viernes, 27 de marzo de 2020

El tráfico de esclavos en la edad moderna (4)




Se calcula que durante el siglo XVI fueron remitidos a América cerca de 200.000 esclavos negros. No sería hasta la segunda mitad del siglo XVII cuando el tráfico comenzase a tener entidad, al compás de los asentamientos británicos y holandeses en el Caribe.

La evolución de esta situación conoce varias etapas.



Ivana Elbl divide la etapa formativa de la trata negrera atlántica en seis fases. En la primera, que arranca en 1450 y se prolonga hasta 1464, portugueses y castellanos desplegaron un limitado comercio marítimo en las costas mauritanas y senegambianas. Desde 1465 y hasta 1479, el tráfico de esclavos se extendió hacia el resto de la Alta Guinea, comprendiendo los ríos de Guinea, Sierra Leona y la Costa de la Grana. Durante aquellos años, el volumen de exportaciones estuvo condicionado por ciertas disrupciones atribuibles a la política de la corona portuguesa, y por los saqueos y pillajes derivados de la guerra con Castilla por el control de Guinea. La tercera fase, entre 1480 y 1499, coincide con los ‘buenos años’ mencionados por Duarte Pacheco Pereira en el Esmeraldo de situ orbis, marcados por el restablecimiento del control portugués sobre la costa occidental africana, la expansión de los contactos comerciales en la Alta Guinea y la consolidación de otros nuevos en el golfo de Guinea. Entre 1500 y 1509 se dio un lento pero continuo crecimiento en la exportación de esclavos de la Alta Guinea y del golfo de Guinea, mientras que el control monárquico sobre el tráfico de esclavos en Arguin se vio erosionado. En los años que van de 1510 a 1515, el tráfico privado experimentó un fuerte incremento, especialmente en la Alta Guinea, mientras que el volumen de exportaciones en Arguin aumentó con fuerza. Finalmente, entre 1516 y 1521, la corona recuperó el control sobre Arguin, se incrementó exponencialmente el tráfico en el golfo de Guinea y se produjo un acusado, aunque temporal, descenso de las exportaciones desde la Alta Guinea. (Armenteros 2012: 245-246)

En 1502 Nicolás de Ovando obtuvo permiso para trasladar negros a La Española, pero no serían llevados desde África, sino que ya estaban sometidos a esclavitud en la península. Eran pequeñas expediciones que podían estar compuesta por un solo miembro; así, Germán Santana nos indica en su trabajo sobre La Casa de Contratación que  el mismo año 1502 embarca un esclavo propiedad de Juan de Córdoba con destino a La Española.
Estos envíos de esclavos estuvieron controlados desde 1503 por la recientemente creada Casa de Contratación, que sería la encargada de controlar todo tipo de tráfico interoceánico, y fueron previos a la adjudicación de licencias, siendo que la primera está fechada en 1510, año en que empezaría la errática marcha del sistema. En 1524 la casa de Contratación pasaría a depender del recientemente creado Consejo de Indias.
Un hecho económico que repercutiría en el tráfico sería la introducción del cultivo de la caña de azúcar en La Española el año 1505.
Parece que esta circunstancia debió ser determinante para la adjudicación de licencias que como queda señalado se inició el año 1510, y cuyo objeto era suministrar mano de obra a los colonos, que a partir de 1511 fueron autorizados trasladarse a las nuevas tierras.
En esta época el aporte de mano esclava procedía de individuos residentes en la península, y para facilitar la labor de la Casa de Contratación, se estipuló que los nuevamente procedentes de África debían pasar primero por Sevilla, medida que acabó suprimiéndose por el alto coste que representaba.
En 1516 era prohibido el tránsito de esclavos por orden del Cardenal Cisneros, orden que tardaría poco en ser derogada por el joven rey Carlos I que, a instancias de Fray Bartolomé de las Casas, el 18 de agosto de 1518 concedió licencia a Lorenzo de Garrevod, consejero flamenco que rápidamente la vendió a traficantes italianos que en 1528 las transfirieron a Enrique Eynger y Jerónimo Sayller, para introducir en las Indias 4.000 esclavos negros que fueron distribuidos entre Cuba, Jamaica, Puerto Rico y La Española.
Mal empezaba, ninguneando el decreto por el que su abuela, Isabel I de Castilla abolía la esclavitud. Pero como demostraría con el tiempo, no fue iniciativa suya, sino de Chevres y los demás trepas flamencos.
Pero las circunstancias se aliaban con el esclavismo. Los indios adquirieron personalidad jurídica que se vieron confirmadas y ampliadas por las Leyes Nuevas de 1542. Eran súbditos de la corona con los derechos inherentes de derecho a la vida, de libertad y de propiedad, por lo que prestaban sus servicios, en principio a voluntad y luego en régimen de encomienda.
Pero en 1518 y 1519 se produjo una dramática epidemia de viruelas en el Caribe que diezmó la población, tanto de naturales como de españoles, pero que no afectó a la población negra, que si es inmune a la fiebre amarilla también parece más resistente a la viruela. Este hecho aceleró el aumento de la población negra.


Texto completo: https://www.cesareojarabo.es/2019/09/el-trafico-de-esclavos-en-la-edad.html

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