martes, 3 de diciembre de 2019

Sobre la herejía (25)

En sus escritos, Pagola hace constantes referencias a conceptos arrianos y otras herejías, como la musulmana; así transcribe textos como el siguiente: Vengo a ti, Dios mío, desde un país lejano... Solo te pido que me acojas con tu misericordia. Tú conoces mis secretos más íntimos, nada se te oculta de mí ser. Soy un pobre que implora tu ayuda y busca tu protección. Vengo a ti anhelando tu perdón (.ORACIÓN RITUAL MUSULMANA179



No es que la plegaria no pueda ser asumida; en este caso, parece que lo es abiertamente. En este caso concreto no es la forma lo que preocupa, sino el fondo que trasluce la lectura de la obra de Pagola.

En su obra “Conversión de la Iglesia a Jesús, el Cristo” dice cosas como las que siguen: Durante siglos se le ha educado a la masa de los fieles para la sumisión, la obediencia, el silencio y la pasividad. El cristianismo se ha organizado como una religión de autoridad y no de llamada180.

Argumento torticero, y sobre todo estúpido, que no tiene para nada en cuenta las realidades que rodean a un hecho. El cristianismo ha aportado libertad allí donde ha llegado; el cristianismo ha aportado justicia e igualdad donde hasta su llegada eran asuntos incuestionables. Que el cristianismo se ha organizado como una religión de autoridad… ¡Por supuesto! De una autoridad que se basa en la esencia de de la “autoritas”; de una autoridad que, por supuesto, es ajena a este nuevo arriano.

Sumisión, sí, a Dios. Ahí tenemos nuestra literatura, que deja muestra de esa realidad; baste citar el teatro de Lope de Vega y sus obras con trasfondo social; baste citar a nuestro inmortal Don Quijote. Obediencia, ¿qué podemos decir de esta virtud que no se encuentre en las antípodas de Pagola?, ¿y del silencio creador?... Desde luego, nada en común con el ruido liberal. En cuanto a la pasividad, creo que situarla entre las virtudes citadas sólo es propio de servidores del tirano. Nada tiene de pasividad la actitud del cristianismo a lo largo de los tiempos. Véase cómo actuó frente a la tiranía de Nerón o de Diocleciano; véase cómo actuó frente a las herejías, desde la arriana hasta la protestante, pasando por la musulmana. Hoy sí, tal vez, estamos pecando de pasividad, admitiendo principios anticristianos como el aborto y el liberalismo, con su carga permanente contra los principios humanos.

Un asunto señala Pagola como negativo: La idea que parece estar en el trasfondo es que los dieciséis siglos transcurridos desde “el giro constantiniano” hasta nuestros días han consolidado una estructuración de la Iglesia que es prácticamente imposible cambiar. 181

Esfuerzos en contra están realizando elementos como Pagola con excesivo éxito. Sólo es deseable que Dios nos de la suficiente fuerza y sabiduría para poder extirparlos.

Citando a Casaldáliga defiende un principio contrario la fe: El Dios en quien creemos, el Abbá de Jesús, no puede ser de ningún modo causa de fundamentalismos, de exclusiones, de inclusiones absorbentes, de orgullo proselitista. Ya basta con hacer de nuestro Dios el único Dios verdadero. 182

Por supuesto, ni el fundamentalismo ni la exclusión es propio de la doctrina cristiana.

Pero lo que a los católicos nos hace seguir siendo tales es justamente el convencimiento de que nuestro Dios es el único Dios verdadero. Para otros, su único dios verdadero es alguna extraña que va desde Mammon hasta el Liberalismo, desde el hedonismo hasta el mismo hedonismo.

Una cosa señala Pagola que sí reclamo: hemos de detectar también con más honestidad y humildad las desviaciones y adulteraciones del cristianismo actual. 183 Y ello, a mí, me lleva a detectar en el mismo autor un peligroso germen de desviación y adulteración.

En “Creer ¿para qué?”, José Antonio Pagola señala citando a Martín Lutero184 que “religión es lo que hace uno en su soledad”. ¿Tal vez defecar es religión? Bien, José Antonio Pagola sabrá…

En ese mismo orden de cosas, refiriéndose a Dios dice: Eres Padre de todos. No vives encerrado en los templos, mezquitas o sinagogas (¿qué dice la Iglesia del sincretismo?)

Pero, para colmo, esta frase la incluye citando a HUUB OOSTERHUIS, poeta y escritor, conocido principalmente por su contribución a la música cristiana y la liturgia, que ha dado lugar a la prohibición de varias canciones en algunas diócesis, que en 1954, inspirado por el Che Guevara, combinó su sacerdocio con el activismo político y que en 1965, se convirtió en uno de los principales partidarios de ecumenismo después de la moderna interpretación del Concilio Vaticano II. Sus puntos de vista políticos, los conflictos con respecto a la liturgia y su rechazo de celibato llevado a Oosterhuis ser expulsado de la orden de los jesuitas en 1969185. Naturalmente, un ejemplo a seguir.


Notas
179 ¿Creer, para qué?, José Antonio Pagola. Pag. 9
180 Volver a Jesús, el Cristo José Antonio Pagola. Frontera. Año 2009-3
http://2001.atrio.org/PRIVADO/FRONTERA/PR51/FRONTERA-51.pdf
181 Volver a Jesús, el Cristo José Antonio Pagola. Frontera. Año 2009-3
http://2001.atrio.org/PRIVADO/FRONTERA/PR51/FRONTERA-51.pdf
182 Volver a Jesús, el Cristo José Antonio Pagola. Frontera. Año 2009-3
http://2001.atrio.org/PRIVADO/FRONTERA/PR51/FRONTERA-51.pdf
183 Id. Id.
184 Creer para qué. José Antonio Pagola. Pag. 15
185 Creer para qué. José Antonio Pagola. 19

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