lunes, 7 de octubre de 2019

EL TRATADO DE PARÍS: UNA RENDICIÓN HUMILLANTE (4)



¿Era todo una maniobra británica para forzar la firma de la propuesta?... Sea como fuere, finalmente, el 10 de diciembre de 1898  se firmó la paz de París (ver anexo). En ella se reconocía la independencia de Cuba y obligaba a España a ceder a Estados Unidos las islas Filipinas, la isla de Guam y Puerto Rico.



El artículo tercero del Tratado de París establecerá la cesión de las islas Filipinas a los Estados Unidos. Salvando la distancia existente entre lo previsto cuatro meses antes en el Protocolo y lo impuesto ahora en el Tratado, mediante la entrega a España, sin exposición explícita de motivos, de veinte millones de dólares. (Jover 2006)

En resumen del Tratado de París, España era mutilada de los siguientes territorios:

Cuba, con 118.883 kilómetros cuadrados y 1.631.690 habitantes.
Puerto Rico, con  9.315 kilómetros cuadrados y 798.570 habitantes.
Filipinas, con 296.182 kilómetros cuadrados y 7,832.719 habitantes.

Total….. 422.330 kilómetros, con 10.262.979 habitantes.

Al gobierno sólo le quedaba utilizar un lenguaje que al menos intentase satisfacer dialécticamente el sentimiento patriótico de los españoles, ya convencidos de la propia inutilidad en todos los ámbitos. En un alarde teatral, hicieron un comunicado público:

El Gobierno de S. M. movido por altas razones de patriotismo y de humanidad, no ha de incurrir en la responsabilidad de desatar de nuevo sobre España todos los horrores de la guerra. Para evitarlos se resigna al doloroso trance de someter a la ley del vencedor, por dura que esta sea, y como carece España de medios materiales para defender el derecho que cree que le asiste, una vez ya consignado, acepta las únicas condiciones que los Estados Unidos ofrecen para la conclusión del Tratado de paz. (Amate 2014: 88)

Pero no acabaría ahí la acción del gobierno de España. Desde el mismo momento de la firma del Tratado de París comenzó a desmantelarse lo poco que había en las Marianas, no sin abandonar de forma miserable a los voluntarios filipinos que las defendían, y es que, ya antes de la firma del Tratado de París, el Gobierno español había pactado la venta de la Micronesia española a Alemania.

Así, el 10 de septiembre de 1898 se firmaba un acuerdo secreto entre Radowitz, embajador alemán, y Almodóvar del Río, ministro de Estado, en el que se establecía un vago compromiso de que las islas Kusaie, Ponape y Yap serían cedidas a Alemania mediante una indemnización en metálico en el caso de que a España le interesara vender en función de cómo quedaran sus intereses en la Conferencia de París respecto a la soberanía española en las islas Filipinas (Pozuelo 1998: 160)

El gobierno español, que en su momento no supo guardar el secreto del submarino, sí supo guardar el secreto de la venta de las Marianas en estos momentos. Un acto que, para mayor escarnio, contravenía la ley española, que en el Título 1º, del libro 3.° de la Recopilación de las Indias, confirmando las leyes de 14 de Septiembre de 1519, dice que los territorios de Ultramar

Siempre estarán y permanecerán unidas á nuestra Real Corona. Prometemos y damos nuestra fe y palabra Real por Nos y los reyes nuestros sucesores, de que para siempre jamás no serán enajenadas ni apartadas en todo o en parte, ni sus ciudades ni poblaciones por ninguna causa o razón, o en favor de ninguna persona; y si Nos o nuestros sucesores hiciéramos alguna donación o enajenación contra lo susodicho, sea nula, y por tal la declaramos. (Guardia 1880: 202)

Fuera del Tratado de París quedaron las islas de Sibutú y Cagayán de Jolo, las Marianas (excepto Guam), Palaos y las Carolinas.
Con  Sibutú y Cagayán de Jolo surgió un conflicto el 6 de febrero de 1900, cuando España protestó porque los EE.UU habían tomado posesión de las mismas. El 19 de abril, los EE. UU. Respondían a la reclamación española diciendo:

Que los Estados Unidos pueden, si así lo determinan, conservar el dominio de las islas de Sibutú y Cagayán, porque en sus manos tienen las fuerza para hacerlo.

0 comentarios :

 
;