sábado, 2 de noviembre de 2019

Nada en común (XXV)

Curiosa actitud de un arzobispo que acompañó a las fuerzas nacionales en la liberación de Barcelona, y que en 1960 afirmaba: “Todos los que recordamos aquellas fechas sabemos lo que había de cristiano y de católico en las banderas victoriosas desplegadas al viento de los Ejércitos Nacionales, y lo que había también de anticristianismo, de persecutorio, en la zona que entonces se derrumbaba estrepitosamente en el fracaso más rotundo de su derrota”.



Evidentemente, el terrorismo siempre ha conocido varios frentes; en el periodístico, el periódico órgano del sistema “El País”, procuraba el constante entontecimiento de la población, y ante un atentado (otro más) cometido en esa ocasión contra el coche de Blas Piñar, no dudó en afirmar: “Ni contra los violentos queremos la violencia”.

Sucedía el 19 de Junio. Parece que en su lucha terrorista por crear confusión siempre fueron avanzados en confundir “información” con “tergiversación”.

Lo que triunfaba en 1976, sin lugar a dudas, era el “destape”. La máxima libertad era mostrar desnudeces. No era sino el principio.

El 1 de Julio dimitió Arias Navarro, y en su lugar fue puesto Adolfo Suárez quién en opinión de Cambio 16 sería capaz, junto a Fernández Miranda, de utilizar el sistema contra sí mismo... Efectivamente, el 14 de Septiembre se publicaba el decreto ley de amnistía, que ponía en libertad a culpables de actos terroristas cometidos hasta 31 de Julio de ese mismo año. Naturalmente, los presos comunes protestaron por la medida, claramente discriminatoria.

El 10 de septiembre, Suárez presentó el proyecto de reforma, que sería aprobado el 18 de Noviembre mediante una operación que acabaría conociéndose como “el harakiri”.

El 15 de Diciembre el texto fue aprobado en referéndum, confirmando la creencia de que todo referéndum es ganado por quién lo convoca.

Los progres no dudaban en identificar la pornografía y la deshonestidad con la libertad y con la democracia. Ante semejante hecho, Cesáreo no dudaba en preguntar a quién tal afirmaba si es que ellos, antes no... A lo que parece, evidentemente no...

La pornografía no es sino la expresión máxima de la impotencia, de la incompetencia física e intelectual; artículos de consumo para los pobres seres mutilados intelectual y físicamente, pero mutilados por su propia incapacidad, en absoluto achacable a nadie más que a ellos mismos.

Combinando tergiversación política y manipulación sexual, proliferaron publicaciones que, como la revista pornográfica “Intervíu”, contaron con notable preeminencia el los quioscos. Luego llegaría a los cines, para terminar invadiendo todos los ámbitos, especialmente la televisión. Hoy, la pornografía es el primer elemento de manipulación.

Pornografía e información deportiva pasaron a ocupar el primer puesto de “información” ofrecido al pueblo español.

Llegó la hora del licenciamiento, y Cesáreo vio alargada su estancia en el Ejército, muy a su pesar, mientras veía cómo sus compañeros de curso eran licenciados. Era el precio que tenía que pagar por díscolo. Finalmente, a primeros de Diciembre de 1976 se vio con “la blanca” en el bolsillo y marchó a casa.

Al aterrizar en El Prat, lo esperaba Gemma, pero la recepción no fue la que esperaba. Estaba seria y nerviosa. Finalmente le espetó lo que la tenía en esa situación: le había dado el salto con otro... pero ya había roto, le prometió llorando.

Su madre y su hermana mayor sufrieron la situación... Y su amigo Santiago, a quién dedicaba el tiempo que, para descanso de su familia, salía a tomar el aire. Santiago era lo que se llama un cachondo de tomo y lomo. La verdad es que, juntos, se lo pasaron de maravilla.

El 30 de Diciembre era puesto en libertad Santiago Carrillo, que había sido detenido por la policía el día 22 anterior. En vez de juzgarlos por genocidio, acabaría situándose como padre de la constitución democrática. Mientras, Adolfo Suárez tomaba contacto con los terroristas de ETA. Evidentemente, las cosas habían cambiado en España.

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