viernes, 1 de noviembre de 2019

Los Cátaros (24)

Aunque fanáticos extraviados, eran hombres de buena vida y de nimia austeridad, diferenciándose en esto de los albigenses. Si a alguna secta moderna se asemejan los valdenses es al cuaquerismo. No tenían vocación de mártires ni tomaron las armas nunca, como los cátaros. Asistían a las reuniones de los católicos y recibían los sacramentos, aunque sin confesar que eran valdenses.177



En 1219 forma parte de la Cruzada el príncipe Luís de Francia, apoyando a Amaury de Monfort, hijo de Simón de Monfort. Tras su victoria ocasionan una gran matanza en Marmande, abandonando la campaña sin más consecuencias. La matanza provocó casi tantos comentarios como la de Béziers y para muchos cronistas del norte se convirtió en un elemento esencial. En la descripción de la Canso, el cronista anónimo despliega
todos sus recursos: «Pero crecieron el clamor y el griterío, los hombres entraban en la ciudad con el acero afilado; empezó el terror y la matanza. Señores, damas con sus hijos, hombres y mujeres desnudados, todos aquellos hombres acuchillados y hechos pedazos con espadas cortantes. Carne, sangre y sesos, torsos, miembros y rostros partidos en dos, pulmones, hígados e intestinos arrancados y arrojados a un lado yacían en campo abierto como si hubieran llovido del cielo. Pantanales y buenas tierras, todo era rojo sangre. No quedó con vida ningún hombre ni mujer, ni viejos ni jóvenes, ninguna criatura viva, a menos que hubieran logrado ocultarse. Marmande fue arrasada y pasto de las llamas.» Pero en los seis años de batallas, asedios y escaramuzas que siguieron a la muerte de Simón, Amaury fue vencido una y otra vez por el joven Raimundo y por Roger Bernard de Foix.178

El 22 de noviembre de 1220, Federico II promulgó un edicto, mediante el cual se declaraba que los herejes perderían sus bienes, serían desterrados y podrían ser castigados con la hoguera. Con este acto, sentaba la equivalencia entre herejía y delito de lesa majestad divina, que permitiría la instalación de la hoguera como forma de castigo.179

En 1220 Duran de Huesca escribe "Liber contra Manicheos", mientras las fuerzas albigenses conocen tres años de victorias, y ello motivado en parte por la actitud de los católicos. A lo largo de los años veinte del siglo XIII, burgueses y caballeros continuaron legando bienes a los monasterios, sacerdotes seglares celebraron misas para congregaciones devotas, y la nueva orden de los dominicos se encontró con un
público dispuesto a escuchar sus sermones. Los clérigos locales de las ciudades del Languedoc no sufrieron maltrato por parte de los laicos ni siquiera durante la época más tenebrosa de los asedios de los cruzados. Además, muchos miembros de las órdenes inferiores de la Iglesia habían abrazado la causa occitana.180

En febrero de 1224, Amaury de Montfort renunció a todos sus derechos en el Languedoc en favor del rey de Francia. Ahora el sur pertenecía a la familia real francesa.181

En 1226 se inicia la Cruzada real francesa y muere por enfermedad Luís VIII. Le sucede Luís IX, bajo la regencia de su madre Blanca de Castilla (hija de Alfonso VIII y de Leonor de Aquitania), que recrudece la lucha contra los cátaros. Cruzada sólo de nombre. Durante dos años, las tropas francesas llevaron a cabo una repugnante guerra de desgaste contra las fuerzas de Tolosa y Foix. Se libraron batallas no decisivas, unos y otros cometieron atrocidades —en respuesta a una feroz represalia francesa en una ciudad, los occitanos cortaron las manos de los defensores franceses de otra—, y las fortalezas cambiaban de manos. Hacia 1228, el círculo de destrucción se había reducido hasta cerrar el área que bordeaba Tolosa.182

En 1226, quema de Pere Isarn, obispo de Carcasses, delante de Luís VIII en Caunes-Menerbès. Muerte de Francisco de Asís. Matanza de Labécède llevada a cabo por Humberto de Beuajeu, abanderado de los albigenses al servicio de Ramón VI de Tolosa.

En 1226 y en 1228, Jaime I, bajo la presión de su confesor, el dominico Raimundo de Peñafort, renovó la prohibición de entrada de herejes en sus territorios y señaló graves penas para ellos.183

En 1228, la cruzada real convirtió sistemáticamente la fértil extensión de los tolosanos en un desierto,184 situación que llevó a Raimundo VII a pedir la paz. Se firman los Tratados de Meaux y París en 1229.

Notas

177 Historia de los heterodoxos españoles. Marcelino Menéndez Pelayo Pag. 287
http://www.filosofia.org/aut/mmp/hhein1.htm
178 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
https://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:MZkOULdhX5QJ:ahuramazdah.files.wordpress.com/2009
/11/oshea-stephen-los-cataros-la-herejiaperfecta1.
doc+stephen+o%27shea+los+c%C3%A1taros+la+herej%C3%ADa+perfecta&hl=es&gl=es&pi
d=bl&srcid=ADGEEShOD0drVoOkq1ATBIduBAXHrh6LDho-gndEFlteXXCiKcx9OhZEYAzzTZpOGy9mXUZLmX4PeHaksDTBDXf7nsYvvw0eXwS1Oj1BzQpRfnU86UOztzWJ1-
SzMW47uWv649Skg9o&sig=AHIEtbQn_HfrO0A21gN_4550o5jHg5WoiA
179 Política, heterodoxia e Inquisición.Diana Luz Ceballos Gómez.
www.revistas.unal.edu.co/index.php/hisysoc/article/download/32322/32341
180 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
181 Id. Id.
182 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
183 HISTORIA DE LA INQUISICIÓN Y LA REFORMA EN ESPAÑA. Samuel Vila.
http://sembradores.files.wordpress.com/2011/05/hire.pdf
184 STEPHEN O'SHEA LOS CÁTAROS, la herejía perfecta.
184 Id. Id.

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