jueves, 12 de marzo de 2020

ENEMIGOS DE ESPAÑA GOBERNANDO ESPAÑA: EL CASO DEL SUMBARINO (y XVIII)

Ya el asunto estaba sentenciado, no hacía falta remover más el estiércol, pero sin embargo parece necesario, para terminar, los juicios que el eminente ingeniero José Echegaray vertiera sobre el asunto en su obra “Examen de varios submarinos comparados con el Peral”:



Los adversarios del insigne marino, o por lo menos de su célebre buque, afirman que la supuesta invención ni es invención, ni novedad, ni descubrimiento, ni otra cosa que una especie de recopilación, a bordo de un casco de acero, de aparatos, invenciones y sistemas tan conocidos como vulgares, y hartos de correr por libros, folletos y monografías. (Echegaray 1891: 1)

El aparato de profundidades inventado (esta es la palabra: inventado) por el insigne marino; funciona no sólo en el movimiento, sino cuando el submarino esta parado. (Echegaray 1891: 23)

Sube y baja, y ha subido y ha bajado hasta la profundidad apetecida, unas veces desde la parada, otras en marcha, hasta tal punto, que los timones movidos a mano que como sistema auxiliar estableció el Sr. Peral, han resultado completamente inútiles. Esto se consigna en todos los informes (Echegaray 1891: 23)

El Peral recorre todo el espacio del mar, en todas las profundidades y en todos los rumbos, (Echegaray 1891: 24)

Yo creo, en suma, que el submarino Peral merece el nombre de invención; que el señor Peral ha sido un inventor; que en cualquier país hubiera podido tomar privilegio por su buque, y que no sólo en el terreno de la ley escrita, sino en el terreno más amplío de la razón científica, puede demostrarse con buenos argumentos la verdad de estas afirmaciones. (Echegaray 1891: 27)

El constructor de buques, por ejemplo, no descubre las leyes de la hidrostática y de la hidro-dinámica, las aplica a la flotación y al movimiento de las embarcaciones. (Echegaray 1891: 30)

y no se diga que el aparato de profundidades y el péndulo eléctrico son tan absolutamente sencillos que no logran constituir un invento. La objeción es  absolutamente inaceptable. (Echegaray 1891: 36)

el submarino Peral me parece lo más perfecto, o de lo más perfecto que se ha inventado; y pongo este dilema, porque ni soy infalible ni conozco todo lo inventado en esta materia. (Echegaray 1891: 100)

me parece que la célebre prueba en mar libre, a diez metros de profundidad, con rumbo constante y durante una hora, es un resultado importantísimo, y del cual debiéramos estar orgullosos todos los españoles; no lo estamos, según parece, pues sera que somos grandemente modestos: Dios nos lo premie. (Echegaray 1891: 100)

¿A qué cansarme en escribir lo que nadie, ni aun por curiosidad, ha de leer? (Echegaray 1891: 23)

Parece que sobra todo comentario.
Peral fue candidato al Congreso de los Diputados por el Distrito del Puerto de Santa María en tres ocasiones: 1890, 1891 y 1893. En julio de 1890 ganó a un hijo de Beránger pero no llegó a ocupar el puesto. En noviembre de 1891 se produjo un pucherazo, y en 1893 no salió elegido.
Y el 23 de mayo de 1895, la prensa nacional se hacía eco de la siguiente noticia:

Según noticias particulares recibidas en Madrid, en esta fecha falleció en Alemania, a donde fue para curarse un cáncer, después de una terrible operación, el exoficial de nuestra Armada y notable electricista D. Isaac Peral.
La inmensa popularidad que tuvo cuando acometió la empresa de resolver el problema de la navegación submarina le hace digno de recuerdo, pues aunque el éxito no coronó sus esfuerzos, siempre tendra a su favor en el juicio de la posteridad sus deseos por el engrandecimiento de su patria. (Soldevilla 1896: 269)

¿Cometió fallos Isaac Peral?... Tal vez no estuvo acertado al presentar su candidatura a diputado a Cortes por Puerto de Santa María contra un hijo del Ministro de Marina, Beranger; el ministro, ya predispuesto contra él, no le había de perdonar la derrota de su hijo.
En otros aspectos… De la importancia que tuvo el permanente y exitoso sabotaje llevado a cabo contra Peral y su submarino nos da cuenta quien, si en España hubiese existido un gobierno español, hubiese sufrido sus consecuencias

“El almirante norteamericano Dewey reconoció ante el Congreso de su país que, en 1898, nunca hubieran atacado de la misma manera de haber tenido España submarinos.” (Orte 2015: 48)

Texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/05/enemigos-de-espana-gobernando-espana-el_10.html

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