viernes, 1 de marzo de 2019

Los Cátaros (20)

La cruzada, la primera contra cristianos en tierra cristiana, se desplegó en dos fases separadas. La primera, conocida como “la cruzada de los barones” (1209-1215), es la historia de una expedición militar de una gran eficacia y brutalidad – La masacre de Beziers (1209) es sin duda la muestra más preclara-, protagonizada por los vasallos del rey de Francia con la figura eminente de Simón de Monfort, un notable militar normando y un hombre sanguinario que, después de una campaña triunfal, murió en el sitio de Tolosa (1218).154



En 1209 comenzó la cruzada al mando del abad del Cister, Arnau Amalric (ó Arnaud Amaury), y se produjo la sumisión del conce Ramón VI. Esto implicaba que no podía ser desterrado ni desposeído de sus tierras, teniéndole que permitir siendo conde de Toulouse e independiente de Francia.155 El 21 de julio de 1209 el ejército cruzado estaba delante de Beziers. Como representante del papa viajaba el Abad del Cister, Arnau Amalric, el cual propone la entrega de 222 cátaros, así se perdonará a la ciudad.

La respuesta fue valiente y unánime, los habitantes –cátaros y católicos- unidos defenderían la ciudad. En menos de una hora la ciudad caía. Entre 5 a 6 mil personas, ancianos, niños y mujeres se refugian en la iglesia de Santa Magdalena. El comandante del ejército no pudiendo distinguir entre católicos y cátaros pregunta al representante papal qué hacer y acá historiadores y trovadores señalan que Arnau Amalric dijo:
“Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos”.156

La matanza fue espantosa. En su carta a Inocencio, Arnaud se maravillaba de su éxito. «Casi veinte mil ciudadanos fueron pasados a cuchillo, con independencia de la edad y el sexo —escribió—. La venganza divina ha sido majestuosa.».157

En agosto de 1209 las huestes llegaron a Carcasona. El Vizconde Raimundo-Roger Trencavel decide resistir a pesar de que las reservas de agua son insuficientes. Pide ayuda a su señor el rey Pedro II de Aragón para que medie con los cruzados. El 4 de mayo se entrevista con los jefes de los cruzados, pero fracasa… Trencavel muere algunos días después en la prisión. 158 Fue traicionado por los sitiadores, que le garantizaron inmunidad en una entrevista, extremo que finalmente no se cumplió. La ciudad fue desalojada. Le sucedió en el vizcondado Simón de Monfort, que aún a pesar de ser un segundón hasta la fecha, le coronaba el honor de no haber querido participar en el saqueo de Constatinopla perpetrado por la IV cruzada, de la que formaba parte.

Antes de esa traición había llegado Pedro II para amonestar al vizconde. Cuando Raymond Roger intentó dar la bienvenida a su señor como salvador suyo, Pedro enseguida lo puso en su sitio. Un cronista contó el discurso del rey de Aragón a su vasallo en un admirable pasaje que resumía la difícil situación del más joven. Raymond Roger se había quejado de los horrores causados por los cruzados, y Pedro respondió:
En nombre de Jesús, señor, no podéis culparme por ello, pues os lo dije, os ordené que expulsarais a estos herejes, ya que hay muchos en la ciudad que respaldan esta insensata creencia... Vizconde, estoy muy triste por vos, porque sólo unos cuantos estúpidos y su desatino os han llevado a tal peligro y aflicción. Todo lo que puedo sugerir es un acuerdo, si podemos llegar a él, con los señores franceses, pues estoy seguro, y
Dios lo sabe, de que ninguna batalla con lanzas y escudos os da esperanza alguna, ya que son muy superiores en número. Dudo mucho de que podáis resistir hasta el final.

Confiáis en la fuerza de vuestra ciudad, pero está atestada de gente, incluidos muchas mujeres y niños; en el caso contrario, sí, creo que es posible abrigar alguna esperanza. Realmente lo siento mucho por vos, estoy profundamente afligido; por el afecto que os tengo y en razón de nuestra vieja amistad, haré todo lo que pueda por ayudaros salvo cometer gran deshonor.159

Don Pedro de Aragón, que hubiera quemado vivo a cualquier albigense o valdense que osara presentarse en sus Estados, no era sospechoso, por cierto, en cuanto a la fe; pero emparentado con los condes de Tolosa y de Foix, viendo invadidos por las gentes cruzadas territorios suyos y de sus cuñados, juzgó oportuno interponerse en la contienda, aunque al principio con carácter de mediador. Suplicó al Papa en favor de Raimundo, y el Papa oyó benignamente sus ruegos. En el Concilio de Lavaur (1213)

Se presentó el rey de Aragón a defender de palabra a sus vasallos y amigos provenzales; pero viendo la obstinación de Montfort en no devolver sus tierras al de Tolosa, creyó llegado el trance de las armas, al cual le incitaban en belicosos serventesios los trovadores occitanos.160



Notas:

154 Els càtars: una veu silenciada. Antoni Dalmau i Ribalta.
http://www.revistaigualada.cat/ImatgesArticles/2008/14.03.18.pdf
155 HISTORIA DE LOS CÁTAROS http://www.loscataros.com/la-ruta/situacion-politico-social-dellanguedoc-/
288/38.html
156 El misterio de los cátaros: El pueblo “perfecto”http://www.guioteca.com/mitos-y-enigmas/el-misteriode-
los-cataros-el-pueblo-perfecto
157 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
https://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:MZkOULdhX5QJ:ahuramazdah.files.wordpress.com/2009
158 GUILLERMO DE TUDELA Y "LA CANCION DE LA CRUZADA CONTRA LOS ALBIGENSES"
Joaquín Guillén Sangüesa. dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2273363.pdf
159 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
https://docs.google.com/viewer?
160 Historia de los heterodoxos españoles. Marcelino Menéndez Pelayo Pag. 290-291
http://www.filosofia.org/aut/mmp/hhein1.htm

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