martes, 16 de junio de 2020

1898, GUERRA HISPANO USENSE EN CUBA (7)

El día 22 de marzo los usenses solicitaron autorización para volar los restos del Mayne, autorización que fue denegada, rara actuación del gobierno español, que podía haber posibilitado el estudio minucioso del caso.

Y el 26 de marzo, la propaganda usense hacía público el siguiente comunicado:

El Ministro de Guerra tiene en su poder comunicaciones de los Gobernadores de los Estados y comandantes de las guardias nacionales, asegurando que con cuarenta y ocho horas de aviso pueden poner á disposición del Gobierno diez millones cien mil hombres armados y equipados para el caso de un conflicto. Los sucesos posteriores han demostrado plenamente la falsedad de este despacho, puesto que á pasar de los llamamientos de Mr. Mc Kinley, no en cuarenta y ocho horas, sino en varias semanas, apenas fue posible levantar un ejército de . . . 125,000 hombres y gastando mucho más de cien millones de pesos. (Mendoza 1902: 10)

El 28 de marzo se hace público el informe de la comisión investigadora, tras lo cual se envía un ultimátum a España que, al ser rechazado, posibilita que el 21 de abril se rompan las hostilidades.

El 1 de abril, la subcomisión nombrada por la comisión de relaciones del Senado para que dictaminase sobre la explosión del Maine, en vista de los documentos de la junta de marinos propuso a la comisión en pleno:
1.º Que se reconociese la independencia de Cuba.
2.° Que España retirase de la isla sus fuerzas terrestres y marítimas.
3.º Que el Presidente diese inmediatamente órdenes para hacer cumplir la demanda, empleando para ello todo el ejército de mar y tierra de los Estados Unidos, si España se negase á la reclamación.

Como base de estas peticiones se asentaban los siguientes hechos:
1.º Que España era responsable de negligencia, cuando menos, al permitir que fuese volado el "Maine”.
2.° Que la explosión fue preparada por agentes oficiales de España.

Pero ni la situación de España, conseguida tras todo un siglo de sabotajes desde dentro, ni por supuesto la voluntad de los gobernantes, podían hacer presumir que las exigencias usenses fuesen a ser rechazadas, por lo que el gobierno español accedió a todas las exigencias, desde la sustitución de mandos y representantes hasta la suspensión unilateral de las hostilidades con los separatistas, pero la respuesta usense, de 17 de abril, fue que quería el reconocimiento inmediato del gobierno de Masó.
Como consecuencia, el General Ramón Blanco, obedeciendo instrucciones de la Reina Regente, publicó el bando siguiente:
E1 gobierno de Su Majestad, accediendo a los deseos expresados por el Santo Padre León XIII y encarecidos por los embajadores de las seis grandes potencias de Europa, ha resuelto, para preparar y facilitar la paz en toda la Isla, decretar la suspensión de hostilidades, ordenándome que así se haga público: Por lo tanto dispongo:
Art. 1.—Decláranse suspendidas las hostilidades en todo el territorio de la Isla desde el día siguiente al en que se reciba este bando en cada localidad.
Art. 2.—Los detalles de ejecución y el plazo de duración de la tregua se determinarán por instrucciones especiales comunicadas a los comandantes generales.''

Sin embargo, en documentos desclasificados en 1997, y en relación al asunto del Mayne, se reconocía:
Se ha previsto una serie de incidentes bien coordinados a tener lugar en y alrededor de Guantánamo para dar apariencia genuina de ser hecho por fuerzas cubanas hostiles…/…  (Un “Acuérdate del Maine” incidente podría estar dispuesta en varias formas “, apuntando, cuarto instancia primera:” Pudiéramos hacer volar un barco estadounidense en la Bahía de Guantánamo y culpar a Cuba).  (Daóiz 2016)

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