viernes, 22 de mayo de 2020

España bajo el Islam (32)

Mohamed quedó contento con la destrucción de Muza, pero otro problema más serio le estaba creciendo dentro de sus propios dominios: Omar ben Hafsun.

En 852 había sido nombrado gobernador de Mérida el muladí Marwan Al-Yilliqi. En 868 se sublevó su hijo, Ben  Marwan, contra Mohamed I al frente de un grupo de mozárabes y de conversos (muladíes) descontentos con la situación social y las presiones fiscales.



Desde su feudo de Mérida se enfrentaría en repetidas ocasiones con los emires cordobeses, siendo derrotado varias veces, pero nunca de forma definitiva. Tras una grave derrota, Marwan se niega a reducirse, de nuevo, y se atrinchera en la fortaleza de Alange.
En 868 fue vencido por las tropas del Emir, y enviado a Córdoba en calidad de rehén; llegó a capitán de la escolta real, acaparando la envidia de los invasores, hasta el extremo que el general Haxim, hombre de extraordinaria importancia, lo abofeteó en público, lo que motivó que Ben Marwan se reuniese con sus antiguos camaradas y se fortificase en un castillo cercano a Mérida, donde acabó rindiéndose por asedio y por pacto que le permitió vivir libremente en el antiguo poblado de Badajoz, desde donde, con el apoyo de Sadún el Xurumbaqui, que se había rebelado en Coimbra, y con el de Alfonso III, nuevamente se enfrentó al poder árabe en 877, aglutinando a mozárabes y muladíes, entre los que quiso predicar una nueva religión, mezcla de cristianismo e islam.
Refundó Badajoz en 875, que por aquel entonces constaba de unas pocas casas encima de un asentamiento de origen romano, y desde donde controlaba el área circundante. Desde esa posición incluso llegó a tomar prisionero al general Haxim, que fue rescatado con una gran suma, según relata Ben Al Qutiya .
Al final, los emires omeyas terminaron reconociéndole como señor de Badajoz y del Algarbe. Posteriormente se unió a los Banu Jaldun de Sevilla, y juntos lucharon contra el emir Abdala. El resultado de estas luchas fue la pérdida temporal de Badajoz, que fue ocupado por un grupo de beréberes.
Morirá en su reducto, aún independiente en el 889. Le sucedería su hijo Abd Allah Ibn Muhammad, quien conseguiría recuperar Badajoz. Finalmente, el hijo de éste, Abderraman, entregaría la ciudad a Abderraman III en el 929, tan sólo un año después de que, al otro lado del nuevo Califato, cayera Bobastro .
Castilla, por su parte, comenzaba a gestar lo que en 929 llevaría a efecto Fernán González, y el emir envió una aceifa contra Álava el año 865, donde el conde Rodrigo, a las órdenes de Ordoño I tenía sus reales, provocando las tradicionales destrucciones de las aceifas, que son cantadas por Ben Idhari : “Alá les golpeó en el rostro y nos entregó sus espaldas de modo que se hizo de ellos una horrible matanza”.
Los Banu Qasi, por su parte, llevaban su guerra aparte. En 870 se aliaron con García Iñiguez de Navarra y se apoderaron de Zaragoza, donde llevaron a cabo una matanza de árabes, y se apoderaron de Tudela y otras plazas.  Zaragoza cambió varias veces de mano, y acabaría siendo vendida en 884 al conde Raimundo de Pallars, que nuevamente acabó perdiéndola.  Los príncipes muladís (los Banu Qasi de Zaragoza, y los de Tudela) se enfrentaron abiertamente al poder de Córdoba, y su actitud estaba apoyada por Alfonso III.

En 873 muere el conde Rodrigo de Castilla y sucede algo inaudito: es sustituido por su hijo Diego; es la primera ocasión que, en el reino de Asturias, un conde es sustituido por su hijo. Castilla defiende sus peculiaridades con un brío que acabaría llevándola a la independencia como condado del reino de León… para acabar uniéndose como reino al mismo reino de León.

En 874, y tras una sublevación contra la dominación gala que acabó con el asesinato del conde galo Salomón fue nombrado conde Wifredo I el Velloso, quien hasta 878, con sólo tropas españolas expulsó a los moros de Vic, de Montserrat y de gran parte de Tarragona.  Murió en 898 y fue sustituido por su hijo Wifredo II  (Borrell I), habiendo repoblado la llanura de Vic.

Con la muerte de Luis el Tartamudo (879), se inicia la descomposición del Imperio Carolingio. Durante el último cuarto del siglo IX, los reyes francos perdieron el poder y en todas las regiones del reino los nobles locales, y a la muerte de Miró el Viejo (895), el condado del Rosellón pasó a su primo hermano Suñer II de Ampurias, sin que en ello interviniera para nada el poder real. De esta forma, en todo el imperio carolingio, los condes dejaron de ser funcionarios nombrados y destituidos por el rey, para convertirse en pequeños soberanos.  Empezaba el feudalismo.

En 880 se sublevaba Omar ben Hafsun, que en un principio, y no sin razón, fue considerado el primer "bandolero" de Andalucía... un bandolero que casi llegó a ser rey de toda la región.
Omar era un muladí cuya familia, noble visigoda, se había convertido al Islam. Parece que nació en Parauta, junto al castillo de Auta, al pie de la sierra de la Torrecilla, si bien, muerta su madre al nacer él, su padre se trasladó a Córdoba, donde era cristiano oculto.

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