sábado, 25 de julio de 2020

La esclavitud en España y las leyes (2)

El esclavo, así, y según Aristóteles, lo es para su propio bien, puesto que es lo más conveniente en cuanto tiene relación con el amo, por el cual participa en las ventajas de la razón, y la relación existente entre bárbaro y esclavo es de absoluta identidad.



entendiendo que bárbaro y esclavo son lo mismo por naturaleza. (Aristóteles: Política, 47)

Dejaremos ahí la cuestión, a modo de reseña, no sin señalar antes que en el mismo texto parece intuir lo que habría de suceder dos mil cuatrocientos años después de planteada su tesis al respecto, aunque no previó que eso no significaría el final de la esclavitud, sino tan solo su transformación.

Pues si cada uno de los instrumentos pudiera cumplir por sí mismo su cometido obedeciendo órdenes o anticipándose a ellas, si, como cuentan de las estatuas de Dédalo o de los trípodes de Hefesto, de los que dice el poeta que entraban por sí solos en la asamblea de los dioses, las lanzaderas tejieran solas y los plectros tocaran la cítara, los constructores no necesitarían ayudantes ni los amos esclavos. (Aristóteles: Política, 55)

También en el Imperio Romano los grandes pensadores como Séneca o San Agustín trataron del asunto de la esclavitud y volvieron sobre las premisas de Aristóteles.
Al respecto, Séneca señalaba que amos y esclavos, al ser racionales y pertenecer todos a la raza humana, compartían parentela. Ello no era óbice para que el esclavismo en Roma tuviese especial significación, habiendo llegado a representar en alguna ocasión hasta el 40% de los habitantes del Imperio.
Los ciudadanos se dedicaban a la guerra y a la política, y el Imperio, para mantener la seguridad y el abastecimiento de ciudades y mercados, precisaba de una ingente cantidad de alimento que inexorablemente era producido por el medio rural, con la base de la mano de obra esclava, principalmente alimentada con los prisioneros que eran hechos en las campañas militares, y que atenderían todos los menesteres, no necesariamente los relacionados con las labores de menos prestigio, sino los relacionados con todos los ámbitos, incluido el de maestro o gestor en cualquier campo. Sólo tenían vetado el ejército y la política.
Con la caída del Imperio Romano, la legislación visigoda sería una continuación del derecho romano con las variantes propias, que toman forma en la Lex gothica, conocida como Liber Iudiciorum, que promulgado por Recesvinto en 654, y conocido posteriormente como Fuero Juzgo recogía las leyes y costumbres habidas hasta el momento.
De este periodo es de destacar que a mediados del siglo VII, el rey visigodo Chindasvinto, que reinó entre el 642 y el 649, prohibió a los amos matar a los esclavos. Gran adelanto legislativo que sin embargo no mejoraba grandemente la situación del esclavo, pues según reconocería posteriormente Recesvinto, a cambio se permitían brutales castigos como era provocar alguna mutilación. Estos aspectos fueron tratados en diversos concilios de la Narbonense, en cuyas conclusiones se exigía a los amos a los cuales se les devolvían los esclavos que por algún  motivo se encontraban fuera de su jurisdicción, jurasen que no los matarían o torturarían, y posteriormente tendrían reflejo en los concilios de Toledo.
Llama la atención que la ley prohíba vender a sus propios hijos.

Que los padres non puedan vender los fiios, ni meter en poder dotri. (Libro V Título IV, XIII Ley antigua. Fuero Juzgo)

Como también llama la atención la capacidad legal que tenían los siervos para iniciar una querella.

Si algun omne libre o siervo se quiere querellar dotro omoe en tierra de otro iuez, que non es el su iuez daqueI que se quere1la, el su iuez de la su tierra deve enviar sus 1etras al otro iuez seelladas con su seyllo, é quel ruegue, que ozca la querella daquel su omne, é quel faga aver derecho. (Libro II Título II, VIII Ley antigua. Fuero Juzgo)

También es de destacar algunos medios por los que se llegaba a ser esclavo; uno de ellos, por deudas, ya lo hemos visto reflejado en el Código de Hammurabi.

E si non oviere onde pague a los otros debdores, deve seer  siervo daquellos por la debda. (Libro V Título VI, V Ley antigua. Fuero Juzgo)

Otro, destaca por la movilidad de la condición de la servidumbre en  relación con el matrimonio:

Si la mugier que fué sierva y es libre se ayuntare con siervo aieno, ó le casar, el senor del siervo muéstrelo tres vezes ante tres testimonios, ques parta dend, e depues, si se non quisiere partir, sea sierva del sennor del siervo. (Libro III Título II, IV Ley antigua. Fuero Juzgo)


Texto completo en el enlace.... https://www.cesareojarabo.es/2018/10/la-esclavitud-en-espana-y-las-leyes.html

0 comentarios :

 
;