanos se apoderan del Alcázar, expulsan al corregidor y constituyen una junta de gobierno.

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/05/la-revuelta-comunera-texto-completo.html

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