domingo, 1 de septiembre de 2019

Los Cátaros (23)

Pedro II y Raimundo VI se enfrentan a Simón de Monfort en las llanuras de Muret, cerca de Tolosa, el 12 de septiembre de 1213. El rey Pedro II muere al comienzo de la batalla, sus tropas huyen, y Raimundo VI se retira a Tolosa con las suyas.171. Simón de Monfort conquista el Agenes, el Carcí y Comenge.



Entre abril y octubre de 1215, los cruzados entran en Tolosa bajo el mando del nuevo legado papal Pierre de Benevents, que ha sustituido a Arnaud Amaury, nuevo arzobispo de Narbona. Les acompaña el "Delfín" Luis, futuro Luís VIII, hijo del rey de Francia Felipe Augusto.172
Pero no terminó la guerra ni aún habiendo sido consagrado Simón de Monfort como
señor del Languedoc.

El asedio de Tolosa fue un combate largo y violento, auténticamente medieval por su crueldad. Ambos bandos sabían que esa vez estaban enzarzados en una lucha a muerte.

Según un cronista, si algún infortunado sitiador caía en manos de los defensores, éstos le arrancaban los ojos y le cortaban la lengua antes de arrastrarlo medio muerto por las calles atado a la cola de un caballo.173

En junio de 1218, tras nueve meses de asedio, las perspectivas de Simón eran poco prometedoras. Sus cruzados, tras completar los cuarenta días de servicio, se disponían a regresar a casa, al igual que sus muchos mercenarios, cansados de oír que el mermado tesoro de Montfort satisfaría sus deudas tan pronto como la ciudad fuese tomada. Se cernía sobre Simón la amenaza de derrota, una derrota que dejaría pequeña la vergüenza de Beaucaire. En el norte, lo considerarían un señor que ni siquiera tenía en sus manos su propia capital y que, por tanto, no merecía que se le
prestara más ayuda; en el sur, aparecería denigrado y desacreditado, presa fácil para la revuelta. Simón tenía que someter Tolosa antes de que su ejército lo abandonara; de lo contrario, sus nueve años de combates en el Languedoc quedarían en nada.174 En el asalto moriría primero Gui de Monfort y acto seguido lo haría su hermano, Simón de Monfort.

Con la desaparición de Montfort, los señores del sur vieron alejarse el peligro de conquista y desposesión de sus feudos y señoríos, por lo que también se atenuaría el apoyo a los cátaros. El sucesor de Felipe Augusto, Luis VIII, seguirá presionando sobre los herejes y acabará imponiendo su autoridad, pero llegará a un acuerdo con Raimundo VII (Tratado de París, 1229), por el que el tolosano conservaba sus dominios y, a cambio, el rey de Francia consolidaba su autoridad. Raimundo VII debía, además, combatir a los cátaros hasta su completa erradicación.175

El año 1215 se había celebrado el IV Concilio de Letrán (XII ecuménico). En el mismo, el juicio por ordalía, la vieja costumbre germánica de atar a las personas a troncos o hacerlas andar a través del fuego, fue sustituida por la ley romana.176 Pero el concilio, convocado por el Papa Inocencio III, estaba encaminado contra los albigenses y los valdenses.

No obstante, los valdenses son asunto para tratar aparte. El comunismo y el laicismo eran las bases de la secta. Decían las palabras de la consagración en lengua vulgar y comulgaban en mesa común, queriendo remedar sacrílegamente los antiguos ágapes.


Notas:

171 GUILLERMO DE TUDELA Y "LA CANCION DE LA CRUZADA CONTRA LOS ALBIGENSES"
Joaquín Guillén Sangüesa. dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2273363.pdf
172 GUILLERMO DE TUDELA Y "LA CANCION DE LA CRUZADA CONTRA LOS ALBIGENSES"
Joaquín Guillén Sangüesa. dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2273363.pdf
173 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
https://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:MZkOULdhX5QJ:ahuramazdah.files.wordpress.com/2009
174 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
https://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:MZkOULdhX5QJ:ahuramazdah.files.wordpress.com/2009
175 La herejía del Catarismo y los cátaros Jorge Martín Quintana http://www.arteguias.com/cataros.htm
176 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.

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