jueves, 1 de octubre de 2020

El trato del esclavo en España (4)


Es digno de señalarse que socialmente siempre hubo reticencias al esclavismo; así el capítulo que peor fama tenía, no era tan siquiera el del amo que daba mal trato al esclavo, sino el del traficante, tal vez por eso, aunque hubo traficantes españoles, puede afirmarse que desde el siglo XV al XIX España no participó en el tráfico de esclavos, ya que desde el principio del tráfico negrero, lo dejó sujeto a un control rigurosísimo que sin lugar a dudas tuvo que desanimar a más de uno que tuviese la voluntad de involucrarse en el asunto.

¿Era este el motivo por el que existía el derecho a la auto compra? Puede ser… Lo cierto es que en ocasiones le era permitido al esclavo guardarse una parte de lo ganado en una operación o servicio, lo que posibilitaba que muchos pudiesen conseguir su manumisión.
Pero no era ese el único asunto que la Corona controlaba de manera especial. El  derecho de los esclavos, aun reconociendo que era de una condición precaria, guardaba ciertos formulismos; por ejemplo, el 21 de Septiembre de 1541 ordenaba Carlos I:

Mandamos que los Domingos y Fiestas de guardar no trabajen los Indios, ni los Negros, ni Mulatos; y que se dé orden que oygan todos Misa, y guarden las Fiestas, como los otros Christianos son obligados; y en ninguna Ciudad , Villa, o Lugar los ocupen en edificios, ni obras públicas , imponiendo los Prelados y Gobernadores las penas que les pareciere convenir á los Indios , Negros y Mulatos , y á las demas personas que se lo mandaren. (Recopilación: Libro I. Título I. Ley XVII)

Si la medida parece precaria no vamos a defender lo contrario, pero resultaría absolutamente injusto callarse la existencia de esta ley, como injusto sería callarse que en 1685 entró en vigor en las Antillas Francesas el Code Noir, primero que ponían en uso las potencias europeas, de cuyos sesenta artículos resulta interesante entresacar el artículo sexto:

Exhortamos a todos nuestros súbditos, cualquiera que sea su calidad o condición, para observar los domingos y festivos que son de guardar por nuestros súbditos de la religión C., A. y R. Les prohibimos trabajar y hacer trabajar a sus esclavos en los llamados días desde la medianoche hasta la otra medianoche en el cultivo de la tierra, en la fabricación de azúcar y en todos los demás trabajos, bajo pena de castigo arbitrario contra los maestros y con la confiscación tanto de los azúcares como de los esclavos que sean sorprendidos por nuestros oficiales en el trabajo.

Salvo error, ciento cuarenta y cuatro años separan un texto de otro, y sin embargo, cualquiera que se haya ocupado de dar un  repaso a la historia de la esclavitud, se habrá topado con que España aplicó el Reglamento de esclavos en Cuba el año 1842, ciento cincuenta y siete años después que Francia aplicase el Code Noir.
Por supuesto se puede seguir analizando la legislación francesa, inglesa,  holandesa… o musulmana, por ejemplo… y compararlas con la legislación española oportuna, pero ese es un ejercicio que aquí y ahora no vamos a realizar. Lo dejamos para un estudio detallado.
Sí vamos a sacar a colación un documento generado a finales del siglo XVIII, cuando la actuación de España ya se acercaba más a las formas ajenas que a las propias. Puede deducirse del propio texto que el asunto no es generado por la administración del tiempo que fue redactado, sino que viene a pulir instrucciones generadas con bastante anterioridad.

El dueño de esclavos o mayordomo de hacienda que no cumpla con lo prevenido en los capítulos de esta Instrucción sobre la educación de los esclavos, alimentos, vestuario, moderación de trabajos y tareas, asistencia a las diversiones honestas, señalamiento de habitaciones y enfermería, o que desampare a los menores, viejos o impedidos; por la primera vez incurrirá en la multa de cincuenta pesos, por la segunda de ciento, y por la tercera de doscientos, cuyas multas deberá satisfacer el dueño aún en el caso de que sólo sea culpado el mayordomo, si este no tuviese de qué pagar, distribuyéndose su importe por terceras partes, denunciador, juez y caja de multas, de que después se tratará. (Real Cédula 1789...)



Texto completo en el enlace: http://www.cesareojarabo.es/2018/10/el-trato-del-esclavo-en-espana-texto.html

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