lunes, 6 de julio de 2020

LA REVOLUCIÓN CANTONAL (15)

Esta situación, unida a la negativa para firmar unas sentencias de muerte, provocó la dimisión del presidente del gobierno, Nicolás Salmerón, el 6 de septiembre, al tiempo que situó al cantón de Málaga como el segundo de mayor duración (dos meses menos dos días), después del de Cartagena.



En dos meses (del 22 de julio, al 22 de septiembre), el general Pavía terminó con el movimiento cantonal andaluz. Se trata de una contienda desigual, cuyo resultado final era previsible. El cantonalismo en Andalucía, como antes se ha dicho, impulsado por los republicanos federales, contó con escasa participación internacionalista y buscó construir un Estado Confederal Andaluz.  (Lacomba 2001: 3)

Pero en el transcurso de esas peleas de gallos, el 30 de agosto, las fragatas Almansa y Victoria se presentaron ante la ciudad amenazando con el bombardeo si no se plegaban a sus exigencias. El bombardeo no se llevó a efecto gracias a la intervención del buque prusiano Federico Carlos, que se quedó como rehén a Contreras en garantía de cumplimento de la orden de no bombardear Málaga, mientras en Cartagena se organizaban tropas voluntarias con ánimo de ir a rescatarlo.

A continuación, una comisión cartagenera, encabezada por Roque Barcia se trasladó a parlamentar con los buques extranjeros, que no querían dejar desembarcar armados a los cantonalistas, para amenazarlos, pero volvieron a desembarcar, airados ante la negativa de aquellos.

También el 22 de julio se proclamaba el Cantón de Motril (Granada), que tendría una duración de tres días.

Ya cinco meses antes, el 22 de Febrero de 1873, y con motivo del reemplazo del ayuntamiento, habían ocurrido graves altercados en Motril que produjeron cuatro muertos y varios heridos.

El 5 de Junio la Diputación de Granada suspendió el ayuntamiento, garantizando la acción con la presencia de los voluntarios de la República, lo que ocasionó motines que se dirigieron especialmente contra el juez de primera instancia, al que acusaban de “hacerse el sordo”.

El 22 de Julio se convocó un cabildo bajo la presidencia del cuarto teniente de alcalde, Juan Montero Bonachera, en el que sólo había un punto a tratar referido a la imposibilidad del ayuntamiento de contener a la gente que exigía la proclamación del cantón de Motril.

En este cabildo se encontraban los capitanes de las compañías de voluntarios, Ruperto Vidaurreta de la Cámara y Francisco Trujillo Carmona, que se posicionaron de parte de la autoridad establecida, pero manifestaron que la mayoría de sus soldados pedían el reconocimiento del cantón granadino y la creación de un Comité de Salud Pública en Motril. La masa enfervorizada que se agolpaba en la plaza, a las puertas del ayuntamiento pidieron la destitución del ayuntamiento y el nombramiento del Comité, por lo que ante la imposibilidad de repelerlos, los presentes solicitaron a los capitanes que ellos fuesen los representantes del mencionado comité, por lo que de este modo se procedía a la suspensión del ayuntamiento y a la creación del cantón motrileño. (Anónimo)

Situación que duraría tres días, pues el 25 de Julio, Ruperto Vidaurreta volvió a instaurar el ayuntamiento y procedió a encarcelar a los líderes cantonalistas.

Texto completo en papel de "el cantonalismo" en  https://www.facebook.com/elcantonalismo/

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