sábado, 26 de octubre de 2019

Los Campamentos del Frente de Juventudes (XXIV)

El principio de la igualdad entre todos los hombres, entiendo se ve reflejado en el trato diario al que en el apartado anterior he hecho mención. No obstante considero que no es ocioso entresacar alguna cita al respecto en esta ocasión.



El reinado puro de la monarquía pertenece a la época de la ignorancia e ingenuidad política de los pueblos, que creían que los reyes eran hombres de una casta distinta y superior a la del resto de los mortales. Para el pueblo, el Poder les venía a los reyes directamente de Dios, y el día en que el pueblo supo, en la primera degollina de monarcas que conoce la vida de Europa, que los reyes tenían sangre roja y no azul; el día en que aprendieron, en frase de un filósofo contemporáneo, que sólo los niños creen que los reyes duermen con la corona puesta, la Monarquía se vino abajo como un castillo de naipes más. Perdida la misión que había desempeñado, el pueblo perdió el respeto a la institución.230

Este lenguaje abierto es el que conocían los muchachos del Frente de Juventudes. Quizá por ello se convirtió en un semillero de opositores231.

Ya ha quedado expuesto el espíritu de responsabilidad que se intentaba insuflar. Esa responsabilidad invita a tomar partido ante los hechos… pero también se ha hablado de disciplina. Estos dos conceptos, tomados como ejemplo de una larga serie de medios utilizados en la formación, hacían posible juicios como el siguiente: Que los necios disientas las formas de gobierno: lo mejor administrado es lo mejor… Cuando partimos de este concepto de gobierno, y pasamos a examinar Monarquía y República, se nos aparecen ambas como llenas de una pavorosa ineptitud; si nuestra doctrina hace causa común con los humildes; si queremos una revolución social; si queremos desmontar el capitalismo y realizar una reforma agraria; si queremos que dejen de existir todo género de privilegios, vamos a traer una Monarquía aristocrática, conservadora, capitalista y con sus visos de feudal?

Y si creemos que todas las clases sociales tienen un fin que cumplir en la sociedad; si creemos en la existencia de la Patria como una entidad de interés superior; si creemos en Dios como una verdad indiscutible, ¿vamos a admitir una República injustamente igualitaria; una República agnóstica, atea y democrática?232.

Los más furibundos ataques eran dirigidos hacia la burguesía, hacia el liberalismo y hacia la derecha, a quienes se les consideraba, basándose en la doctrina de José Antonio, precursores, en su descomposición, del anarquismo y del comunismo.

Comparativamente con la legislación, no ya con la posterior, sino mismamente coincidiendo en el tiempo con la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, esta trayectoria puede ser considerada como ilegal, ya que el artículo primero de la ley citada reza como sigue:

España, como unidad política, es un Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, se declara constituido en Reino.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos institucionales por presentar al entonces príncipe como deseable a la juventud, el Frente de Juventudes continuaba afirmándose en su anti-monarquismo.

La contradicción que representaba reinstaurar la Monarquía, tras la huida de Alfonso XIII, era presentada como sigue a los herederos de las Falanges Juveniles, a la Organización Juvenil Española:

Franco y el pueblo español representado en las Cortes no restauró de ningún modo el antiguo régimen monárquico, sino que instauró una forma de Estado cuya fuente nutricia es el propio Movimiento Nacional.

La Monarquía del Movimiento fundamenta su futuro en su identificación con el 18 de Julio y la diferenciación de la antigua monarquía fenecida el 14 de Abril de 1931233.

Era la contradicción del Régimen. Por una parte se permitía (o era imposible atajar) la permanencia de jóvenes falangistas, de canciones, y por otro se pretendía injertar unas ideas que eran la antítesis de la organización.

Pero la verdad del cuento era que, como se ha repetido hasta la saciedad, todo estaba atado y bien atado. Así, frente a la falacia de quienes suponen caricaturescamente a un dictador difunto, chasqueado por la evolución de los acontecimientos, Franco tenía clara conciencia del futuro. Se lo dice a Vernon Walters, que en 1970, llega a El Pardo con el encargo del presidente Nixon para sondear directamente a Franco sobre lo que, a juicio del dictador, vaya a ocurrir en España tras su muerte. Esta es la clara respuesta de Franco:

El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras pero ninguna de ellas será fatal para España. [Estoy seguro] porque voy a dejar algo que no encontré al asumir el gobierno de éste país hace cuarenta años: la clase media española. Diga a su presidente que confíe en el buen sentido del pueblo español. No habrá otra guerra civil234

Estos eran los enjuagues tenidos en bambalinas, detrás de una juventud revolucionaria que se quedó con las canciones y con el ideal, mientras el control político siempre lo tuvieron otros.

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/04/los-campamentos-del-frente-de_15.html

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