viernes, 30 de agosto de 2019

América, parte sustancial de la Patria Hispánica (y 9)

Legislatura de 1823:
Se pactó la independencia de México, en 1823 México se separa pacíficamente vía el Pacto Trigarante, el Plan de Iguala y el Abrazo de Córdoba. Cientos de miles de Mejicanos se mudan a España, tras el colapso de los acuerdos tras los golpes de estado en México en 1825.



Presidente: Tomás Gener y Buigas de Matanzas (Cuba) Diputado por la (provincia de Ultramar) Isla de Cuba.

Lista de Diputados iberoamericanos en las Cortes de Cádiz, y sus jurisdicciones:

Por Puerto Rico: Ramón Power y Demetrio O'Dally.

Por Cuba: Pedro José Gordillo y Ramos, Pedro Pablo Valiente y Bravo, Andrés de Jáuregui de Aróstegui.

Por México/Nueva España (Reinos de Nueva Galicia, Nuevo León, Tlaxcala etc.):
Presidente José María Gutiérrez de Terán, José María Couto, Andrés Savariego, Francisco Munilla, Salvador Sanmartín, Octavio Obregón, Máximo Maldonado.

Por el Reino de Santa Fe de Bogotá (jurisdicción del Nuevo Reino de Granada):
José Caicedo y Don José Mejía.

Por el Reino del Perú: Dionisio Inca Yupanqui (príncipe inca y representante de los Incas en las Cortes), Vicente Morales Duárez, Ramón Felíu, Antonio Zuazo, Blas Ostolaza, Francisco Salazar, José Antonio Navarrete y Pedro García.

Por el Reino del Río de la Plata (Gobernaciones de Alto Perú -hoy Bolivia. Paraguay, Buenos Aires): Francisco López Lisperguer, Luís Velasco, y Manuel Rodrigo.

Por la Capitanía General de Chile:Joaquín Leyva y Miguel Riesgo.

Por la Capitanía General de Guatemala: Andrés y Manuel del Llano y Antonio Larrazábal.

Por la Presidencia de Santo Domingo: José Álvarez de Toledo y Francisco de Mosquera.

Por la Presidencia de Montevideo -hoy Uruguay-,  Francisco de Zufriategui.

Por la Capitanía General de Caracas: Esteban Palacios, Fermín de Clemente, Manuel Riesco y José Domingo Rus.

Para completar la lista, aunque acabamos saliéndonos de las fechas que nos marca el periodo, veamos la lista de Presidentes del Consejo de Ministros o Presidente de Gobierno de Las Españas que no eran peninsulares:

1. José Luyando, natural de Guadalajara, México. Presidente en 1813 y 1823
2. José Miguel de Carvajal y Manrique, de Lima, Perú, en 1814
3. José María Pando y Ramírez de Laredo, de Lima, Perú, en 1823
4. Carlos Martínez de Irujo y McKean, de Washington EEUU, en 1843
5. Fernando Fernández de Córdova, de Buenos Aires, en 1872
6. José Gutiérrez de la Concha, de Córdoba Argentina, en 1863-64
7. Juan Bautista Topete y Carballo, de San Andrés Tutxla, México, en 1869 y 1870
8. Marcelo Azcárraga Palmero, de Manila, Filipinas, en 1897, 1901y 1904

Trece novohispanos asumieron la más alta representatividad en las Cortes de Cádiz, en la explosión de la gran asonada francesa, y al mismo tiempo “los ayuntamientos de América del Sur expresaron de inmediato su lealtad y apoyo a la Monarquía española. En septiembre de 1808, el Ayuntamiento de Santiago de Chile, por ejemplo, declaró: ‘La lealtad de los habitantes de Chile en nada degenera de la de sus padres... Sólo queremos ser españoles y la dominación de nuestro incomparable rey’ (Collier, 1967, pp. 50). El 22 de noviembre de 1808, el Ayuntamiento de  Guayaquil accedió a enviar comisionarios ‘a los pueblos de... esta provincia’ con el fin de obtener ayuda para ‘nuestros hermanos españoles que se hallan peleando por la defensa de nuestra Religión Santa y del Rey legítimo que nos ha dado la Providencia’. Los ayuntamientos de otras ciudades capitales y de pueblos más pequeños a lo largo y ancho de América del Sur también expresaron su compromiso con la fe, el rey y la patria, y recaudaron fondos para apoyar la lucha de las fuerzas españolas contra los franceses.”

