domingo, 26 de mayo de 2019

Conspiraciones, pronunciamientos y sublevaciones en el siglo XIX (y 17)

Como no podía ser menos, las discusiones vanas inundaban no sólo el hemiciclo, sino la entera vida nacional, apoyando o recriminando la acción del día tres. El propio Pavía justificó su actuación asegurando que, de no haber entrado él en el parlamento el tres de enero, lo hubiese hecho el pretendiente don Carlos en Madrid.



El 1 de Diciembre de 1874 Alfonso XII publica el Manifiesto de Sandhurst, en el que manifiesta:
ni dejaré de ser buen español, ni como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal

Con clara sumisión a los intereses británicos, desea que España sea como las naciones más grandes y prósperas, haciendo clara la alusión a Gran Bretaña, donde existe un sistema monárquico parlamentario.

A finales de año se produjo como fruta madura la reinstauración de la monarquía borbónica siendo aceptado el regreso de Alfonso XII a España, que es nombrado rey el 29 de Diciembre tras el pronunciamiento del general Martínez Campos, en Sagunto.

Alfonso XII era hijo de Isabel II, y su padre legal fue Francisco de Asís de Borbón. Debido a la supuesta homosexualidad de éste, rey consorte, diversas fuentes apuntan como plausibles verdaderos progenitores al capitán de ingenieros Enrique Puig Moltó o al general Francisco Serrano y Domínguez, ambos conocidos amantes de su madre.

El mismo 31 de Diciembre era Cánovas nombrado regente, quién formó gobierno mientras el general Serrano se exiliaba.

Catorce días más tarde, el 14 de Enero de 1875. Alfonso XII llegaba como rey a Madrid.

El Gobierno de SM., a su advenimiento al Poder, se encontró con que las cárceles estaban llenas de detenidos políticos por medidas gubernativas, y a todos ellos, absolutamente a todos los que estaban en la Península, les hizo poner generosamente en libertad. Se encontró también con otra multitud de reos de esta naturaleza,, que estaban sujetos a causas criminales, respecto de los cuales no cabía el derecho de indulto, no cabía la aplicación individual de ese derecho, sin  que hubiera sentencia, sin que los procesos se terminaran. (Toro 1997: 341)

Los principales partidos, el Conservador y el Liberal Progresista, asumen las reglas de juego parlamentarias, y comparten un mismo proyecto, el de la Constitución de 1876. Ambos partidos, que no eran sino agrupaciones de notables sin gran arraigo social, se irán alternando pacíficamente en el poder, imitando en las formas el modelo parlamentario inglés. En virtud de los llamados "Pactos de El Pardo", los conservadores de Cánovas y los liberales de Sagasta se sucederían pacíficamente en el poder, sin dejar espacio para terceros.

Transcurridos los años, Pavía declararía en el congreso:

Si no hubiese ejecutado aquel acto, quizá no hubiera terminado aquel mes sin que hubiera entrado en Madrid D. Carlos de Borbón (...) Yo, Sres. Diputados, no me he vanagloriado nunca, ni me vanagloriará jamás, de haber ejecutado el acto del 3 de enero. Ya he dicho que lo hice contra mi voluntad.., pero no me he arrepentido nunca ... cíen veces haría lo mismo. (Toro 1997: 106)

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/02/conspiraciones-pronunciamientos-y.html

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