lunes, 5 de agosto de 2019

EL TRÁFICO NEGRERO EN ESPAÑA HASTA EL SIGLO XVIII (3)


Sería Cartagena el punto desde donde se distribuyesen los esclavos al interior del continente. De Cartagena se nutriría Perú, donde iniciada su conquista en 1532, serían trasladados unos trescientos esclavos en los primeros momentos de la conquista.



Según los estudios de demografía histórica, entre 1533 y 1580 debieron llegar de África alrededor de 3.000 esclavizados al territorio de Cartagena de Indias. (Ortiz: 6)

El crecimiento de la población esclava en Lima, según señala Luis Gómez Acuña (Gómez: 42) es como sigue:

Año Número de esclavos
1586 4.000
1590 7.000
1614           11.000
1640           20.000
1700           11.000

Destaca la diferencia existente entre 1640 y 1700, con un crecimiento negativo de 9.000 en el número total de personas esclavizadas en Lima. El motivo no es otro que los procesos de manumisión, que si bien eran manifiestos en  los periodos anteriores, en esta fecha alcanzan especial significación, ya que la población negra libre superaba en número a la población negra sometida a esclavitud, siendo que llegadas las guerras separatistas de principios del siglo XIX, siendo la población de Lima en torno a las 54.000 personas, el 38% de las mismas era negras, y de ese 38%, aproximadamente el 84% era libre. 


La importación de africanos también estaría presente en la Nueva España, siendo que algunos tomaron parte en la conquista; particularmente se sabe que Pedro de Narváez y Pedro de Alvarado llevaban acompañantes negros en sus labores de conquista. Es destacable que hacia 1542 Cortés contrató la compra de un centenar a los mercaderes que comerciaban  con Cabo Verde. Operación que tuvo réplica, al menos dos años después.
Pero aunque tratemos particularmente alguna parte de Las Españas, debe entenderse sólo como un ejemplo de la totalidad, ya que la las leyes eran comunes, con las salvedades oportunas dadas las especiales características de cada reino.
En esa política común, el año 1552 tendrá especial interés al haberse contratado con el traficante Hernando de Ochoa el traslado de 23.000 “piezas de indias” a América, operación que debía desarrollarse entre los años 1553 y 1560, y que económicamente, representaba una operación  de 184.000 ducados. Es destacable, además de su importancia, el hecho de que en esta operación queda reflejado lo que posteriormente sería el asiento, con el requisito necesario de exclusividad y de delegación de la autoridad real, pues al autorizarse se quitaba poder a la Casa de Contratación de Sevilla, que a partir de ese momento se encontró privada de la facultad de extender licencias para introducir esclavos en América.

Ordenamos y mandamos que los jueces oficiales y letrados  y fiscal de la casa, escribanos y alguaciles, porteros, carceleros y escribientes y los demás ministros que en ella sirven, no puedan vender cédulas para pasar a las Indias ningunas personas o cosas prohibidas, ni licencias de esclavos, ni por solicitud de ellas lleven alguna cantidad, pena de veinte ducados cada vez que contravinieren. (Recopilación Tomo III. Libro IX, Tit. II, Ley XXIX)

Como consecuencia, hasta 1560 fue considerable el tráfico de esclavos africanos, desarrollándose de forma natural su crecimiento a partir de ese momento como crecimiento vegetativo de la población, al tiempo que se producía un cruce natural de razas que dio lugar a una importante población criolla de mulatos, gran parte de los cuales eran ciudadanos libres. Esta proliferación se dio más en las zonas de cultivo y en las zonas mineras que en las zonas urbanas, donde prevaleció más su incorporación al servicio doméstico así como en la organización de la pequeña economía municipal, especialmente centrados en los diversos talleres.
Fue en esta época cuando las actividades de los piratas John Hawkins y Thomas Hampton, que  efectuaron su primer viaje en 1562-63, encontraron provechoso el tráfico negrero iniciado en las costas de Sierra Leona,  donde en parte comerciando con traficantes nativos y en parte usando la violencia, hicieron acopio de material humano, y en una travesía inhumana llevaron hasta Santo Domingo hasta trescientos esclavos, donde los colonos españoles no pudieron resistir a la tentación de comprarlos, aún contraviniendo las estrictas leyes que prohibían comerciar a los extranjeros.
La demanda de mano de obra esclava apremiaba a la Corona española, que por Real Orden del 23 de febrero de 1571 agregó el puerto de Cartagena a la lista de puertos por los cuales se podía efectuar el libre comercio negrero.



Texto completo en el siguiente enlace: http://www.cesareojarabo.es/2018/09/el-trafico-negrero-en-espana-hasta-el.html

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