lunes, 22 de junio de 2020

La esclavitud en las edades antigua y media (1)



La esclavitud es, sobre todo y ante todo, una actividad económica de lo más habitual y normal en la Historia de la humanidad. Siempre ha existido la esclavitud, actualmente existe esclavitud, y en el futuro seguirá existiendo la esclavitud.

Y es que tenemos constancia de que la esclavitud ha sido práctica habitual en todo el mundo, con contadas excepciones, siempre localizadas en zonas sin relevancia. Contados son los pueblos que no han utilizado la esclavitud, siendo el neolítico, cuando el hombre se hizo sedentario y comenzó a labrar la tierra el momento en que, con toda probabilidad, se inició la práctica. Así, los orígenes de la esclavitud son tan antiguos como los de la misma humanidad.

He consultado las esculturas e inscripciones que aún se conservan en los muros de los monumentos más antiguos de la tierra; y recorrido los anales de más de 50 siglos, pero en todos ellos siempre he visto, así en el viejo como en el nuevo continente, al hombre esclavo del hombre. Naciones bárbaras o civilizadas, grandes o pequeñas, poderosas o débiles, pacíficas o guerreras, bajo las más diversas formas de gobierno, profesando las religiones más contrarias, y sin distinción de climas y edades, todas han llevado en su seno el veneno de la esclavitud. ¿Existió jamás algún pueblo donde ésta no penetrase bajo alguna de las formas que reviste? ¿Hay por ventura en los fastos de la humanidad algún período, por corto que sea, en que haya desaparecido de la tierra? (Saco 1879: 29)

Con esa premisa, hay que tener en cuenta que la esclavitud no es necesariamente una cuestión de considerar a una raza como inferiores, que no sean humanos o algo así, sino una forma de articular el trabajo que no es positiva o negativa por sí misma, sino dependiendo de las circunstancias que la imponen, porque, eso sí, la esclavitud, aunque circunstancialmente es voluntaria, siempre existe por imposición.
Esa imposición, en los principios de los tiempos y durante muchos siglos, era  sencillamente producto de la guerra. La guerra produce prisioneros, y esos prisioneros tenían como destinos ser ejecutados. La alternativa a la ejecución sería el sometimiento a esclavitud, lo que conllevaría una rentabilidad económica para el vencedor, y el beneficio de la vida para el vencido que, en muchas ocasiones, y con el tiempo, acababa integrándose como hombre libre en la sociedad que lo había esclavizado.
Y es que en la historia de los pueblos, siempre ha existido la voluntad de expandirse, y como consecuencia, la réplica a esa voluntad por parte de los otros, ha significado que se produzcan enfrentamientos.
Si se quiere, lamentable, pero también cierto, que los pueblos civilizados, aún usando la violencia, han aportado mejoras a los pueblos sin civilizar que han sido conquistados.
En todo caso, depende mucho de la altura de miras de cada uno de los pueblos la licitud de sus conductas de conquista.
Un pueblo civilizado conquistador, con toda seguridad deberá utilizar la fuerza a la hora de someter a otros pueblos, pero esa violencia será aquilatada por el derecho, que ineludiblemente será reconocido al pueblo conquistado que, finalmente, saldrá beneficiado con la conquista.
No siempre los principios de conquista son justos... y no siempre son injustos.  Así, no es lo mismo la actitud del Imperio Persa que la actitud del Imperio Romano, por ejemplo.
Por ejemplo, es cierto que Roma conquistó España por la fuerza, pero también es cierto que lo hizo por pacto... Y eso, al fin, no quiere decir nada, porque primero Cartago y luego el Islam hicieron lo mismo y son  ejemplos contrarios.
Lo importante, así, es la filosofía que dirige esa conquista, siendo que no es lo mismo un principio humanista que un principio materialista.
Por otra parte, cuando existen dos poderes antagónicos que se disputan la conquista de un tercer territorio, la propaganda juega una baza muy importante, y no sólo en la actualidad. Así, la segunda guerra púnica se inició tras la masacre que Cartago cometió en Sagunto. Ese hecho fue explotado políticamente para poner blanco sobre negro la filosofía cartaginesa... Pero un siglo después, esa misma propaganda, en esa ocasión utilizada contra Roma, fue usada por el asedio y destrucción de Numancia.
Dos ejemplos que, al fin, poco significan, porque las circunstancias y los hechos se multiplican magnificandose o anulándose alternativamente. Roma fue culpable de los hechos de Numancia como Cartago fue culpable de los hechos de Sagunto, pero...
Pero da la coincidencia que la masacre de Numancia fue llevada a cabo, si bien bajo la responsabilidad de Escipión Emiliano, por las tropas auxiliares numidas, cartagineses al fin, comandadas por Yugurta, quién acabó enfrentado militarmente a Roma, que le venció en el 105 a.C.

Texto completo:  https://www.cesareojarabo.es/2019/10/la-esclavitud-en-las-edades-antigua-y.html

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