miércoles, 11 de marzo de 2020

La Controversia de Valladolid (2)

Y es algo demostrado que el origen del cabildo no es otra institución que la encomienda. El mismo autor señala que en realidad, las élites indígenas solo constituían en apariencia los cabildos de estilo español. Sus «elecciones», si se celebraban, eran un mero paripé que ocultaba las maniobras de poder tradicionales entre facciones. Adoptaron los títulos españoles como alcalde (juez) y regidor (funcionario municipal) , pero el numero, la jerarquía y los cargos de los funcionarios se basaban en las tradiciones locales, y muchos cabildos contenían funcionarios con títulos de la preconquista, En algunos casos, los gobernadores indígenas eran elegidos por los españoles, pero lo mas común era que continuasen gobernando de forma vitalicia, igual que antes de la conquista, incluso con sus títulos precoloniales [sic], y transfiriesen sus cargos a sus hijos.



Pero eso era algo que estaba calculado, ya que las “repúblicas de indios” se regían según las costumbres ancestrales, limitándose la intervención española a evitar actuaciones que fuesen contrarias al derecho natural, y posibilitando, eso sí, la transmisión de todo tipo de usos y costumbres que fuesen beneficiosos para todos.

Por otra parte, las encomiendas no siempre estuvieron en manos de personas particulares; así,
en la segunda mitad del siglo XVII y en el curso del siglo XVIII se produjo el gradual traslado de las grandes Encomiendas de manos de los particulares a cabeza de la Corona y los indios encomendados se transformaron paulatinamente en indios de Resguardo, que habitaban en sus propias tierras y pagaban a la Real Hacienda los tributos que anteriormente daban a los Encomenderos…/… Ello explica suficientemente la aversión que los grandes magnates de la oligarquía criolla profesaban a los Resguardos y los numerosos intentos que realizaron, en el último tercio del siglo XVIII, para destruirlos. Convencidos de que sólo cuando los indios carecieran de tierra podrían los hacendados disponer de abundancia de mano de obra e imponer a los dichos indígenas las condiciones del alquiler de su trabajo, no hubo recurso a que no acudieran para lograr la quiebra de los Resguardos.

Estos aspectos de las encomiendas se encuentran en relación con la concepción general del derecho, y en lo tocante al respeto por los valores culturales autóctonos, resulta interesante repasar la orden que Felipe II daba en 1581, en esta ocasión referido a Filipinas, pero que deja muestra de lo actuado también en América:

Por cuanto algunos mercaderes chinos llamados sangleyes han poblado en la ciudad de Manila de nuestras islas Filipinas, y habiendo pedido el Santo Bautismo y estando catequizados, los Prelados les mandan cortar el cabello, de que hacen grave sentimiento, porque volviendo á sus tierras padecen nota de infamia, y en algunas, si los hallan así, los condenan á muerte, y en otras provincias de nuestras Indias tienen los indios por antiguo y venerable ornato el traer el cabello largo, y por afrenta y castigo que se lo manden cortar, aunque sea para bautizarlos. Y por los inconvenientes que de ejecutarse así se podrían seguir en deservicio de Dios nuestro Señor y peligro de sus almas. Encargamos á los Prelados, que á los chinos é indios que se bautizaren no se les corte el cabello y dejen á su voluntad el traerlo ó dejarlo de traer, y los consuelen, animen y aficionen con prudencia á ser cristianos, tratando, como saben que es necesario á tan nuevas y tiernas plantas para que vengan al verdadero conocimiento de nuestra santa fe católica y reciban el Santo Bautismo.

En vista de lo señalado, y como afirma Héctor Grenni, parece deducirse que el Derecho Indiano rigió la vida social de las colonias españolas [sic]  de América. Desde su profundo humanismo, intentó corregir las desigualdades del sistema, favoreciendo la situación de los indios…  Esta legislación –copiosa, detallista, profundamente imbuida del derecho natural- es conocida como Derecho Indiano.

Derecho en el que los maestros del derecho manifestaban ser muy conscientes que la igualdad entre las personas no significaba uniformidad de las mismas. En las leyes, las ordenanzas, los consejos, las propuestas… queda siempre manifiesta la voluntad de respetar las costumbres de cada colectividad. Las ordenanzas sólo eran inflexibles en lo tocante al respeto por el derecho natural de las gentes.

Para texto completo: http://www.cesareojarabo.es/2018/04/la-controversia-de-valladolid-texto.html

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