miércoles, 1 de abril de 2020

Los intereses británicos en la estructura esclavista (3)

En los barcos esclavistas británicos empezarían los esclavos a conocer  el hacinamiento; en los barcos esclavistas británicos se producirían sublevaciones de esclavos (en un 20% de los transportes); algo que jamás ocurrió en los barcos portugueses; en los barcos esclavistas británicos se tirarían esclavos al mar, como lastre, cuando la sublevación o el temporal ponían en peligro la embarcación.
Y no hablamos de que la tripulación gozase de unas vacaciones pagadas... Al respecto, señala Hug Thomas que los capitanes con frecuencia trataban su propia tripulación con sadismo criminal.



El método de Liverpool para obtener marineros consiste en que un escribiente de un comerciante vaya de taberna en taberna, dándoles de beber para que se emborrachen y, así, llevarlos muy a menudo a bordo. Otro método es el de hacerles contraer deudas y entonces, si no deciden ir a bordo de los buques que van a Guinea, los mandan a presidio los taberneros a los que deben dinero.» (Thomas 1997: 308)

Es en este periodo cuando Londres se convirtió en el principal puerto esclavista, como consecuencia de la actividad llevada a cabo por la Compañía Real Africana, posición que no dejaría hasta bien entrado el siglo XVIII, cuando competiría con Liverpul o con Bristol en primer lugar, puertos que arrebataron la posición a Londres, y en segundo término quedaban puertos franceses como Diepe.

Los tratantes franceses embarcaron 1,38 millones de esclavos durante todo el periodo de la esclavitud trasatlántica, lo que supone una participación del 11% en este tráfico. Al igual que en Inglaterra, el siglo XVIII fue el periodo álgido del tráfico esclavista.  (Morgan 2017: 35)

Con esta evolución, Jamaica que en 1670 contaba con un número de esclavos no superior a los 7000, pasó a contar con más de 200.000 en 1680, un plazo de diez años. Y ese ritmo fue similar en las otras colonias británicas.
Casi todos los estudiosos del tema sostienen que a finales de la centuria (del s. XVIII) la introducción de negros alcanzó cotas máximas, sobre todo en el Caribe y en el litoral norte de América del Sur. (García Fuentes 1976: 50)
Pero la influencia del tráfico negrero llevado a cabo por Inglaterra no tenía repercusión sólo en las colonias británicas. El tráfico británico, no es ocioso recordarlo, se inició para suministrar mediante contrabando mano de obra negra en la España americana, y ese siempre fue un objetivo principal en el ideario británico. Ello les llevó a intentar tomar parte en el asiento, objetivo que consiguieron al imponerlo en 1713, en el Tratado de Utrecht como resultado de su victoria en la Guerra de Sucesión Española. El mismo puso fin al asiento francés, que había sido impuesto por Francia en 1711. El tráfico había alcanzado su zénit, que sería mantenido durante todo el siglo XVIII como el principal de los negocios de Inglaterra, en el que los puertos británicos albergaban una muy importante flota destinada a estos menesteres, hasta el extremo que, según señala Hugh Thomas, sólo de Londres se calcula que, entre 1722 y 1727, salió un promedio de 56 navíos al año, siendo que, de las 66 factorías negreras instaladas en África, cuarenta eran inglesas y las otras 26 se las repartían portugueses, holandeses, franceses y daneses. Pero la importancia del tráfico se extendía a la propia metrópoli, siendo que no existía en Inglaterra una ciudad industriosa que no estuviese relacionada directamente con el tráfico de esclavos. Incluso la venta de esclavos era pública en Inglaterra, donde hasta 1762 hubo mercado para el servicio doméstico.
Sólo los buques ingleses transportaron dos millones de esclavos africanos a Norte América entre los años de 1680 y 1786. (Welton 2008)

Se puede decir que ya en estos momentos todo el mundo económico británico dependía de la trata y de la explotación de esclavos en las plantas azucareras, algodoneras, o tabaqueras, representando la base sobre la que finalmente sería llevada a cabo la Revolución Industrial, y es que, en estos momentos, aproximadamente la mitad del P.I.B. Del momento dependía de la esclavitud, siendo que aproximadamente el 15% del esfuerzo de sus astilleros, y sus productores de los diversos avituallamientos dependían del suministro a la población esclava.
Cuando en 1698 la Compañía Real Africana perdió el monopolio para la trata de esclavos surgieron nuevas compañías en las que se reubicaron los socios de aquella. La West India Company, la Royal African Indian Company, la Virginia Company, fueron las principales nuevas iniciativas que, impulsadas desde el estado, sirvieron de nueva ubicación para la alta nobleza y para la pujante burguesía, que con visión de futuro protegieron a quienes serían los ideólogos de la nueva filosofía.  Locke, Adam Smith, Hobbes, Groscio... al amparo de los esclavistas, gestaron las nuevas teorías del liberalismo.

La importación a Jamaica, desde 1700 hasta 1786, fue de 610.000 y se ha estimado que la importación total de esclavos a todas las colonias británicas entre 1680 y 1786 fue de más de dos millones. (Williams 2011:66)


Texto completo: https://www.cesareojarabo.es/2019/09/los-intereses-britanicos-en-la.html

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