viernes, 10 de abril de 2020

La esclavitud en España. Generalidades (2)

Cuando uno de los bandos capturaba prisioneros, éstos eran inmediatamente esclavizados. Y justo en esos momentos es cuando surgió una visión distinta del asunto en España, donde la Corona comenzó a dar la consideración de súbditos a los indígenas de las nuevas tierras descubiertas, con la consiguiente admiración y extrañeza por parte de todos, que generalmente no entendían por qué no se les tomaba como esclavos.

A la luz de los siglos transcurridos, y analizando la legislación generada al respecto, lo que no deja de extrañar es por qué unos sí y otros no. No acabamos de entender por qué la legislación española reconoce a los indígenas americanos unos  derechos de ciudadanía, una libertad más que encomiable a la que en algunos aspectos no tenían acceso el resto de españoles, y sin embargo se mantiene la esclavitud de otros, como los moros, cuestión que, dado el permanente enfrentamiento y la mutua generación de población esclava podemos llegar a entender,… pero sobre todo la esclavitud de la raza negra, que estaba ahí, con una relación que pudo haber sido como la iniciada con los indígenas americanos, pero que no fue así, y que entre los siglos XVII-XIX acabó siendo el paradigma de la esclavitud merced al mercantilismo de las potencias noreuropeas, y a la pasividad cómplice de una España que dejaba de ser punta de lanza en la creación de una nueva sociedad y cedía el testigo a los principios de la Ilustración.
Hay autores que se hacen la misma pregunta: ¿Qué pudo justificar la exclusión de la raza negra de los principios antiesclavistas de la legislación española, especialmente en los siglos XV-XVI?
Al respecto, Danilo Arce señala un aspecto que parece acercarse a lo que pudo ocasionar excepción de semejante envergadura.

La falta de necesidad para justificar la esclavitud negra es atribuida también a la calidad de infieles (musulmanes) que tenían los negros del África, lo que se afirmaba también por dos bulas de mismo nombre otorgadas en el siglo XV a Portugal para emprender una cruzada contra ellos, Rex regum 1436 y 1443. (Arce 2013: 46)

Ese es un aspecto que quizás merezca una atención especial que podría resultar de sumo interés para este trabajo, pero se nos escapa por sus sutilezas, y entra más en el debate ideológico filosófico que en el puro asunto histórico.
Nos centraremos pues en lo que se nos presenta más evidente. Empezando por el principio, nos encontramos con que los esclavos negros, que ya eran conocidos de muy antiguo, y que en el mundo árabe tenían una presencia notable, eran introducidos por un explorador portugués, Antón Gonsalvez, cuando el año 1442 regresó a Lisboa con un pequeño grupo de esclavos africanos que habían sido comprados a los moros en Río de Oro.
Sería el principio de una actividad que movía muchos recursos y que venía a suplir las necesidades de mano de obra que se generaban como consecuencia del avance turco, que acabaría tomando Constantinopla en 1453, y que cortaba las rutas comerciales con Oriente.
Y al abandono del Mediterráneo oriental y de sus rutas comerciales, acabaría sumándose la toma del reino de Granada, con lo que quedaban suprimidas las dos principales fuentes de la esclavitud blanca, lo que posibilitó que el protagonismo esclavista recayera en la esclavitud negra.
En ese devenir y circunstancias, Enrique el Navegante llega a las costas de Senegal en 1446, y cuatro años más tarde llega a Portugal la primera expedición de esclavos compuesta por doscientos individuos. Se daba comienzo a la trata de esclavos africanos por parte de europeos; una labor que tenía ya una larga trayectoria de siglos de esclavitud llevada a cabo por árabes que transportaban sus esclavos a través del desierto a lugares bien distantes, y por los propios negros, que tenían su propio mercado de esclavos.

El primer Estado con el que los portugueses entran en contacto es el reino del Kongo, tambien el mas importante. (Ngou 2003: 11)

Pero es que la esclavitud no era ni debe ser sinónimo de negritud, porque en el mundo árabe existía un importantísimo número de esclavos europeos y españoles, y en Europa, y principalmente en España, había un buen número de esclavos musulmanes.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XV, Portugal lleva una actividad descubridora de envergadura en busca de la ruta marítima a las Indias, y en esa labor, en 1460 Diego Gomes descubre Sierra Leona, y en la década siguiente es descubierto el delta del Níger, Fernando Poo y Gabón, y en 1485 descubre el Congo trece años antes que Vasco de Gama alcanzase el Cabo de Buena Esperanza.
Y el desarrollo de la esclavitud seguía más o menos con el mismo ritmo que había llevado hasta el momento, con la diferencia de que ahora, el color del esclavo en Europa empezaba a dejar de ser uniforme al entrar con fuerza la negritud, que a todas luces prometía ser una buena fuente de recursos para cubrir este capítulo, máxime cuando la legislación española había excluido a los indígenas americanos.
En este punto, ante la debacle poblacional de La Española, en 1502 Nicolás de Ovando obtiene permiso para trasladar a la isla un primer contingente de negros no ligados estrictamente a la Conquista, y que, como aquellos, no procederán directamente de África, sino de España. Su función sería el servicio doméstico, pero pronto también lo sería el cultivo de la caña, cuando fue introducida tres años más tarde. Además se exigía que cumpliesen una serie de requisitos, esenciales para el buen desarrollo de la política de la Corona.

Cuando la Corona empezó a autorizar la importación de negros impuso entre otras condiciones que los negros fueran cristianos, nacidos en España o Portugal o al menos bautizados, para preservar de su idolatría y supersticiones a los ladinos recién convertidos, Por la misma razón fue prohibida la importación de esclavos musulmanes o moriscos. Por su propensión a la insubordinación y tendencias musulmanas en 1532 se prohibió la importación de negros «gelofes» (Wolol) de Guinea, exclusión que en la práctica no se llevó a efecto. En cambio durante todo el siglo XVII existió una preferencia por los llamados “negros de Guinea”, procedentes de la región situada entre los ríos Níger y Senegal, estimados por su laboriosidad, alegría y adaptabilidad. (Gutierrez Azopardo: 194)



Texto completo en el enlace: https://www.cesareojarabo.es/2018/10/la-esclavitud-en-espana-generalidades.html

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