Pero no es sólo la representación; no es sólo el derecho de los españoles americanos (indios y criollos incluidos). También en el terreno de la cultura podemos citar a quienes forman parte del Siglo de Oro de la Literatura Española. El Inca Garcilaso de la Vega, mestizo que nace en América y va a morir a España… y otros apellidos nos muestran la grandeza… Tezozómoc, Ixtlilxochitl, Guaman Poma, Pachacuti Yamqui…Y Mateo Alemán... nacido en la España europea que terminó su vida en México.

¿Quién puede tener dudas al respecto de esa realidad? Parece manifiesto que, de no haber sido ese el sentimiento general, nunca España hubiese podido conformar el Imperio, porque como señala Felipe Ferreiro, “España no tenía tropas de ocupación en sus colonias y por lo tanto si antes de 1810 los americanos hubieran sentido verdaderos deseos de independizarse, no tenían por qué esperar a que España se hallara debilitada por la invasión napoleónica para proceder a un alzamiento. Otro ejemplo: a principios del siglo XIX, los peninsulares avecindados en la parte española del continente no alcanzaban a 300.000 mientras la población total en esa zona era de 15 a 16 millones de hombres. De modo que los peninsulares podían ser aplastados literalmente cuando quisieran los americanos; y si eso no ocurrió es también porque unos con otros se llevaban perfectamente. ”

Pero es que además, conjeturas y demostraciones de hechos aparte, tenemos testimonios del momento. “El doctor Santiago Arroyo Valencia (1773-1845), abogado neogranadino establecido en Popayán, reconoció en sus Memorias personales que durante el año 1808 su provincia, y todas las del Virreinato de Santa Fé, gozaban de una paz tan completa “que parecía no poderse alterar jamás”. Las periódicas ceremonias de jura de fidelidad a los reyes de las Españas, los besamanos de los virreyes, la sucesión ordenada de los gobernadores provinciales y la cotidianidad de las ceremonias eclesiásticas anunciaban un estado de reposo social que no parecía turbarse por suceso alguno.”

No es sólo Santiago Arroyo. Alguien tan poco dudoso como Alfonso López Michelsen, presidente de la República de Colombia entre 1974 y 1978, dejaría escrito para la posteridad en su obra “El Estado Fuerte”: “La paz, la cultura y el progreso de nuestro continente durante los siglos XVI, XVII y XVIII, fueron el fruto de un intervencionismo de estado anti-individualista en toda la acepción del vocablo”.

Pero en 1805 Trafalgar  da el golpe de gracia a las comunicaciones atlánticas de España, a partir del cual se desarrolló todo el proceso posterior. La aniquilación de la flota española en Trafalgar tuvo consecuencias nefastas al dejar el mar expedito únicamente a los barcos británicos, quienes no encontraron obstáculos para difundir en América las noticias que resultaban más favorables para la consecución de sus objetivos, tergiversándolas a placer y con gran garantía de éxito.

Y llegó 1814. Los americanos pensaron en la Paz y la Unidad con la restauración de la Monarquía Tradicional. Consecuencia de ello fueron las misiones como la que desde Buenos Aires encabezaron Belgrano y Sarratea, portadora de un Memorial que decía: “El pueblo de España no tiene derechos sobre los Americanos. El Monarca es el único con el cual celebraron contratos los colonos de América; de él solo dependen y él solo es quien los une a España… La Ley de Indias es la mejor prueba del derecho de las Provincias del Río de la Plata… La Ley en cuestión es el contrato que el Emperador Carlos V firmó en Barcelona el 14 de setiembre de 1519 a favor de los conquistadores y colonos…”

Y a partir de entonces, la hecatombe.

Texto completo en: http://www.cesareojarabo.es/2018/03/america-parte-sustancial-de-la-patria_30.html

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