domingo, 1 de diciembre de 2019

Los intereses británicos en la estructura esclavista (1)

Los intereses británicos en la estructura esclavista

En 1553 salen de Londres, rumbo a África, los primeros barcos ingleses que inaugurarían el largo y tortuoso camino de la esclavitud negra en manos de Inglaterra, y en 1562, conjugando a la perfección la piratería con la trata de esclavos, el pirata Hawkins, en defensa de los intereses económicos de la corona británica, roba y vende subrepticiamente, de contrabando, un pequeño grupo de esclavos africanos. De los esclavos blancos se encargarían otros funcionarios.
Y la esclavitud era para la corona británica, según declaraban en documentos de 1663


La fuerza y el músculo de este mundo occidental.
La esclavitud de los negros exigió el tráfico de esclavos negros.
Por lo tanto, la preservación y la mejora del comercio con África, se convirtió en «un asunto de la más alta importancia para este reino y para las plantaciones que a él pertenecen». (Williams 2011:63)

Aunque suene a perogrullada, como a perogrullada suena que los esclavos irlandeses, escoceses e ingleses que Inglaterra transportó a América exigió el tráfico de esclavos blancos.
También puede ser de Pero Grullo señalar que el encargo de toda la operación marítima, comercial y de piratería estaba encomendado a piratas británicos. Tal era la Company of Royal Adventurers, encargada de comerciar en África los productos manufacturados en Inglaterra (desde armas hasta textiles o herramientas de todo tipo) con un contrato que concedido en 1663 debía tener una validez de mil años, periodo que se vio drásticamente acortado en 1672 cuando se creó la Compañía Real Africana, como monopolio para la trata de esclavos, pero ese monopolio duraría sólo hasta 1698, cuando el tráfico de esclavos fue reconocido como un derecho fundamental y natural de los ingleses... si bien no de todos los ingleses, porque miles de ellos fueron protagonistas del hecho esclavista, si, pero no como traficantes, sino como traficados.
Y es que el sentimiento inglés de envidia imperial se agudizó después de la Reforma.

Los defensores de la guerra contra la España católica comenzaron a decir que Inglaterra tenía el deber religioso de construir un imperio protestante para equiparar a los imperios «papistas» español y portugués. El erudito isabelino Richard Hakluyt sostenía que si el Papa podía dar a Fernando e Isabel el derecho a ocupar «tales islas y tierra firme… como las que vos podéis haber descubierto o descubriréis» fuera de la cristiandad, la corona inglesa tenía el deber de «ampliar y fomentar […] la fe de Cristo» en pro del protestantismo. La concepción inglesa de imperio se formó por tanto en reacción a la de su rival española. El imperio de Inglaterra debía basarse en el protestantismo, el de España en el «papismo». (Ferguson)

En otros lugares hemos dejado señaladas las fechas en que Inglaterra empezó a tener asentamientos en América y cómo empezó a nutrirlos, justamente, de esclavos blancos, a los que posteriormente acompañaron y finalmente suplieron los de raza negra.
Esta situación comenzó a darse en el siglo XVII. En este tiempo, la inmensa mayoría de esclavos en territorios británicos de América eran blancos y católicos... y la gran mayoría irlandeses, si, pero también eran abundantes los ingleses y los escoceses.
El año 1625, una orden real estipuló que los prisioneros políticos irlandeses se venderían como mano de obra forzada a las plantaciones de las Islas Orientales. Sería el inicio de una gran deportación que se contaría en cientos de miles de personas (hombres, mujeres y niños). Pero la práctica ya había sido conocida en 1612, en la Guayana.
Pero eso sólo sería el principio. Como consecuencia de la revolución irlandesa de 1641, que se mantendría candente durante once años,  la población de Irlanda descendió de aproximadamente un millón y medio de habitantes a poco más de seiscientos mil. El motivo fue el genocidio llevado sobre ellos por Inglaterra, que comparado con lo que vino después debía parecer una situación idílica.
Y es que entre 1650 y 1660 la dictadura de Cromwell instaló el que fue conocido como Reinado del Terror, que de forma proactiva agudizó el genocidio que ya venía conociendo la población irlandesa y católica.
Pero el pragmatismo británico supo tomar la medida del asunto y supo calibrar hasta dónde debía seguir con el genocidio y hasta dónde con la esclavización. Así, en 1650, llegaron a las plantaciones caribeñas de Saint Kitt 25.000 esclavos irlandeses.

Texto completo: https://www.cesareojarabo.es/2019/09/los-intereses-britanicos-en-la.html

0 comentarios :

 
;