domingo, 6 de enero de 2019

LA REVOLUCIÓN CANTONAL (7)

Pi y Margall, ideólogo del mismo federalismo, se vio desbordado por la aplicación de sus propias ideas, y el dieciocho de julio, con la revolución cantonal en pleno apogeo, cedía el testigo a Nicolás Salmerón, que inició la represión militar contra los insurrectos…y aguantaría hasta el siete de Septiembre.



Coincidiendo con la dimisión de Pi, fue presentado el proyecto de Constitución federal al que ya hemos hecho mención que fue redactado el día 17.

El 18 de Julio de 1873 Ramón de Cala junto con sus compañeros Francisco Díaz Quintero y Eduardo Benot presentó un proyecto de Constitución Federal de la República. En este proyecto se reconocían como órganos de estructura: el <<municipio, el cantón o el estadio regional y el estado Confederal>>, suprema institución del país, enlazados por medio de pactos políticos y con total autonomía, según el modelo federativo de Proudhom. (Anónimo 2011: 8)

Y es que la salida de Pi y la nueva presidencia de Nicolás Salmerón, convenció a muchos republicanos de que el proyecto federal no iba a llevarse a cabo desde el poder, por lo que era necesario proclamar cantones unilateralmente. Por su parte, Salmerón no dudará en hacer uso del ejército para acabar con las veleidades cantonalistas.

Es el caso que la conflictividad estaba a punto de llegar a su momento máximo.

Durante la etapa del gobierno Salmerón, se agudizó el movimiento cantonal; y también el foco persistente y cada vez más desafiante del carlismo se aprovechó de esta situación de crisis interna del republicanismo. Ante la derrota del brigadier Cabrinety por los carlistas, unos 6.000 obreros de Barcelona y sus alrededores se alistaron y salieron a combatir a los carlistas. (Toro 1997: 83)

Cartagena seguía a su aire, y  el día 19 de julio la Junta decretó el reparto de 80.000 duros entre los contribuyentes de la ciudad, mientras exigía a Alicante la devolución del remolcador en el que había huido Anrich amenazándole con represalias caso de no atender la orden.

Todo se enmarcaba en un movimiento más generalizado.

El 19 de Julio de 1873 se iniciaba en territorio andaluz una amplia insurrección cantonalista dirigida por el movimiento republicano federalista radical. Este movimiento se oponía al estado centralista, ya tuviese éste forma de monarquía o república, cuestionaba las teorías del Estado federal unitario de Pi y Margall y propugnaba la inmediata formación de estados confederados así como reformas sociales progresistas. Para presionar al gobierno central se sublevan con un importante respaldo popular proclamando cantones autónomos y federados en un estado andaluz. A primeros de Agosto, la insurrección era sofocada por las tropas del general Pavía. Pero es diez años más tarde cuando el movimiento republicano-federalista andaluz, prácticamente vencido, alcanza la expresión más claramente autonomista. En 1883 se celebraba en Antequera una asamblea del Partido Republicano Demócrata Federal donde Carlos Saornill, diputado por Alora, presentaba un proyecto de constitución federal de los cantones andaluces que implicaba un nuevo marco de relaciones entre Andalucía y el Estado español. (Instituto E.S.)

De estas actuaciones y amenazas se deduce lo evidente: el movimiento cartagenero no se circunscribió a Cartagena, y la verdad es que desde este cantón se llevó a cabo una importante acción de proselitismo y de expolio.

Así, tras el levantamiento del día 12, se unieron al movimiento cantonalista las siguientes poblaciones:

La Unión (donde no existen actas del ayuntamiento desde el 12 de julio al 24 de septiembre).
Mazarrón, que el día 17 de julio, ante la “visita” del vapor Fernando el Católico se constituyó junta revolucionaria, disuelta el 14 de agosto.
Águilas, que fue “visitada” el 15 de julio por el diputado Sauvalle sin conseguir su objetivo, pero que la “visita” del vapor Fernando el Católico del día 19 la instituyó, desapareciendo el día 10 de agosto.
Torrevieja, donde se constituyó la junta el 12 de julio.
Lorca, donde el 27 de julio se constituyó una Junta revolucionaria que presidió Antonio Osete, destituyendo al Ayuntamiento. Tan pronto la fuerza armada de Gálvez abandonó la ciudad, la Junta revolucionaria desapareció.
Torre Pacheco, donde la junta fue disuelta el 20 de agosto.
San Pedro del Pinatar
Abarán.
Alcantarilla.
Alhama.
Archena.
Blanca
Ceutí
Cieza
Lorquí.
Ojós
Totana
y hasta veinte poblaciones más, si bien la información al respecto es inexistente.

Texto completo en papel de "el cantonalismo" en  https://www.facebook.com/elcantonalismo/

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