miércoles, 12 de junio de 2019

El familiar de la Inquisición (1)

El familiar de la inquisición es aquella persona que de forma altruista colabora con las funciones que le son encomendadas desde las jerarquías de la Inquisición.



La figura del familiar, que es esencial en la Inquisición Moderna, tiene sus orígenes en la antigua. Ya en el siglo XIII se legisla sobre la figura del familiar y se le encomienda una serie de cuestiones: “Quando Arnaldo, abad del Císter, despues arzobispo de Narbona, promovió en la Galia gótica las guerras de cruzada contra los Albigenses, como legado del papa Inocencio III, y estableció allí la Inquisicion, se fundó una especie de órden de caballeria nombrada milicia de Cristo, cuyos alumnos se armaban para defender a los Inquisidores de todo insulto, y coadyubarles en el egercicio de su comision. Santo Domingo de Guzman, que fomentó la Inquisicion por sí y por medio de sus frailes, instituyó despues una tercera órden llamada de penitencia por él, pero conocida muy pronto por todos con el de milicia de, Cristo, porque sus individuos hacian lo mismo que los Narbonenses citados…. y los daban á conocer como individuos de la familia de la Inquisición; y de aquí les vino el, nombre de familiares del Santo Oficio”

“El siguiente paso lo da el papa Inocencio IV (1243-1254) tras la muerte del inquisidor de Lombardía Pedro de Verona —asesinado en 1252— al fundar una asociación llamada Cruce-signati, para colaborar con los inquisidores en su oficio. Después de la canonización en 1253 —con el nombre de San Pedro Mártir de Verona— estos grupos de personas comenzaron a llamarse Congregantes de San Pedro Mártir”

"Estos familiares del Santo Officio llamados ordinariamente cruce-signati han tenido y tienen muchos privilegios referidos específicos y virtualmente en diversas partes del derecho común desde el tiempo de Inocencio III".  Esos privilegios se centraban en tener asiento en los lugares públicos donde actuaba la Inquisición y en poder ser juzgados por el tribunal inquisitorial en lugar de por el tribunal ordinario; privilegio que no era de los menores, ya que el trato inquisitorial al reo era radicalmente mejor que el que recibía un reo de la justicia ordinaria.

La figura empezó a ser muy popular, siendo que “a lo largo del quinientos comenzaron a destacar en los ámbitos de las ciudades, villas y lugares, para llegar a su cénit en el seiscientos” , ya en el apogeo de la Inquisición Moderna, del Tribunal del Santo Oficio de España. “El familiar fue en esencia un soporte social de la Inquisición que permitió el anclaje de ésta en el tejido social… Cuando, ya desde mediados del siglo XVIII, las dificultades económicas empobrecieron a unos y a otros…la simbiosis entre entre inquisidores y familiares se fue deteriorando y éstos comenzaron a disminuir en número y entidad.”

“La familiatura y el alguacilazgo solían ser empleos vitalicios, reservados para cristianos viejos, naturales y/o residentes de la provincia o españoles peninsulares, hijos legítimos, mayores de 25 años, casados y hombres de buena calidad y oficio.”  Pero esa condición de cristiano viejo, que sí, en principio era exigida, no era siempre atendida con la diligencia que la Inquisición atendía otros asuntos.

Lo que sí es que la popularidad del cargo, con el respeto social que comportaba, hizo que el número de los mismos creciera considerablemente como una legión de gente ansiosa de medrar. “Los familiares, sin una definición clara de sus deberes y obligaciones, por momentos asomaron como adjuntos que fungieron como asistentes personales del comisario, custodiando la sala de denuncias o representando a la comisaría en algunos asuntos administrativos. Incluso, ocasionalmente y cuando faltó el alguacil mayor, también pudo encargarse de las detenciones de los denunciados. Los familiares no pertenecieron al cuerpo de oficiales de la Inquisición, sino que eran ministros con un cargo honorífico, sin desempeñar un empleo propiamente dicho.”

La cuestión es que “Estas franquezas produgeron una multiplicacion de familiares tan monstruosa como antipólitica, pues huyo pueblos en que los exentos eran mas que .los sugetos á las cargas concegiles; por lo qual fué forzoso restringir su numero con el tiempo, á peticion de los reinos congregados en cortes generales.”

"Sometidos a la jurisdicción del Santo Oficio, muchos de estos hombres utilizaron la privilegiada condición de que gozaban, en su propio interés, constituyéndose en unos nuevos oligarcas, sin otro mérito que su vinculación al Tribunal. Desde su nueva posición imponían su voluntad por encima de cualquier otra instancia legal, alterando con su proceder la vida de sus respectivas comunidades, lo que motiva una concordia que limita la autoridad de los mismos.

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